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Eduardo Fernández: La transición en Venezuela

 

La transición es el viaje que debemos hacer de la Venezuela que tenemos a la Venezuela que queremos.

En la Venezuela actual hay muchas cosas que deben ser cambiadas.

Deben producirse cambios en lo político, en lo económico, en lo social y en lo moral.

Comencemos por lo político. Hoy prevalece el irrespeto al estado de derecho, a la Constitución Nacional y, particularmente, a los derechos humanos.

En la Venezuela que está por nacer debe desaparecer la polarización entre los partidarios y los adversarios del gobierno.

Debe prevalecer un clima de unidad nacional. Nada de presos políticos, mucho menos torturas y privaciones indebidas de la libertad.

Respeto a la constitución y a los derechos humanos. Respeto a la libertad de pensamiento y a la libertad de expresión.

Nada de ciudadanos exiliados ni inhabilitados para ejercer sus derechos ciudadanos. Nada de partidos políticos intervenidos. Todo eso debe desaparecer.

La Venezuela que amanece tiene que ser una en la que esté garantizada la plena participación de todos en el proceso político democrático.

Respeto al Estado de derecho y respeto a los derechos humanos.

Respeto al principio constitucional de la autonomía e independencia de las diferentes ramas del poder público. Tendremos un órgano legislativo que además de legislar con autonomía y con independencia, hará seguimiento a la marcha de la administración pública.

Un órgano judicial que administre justicia con autonomía e independencia y con sujeción a la Constitución y a la justicia.

Habrá también un gran respeto por la descentralización administrativa, por las autoridades regionales y municipales.

Habrá un compromiso con la existencia de una Fuerza Armada al servicio de toda la nación y nunca más al servicio de un partido político.

En la Venezuela que amanece habrá un escrupuloso respeto por el concepto de “soberanía popular“. Para ser ejercido “intransferiblemente” por el pueblo venezolano a través del sufragio. Nunca más espacio para trampas electorales. Respeto absoluto a la voluntad popular.

En la Venezuela que amanece estará clarísimo el concepto de que el Estado, el gobierno, el presidente de la República y todos los funcionarios, estarán al servicio de los ciudadanos, y no al revés. No son los ciudadanos los que están al servicio del gobierno. Es el gobierno el que está al servicio de los ciudadanos.

La Venezuela que amanece buscará tener las mejores relaciones con todos los países del mundo. Particularmente con aquellos con los que tenemos mayores coincidencias y afinidades.

Habrá un esfuerzo sostenido por mejorar la calidad de los actores políticos: de los líderes y de los partidos.

En próximas entregas abordaremos los cambios que deben producirse en las otras áreas de la actividad social.

¡Seguiremos conversando!

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM