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Dr. Marcos Sabino, Premio Lorenzo Mendoza Fleury 2026, por Rafael Sanabria Martínez

 

​Hay vidas que se articulan en torno a un diálogo íntimo con lo imperceptible. Para el verdadero hombre de ciencia, la materia no es un catálogo inerte de compuestos ni un repertorio de leyes utilitarias, sino un lenguaje secreto que aguarda ser interpretado para el servicio de la humanidad.

La distinción concedida al Dr. Marcos Sabino con el Premio Lorenzo Mendoza Fleury en el área de Química —otorgado por la Fundación Empresas Polar— trasciende con creces el marco del reconocimiento institucional. Se trata de un acto de justicia poética e intelectual que consagra una de las trayectorias más fecundas, rigurosas y luminosas de la investigación contemporánea en Venezuela.

​Orgullo indiscutible de nuestra patria chica, el Dr. Marcos Sabino lleva en sus raíces el sello inconfundible del pueblo de El Consejo, en el Municipio José Rafael Revenga del Estado Aragua. Es desde esta franja nutricia del Valle de Aragua —semillero de hombres y mujeres de elevada valía intelectual y humana— de donde emerge su temple académico. Su logro consagra de nuevo a nuestra geografía municipal como un suelo fértil donde la constancia y el talento florecen para dar frutos de proyección nacional e internacional.

​A lo largo de su prolífica vida académica en los laboratorios y aulas de la Universidad Simón Bolívar (USB), el Dr. Sabino ha dedicado su genio a la ingeniería de materiales y, de manera muy especial, a la física y química de los polímeros biodegradables. En un tiempo histórico signado por la crisis ecológica y el exceso de residuos no degradables, la investigación del Dr. Sabino cobra una dimensión casi profética. Comprender las intrincadas estructuras macromoleculares para rediseñarlas en consonancia con los ciclos biológicos de la Tierra no es un mero ejercicio de solvencia técnica; es un imperativo ético. Su labor demuestra que la ciencia de vanguardia no busca someter a la naturaleza, sino reconciliarse con ella a través de la inteligencia y la sostenibilidad.

​La excelencia científica es una forma superior de la empatía: la capacidad de descifrar el comportamiento íntimo de los átomos para dar respuesta a las urgencias más apremiantes de la sociedad.

​El magisterio del Dr. Marcos Sabino ha moldeado la visión de incontables promociones de profesionales, sembrando en ellos no solo la disciplina del método, sino también la devoción por el rigor conceptual y el pensamiento crítico.

En su figura se encarna el arquetipo del sabio universitario: aquel que combina la profundidad del investigador de laboratorio con la generosidad pedagógica del maestro que sabe que el conocimiento solo alcanza su plenitud cuando se transmite y se convierte en legado comunitario.

​Celebrar esta alta condecoración es rearmar nuestra fe en la universidad como bastión insustituible del progreso, reserva moral de la nación y fragua incesante del talento. El galardón que hoy ostenta el Dr.

Sabino nos recuerda a todos —y de manera muy especial a la juventud de nuestro querido pueblo de El Consejo— que, incluso frente a las adversidades más complejas, la constancia, el estudio apasionado y la fidelidad a la vocación son fuerzas capaces de vencer la penumbra e iluminar el horizonte de las futuras generaciones.

Que su ejemplo siga siendo faro de tenacidad, dignidad y sabiduría para el Municipio Revenga y para toda Venezuela.

Rafael Sanabria Martínez

Rafael Sanabria Martínez.