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Ezequiel Querales Viloria: ¿Tutelaje, traición, transición, venganza, sumisión, coloniaje?…

 

¿Qué sucede en Venezuela, que el ambiente está más caldeado y enrarecido que nunca?

Difícil precisarlo a vuelo de pájaro como decimos en el llano y otros pueblos de nuestra maltratada, saqueada y expectante nación.

Quizás haya algo, o tal vez mucho, de lo que encierran las seis palabras que titulan este artículo. Pero para precisarlo tendríamos que echar mano de la pericia y bagaje cognitivo de expertos analistas políticos, geopolíticos, historiadores, psicólogos sociales, y hasta de los profetas de nuevo cuño.

Acaso el riguroso tutelaje y control de Estados Unidos sobre Venezuela se contagió y devino en una zángana administración gringo-alacránica, al rupestre estilo “rodilla en tierra” del Rodrigato-chavo madurismo.

No estamos tan seguros, del impredecible devenir, en la viña del señor estadounidense, en que la geopolítica y ambición de Donald Trump, han convertido a Venezuela.

Sabemos  que en nuestra patria ocurre un poco de todo, menos, la anhelada transición a la democracia y emancipación definitiva, pese a que ya entramos en la tercera fase del tutelado acuerdo, entre el Rodrigato, con los altos voceros de la Casa Blanca.

Politólogos bien informados como Nicmer Evans, aseguran que por ahora, la verdadera transición del poder se libra en el terreno semiótico. (Iconografías, signos, símbolos y significados chavistas, que reinaron por décadas).

Según el experto catedrático, no deja de ser importante, aunque muy ultrajante para el chavismo, el hecho de que la administración Trump, obligue a la interina Delcy Rodríguez, a desmontar de las oficinas públicas “el rostro hiperrealista y los ojitos de Hugo Chávez”, así como las réplicas del Bolívar zambo, con sus rasgos, “como un acto de desconcertante humillación”.

Acota Evans, que “al imponer la purga de esta estética visual. Estados Unidos busca neutralizar el aparato de sugestión colectiva que desacredita el sometimiento”.

Toda una retórica socialista del siglo XXI, chavo-madurista, que nos recuerda las amenazas y venganzas de la revolución, que proclamara la interina, como un hecho consumado. Aunque sin nunca prever, que tal venganza, se daría a costa de su propia sumisión y degradante humillación.

Como dijimos, aquí ocurre de todo, menos la tan esperada transición a la democracia.  Ahora mismo se habla de la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y  nuevo CNE, para diciembre. Y se ha filtrado tras bastidores, que previo a las elecciones se daría la relegitimación de todos los partidos políticos, “para limpiar la arena política”.

Un proceso complejo, engorroso, y muy costoso, que lleva tiempo. Que requerirá el despliegue de “ejércitos de voluntarios” en todo el país, para recabar las 100.000 firmas que exige el padrón electoral. Todo lo cual complicaría, la realización de elecciones y el retorno a la democracia.

¡Pero esto no es un diálogo mis pequeños. Esto es el Departamento de Estado pasándoles el dictado. Esto es un monólogo con subtítulos en inglés. T

Estados Unidos de Trump, con su diplomacia de retroexcavadora y su apetito de potencia en modo “take it or leave it”— negocia el arrendamiento de yacimientos petrolíferos venezolanos. ¿Rumor? Parece que no es globo de ensayo. Es una filtración que cae con estrépito, como un vidrio que se quiebra y deja ver lo que había detrás del escaparate.

Lo que se discute no es un contrato petrolero. Es una cesión de subsuelo. Un país entero, presente y futuro,  convertido en terreno alquilado. Un acuerdo que podría durar décadas, quizá un siglo, y que entregaría a empresas

¡No se confundan!. A los gringos no les urge la democracia porque aman la arepa. Les urgen un TSJ y un CNE, para que ExxonMobil pueda meter sus miles de millones sin que se los roben. Necesitan certidumbre jurídica. ¡Te armo las instituciones y a cambio me llevo el petróleo baratito!.  Y los revolucionarios de rodillas diciendo Yes Sir. ¡Qué poética es la humillación!

Pero sin duda alguna, lo más estrepitoso del momento, del  pasmoso tutelaje gringo-alacránico, en que al parecer, ha devenido el interinato de Delcy Rodríguez, es la bomba soltada sobre los acuerdos soltada este viernes, y que retumbo en todo el hemisferio sobre la entrega de un lote de concesiones petrolera a perpetuidad, que regresan al país al  antguo y perverso coloniaje

Nuestra conciencia histórica ha sido mediatizada por una labor sistemática de confusión, degradación y vulgarización de nuestros valores patrios

La magistral advertencia bolivariana estremece el ser venezolano, en medio de las dificultades. Nuestra conciencia histórica ha sido mediatizada por una labor sistemática de confusión, degradación y vulgarización de nuestros valores patrios.

La politiquería nacional, entre lo ridículo y lo estúpido

la verdadera transición del poder se libre en el terreno semiótico, que la administración estadounidense obligue a Delcy Rodríguez a retirar la iconografía oficial del chavismo encarnada en el rostro hiperrealista de Hugo Chávez, en los ojos de Chávez y en la reinterpretación de ese Bolívar Zambo, con rasgos de Chávez,

Solo estamos seguros, que desde aquella  espectacular operación de extracción de Nicolás Maduro y su consorte Cilia Flores, del 3 de enero, para sentarlos en el banquillo de los acusados en New York, se remarcó un punto de inflexión sin retorno en la historia y política venezolana.

Sabemos del potenciado influjo babalawo-cubano caribeño y su poder espiritual, así como  de la caterva de triquiñuelas que privaron por décadas, para confundir, aterrorizar,  y hasta “voltear la tortilla”, pero lo de ahora, es algo más profundo y terrorífico.

Con todo lo que aflora ante

En conclusión el ejercicio del desmontaje de todos estos elementos simbólicos, no solo son un ejercicio de humillación, para quienes están en el poder, sino que es un grito libertario para una sociedad que ve a los verdugos desmontar la guillotina.

La magistral advertencia bolivariana estremece el ser venezolano, en medio de las dificultades. Nuestra conciencia histórica ha sido mediatizada por una labor sistemática de confusión, degradación y vulgarización de nuestros valores patrios.

La escena es casi teatral. Venezuela, exhausta, con su industria petrolera convertida en ruinas sentimentales, se sienta frente a la superpotencia que durante años fue antagonista. Y ahora, vaya pues, le entrega las llaves. No por convicción, sino por necesidad. No por ideología, sino por supervivencia. Trump lo presentará como una jugada estratégica para asegurar energía barata y estable. Venezuela lo venderá como oportunidad histórica. Pero el fondo es otro: la geopolítica no espera a que los países se recuperen; los toma cuando están en el suelo.

O como dicen en los pueblos- ¡De que vuelan-vuelan!.

ya entramos a la fase tres del tutelaje gringo. Empezamos con nuestro pajarito favorito: Alex Saab. Le pospusieron el juicio para septiembre. Y en idioma gringo cuando te retrasan un juicio, es porque estás cantando más lindo que Luis Miguel. Ya lanzó al pajón al primero y al dos. Y ahorita debe estar tirando al pantano hasta al que servía el café. Medio Caracas no duermen esperando que le tumben la puerta. ¡Qué nervios carajo!. Unos sudan frío por la justicia, el resto del país suda por los apagones.

Si no es la santería, que otro poderoso influjo ha estado  conspirando, para prolongar y frustrar las legítimas aspiraciones de libertad, democracia, progreso, y demás, de los venezolanos.

Obligar a la cúpula ejecutora  desmantelar su propia escenografía, somete al actor político a una auto demolición moral antes sus bases.

La sumisión es la única vía para intentar la supervivencia política, bajo el nuevo mapa de presiones trazadas tras el 2 de Enero. Este fenómeno encuentra su aplicación científica en la teoría de La Disonancia Cognitiva de León Festinger. (Una Teoría de la Disonancia Cognitiva”. “Cuando los individuos se ven forzados a actuar, en abierta contradicción con el marco ideológico que profesaban, experimentan una fisura externa profunda”. Y la única forma de mitigar el costo psicológico de la obediencia, frente al dominador externo, es la ejecución reactiva del mandato.

ezzevil34@gmail.com

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM