Amigos lectores:
I. Hoy comenzaré hablando de las columnas que corresponden a esta edición. He invitado a Cybele Peña -investigadora, curadora, crítica de arte, estudiosa de las concomitancias entre archivos y memoria- a que se sume a los columnistas del Papel Literario. La primera entrega de La foto encontrada está dedicada a un documento inusual: un álbum de 1948, elaborado por Miguel Villavicencio, que contiene los retratos de unos 3000 detenidos (álbum propiedad del Archivo Fotografía Urbana).
II. Miopías, la columna de Maye Primera, se titula Deshielo y cuenta de un viaje como reportera, a La Habana del 2014: “Las tres sillas del comedor estaban cubiertas de ropa sucia. Las gavetas de la peinadora, abiertas. Sobre la peinadora había un televisor y un reproductor de CDs quemados. En una mesilla, una torre polvorienta de cassettes de VHS piratas, grabados y retitulados una y otra vez con películas gringas de acción: Casino Royal, Sin código de conducta, Cinturón Rojo”.
III. ¿Qué hubiera sido de Rosaura sin la espada de Violante?: tal el nombre de la entrega de Materia de sueños, de Anakarina Fajardo D’Alpaos: “El arma que la protagonista de esta pieza recibe de parte de su madre es el único amparo con el que ella cuenta en la búsqueda de su honor perdido. Sin esta suerte de patente de corso, Rosaura hubiese sido aprisionada por los celadores de la torre de Segismundo a minutos de haber iniciado esta obra de casi tres horas de duración”.
IV. Fanuel Hanán Díaz continúa con su exploración del modo en que la migración ha impactado o permeado en la producción de la literatura para niños. En Un nuevo territorio (columna Siete Leguas), nos cuenta de los libros de Mireya Tabuas (La cabeza de Tomás), Mayi Eloísa Martínez (Apartamento 11 y Abuela Ave), Beatriz Bermúdez (Naju no quiere dormir solo y El chigüire y los mosquitos) y Fedosy Santaella (libros dedicados a Nikola Tesla y Leonora Carrington).
V. Lo previsto: hoy ofrecemos, entre las páginas 1 y 11, la segunda parte de Entrañables de la cultura de Estados Unidos, a propósito de los 250 años de la Independencia de Estados Unidos. Escriben: Katherine Chacón, Leandro Area Pereira, Leonardo Padrón, Leonardo Rivas Lobo, Loredana Volpe, Lorena González Inneco, Lorenzo Dávalos Tamayo, Lourdes C. Sifontes Greco, Luciana Kube Tamayo, Luigi Sciamanna, Luis Mancipe León, Luis Moreno Villamediana, Luis Pérez Oramas, Magaly Saavedra, Maite Espinasa V., Manuel Gerardo Sánchez, María Antonieta Flores, María Clara Salas, María del Mar Ramírez, María Elena Ramos, María Gabriela Lovera, María Josefina Barajas, María Pilar Puig Mares, Marina Wecksler, Mario Morenza, Maruja Dagnino, Max Römer Pieretti, Maye Primera, Miguel Ángel Martínez Meucci, Mori Ponsowy, Narcisa García Navarro, Néstor Mendoza, Norberto José Olivar, Nydia Ruiz, Octavio Armand, Olivia Villoria, Omar Mesones, Ophir Alviárez, Oriana Reyes, Óscar Lucien, Pedro Plaza Salvati, Rafael Simón Hurtado, Raquel Abend, Ricardo Ramírez Requena, Rodrigo Lares Lassa, Sandra Lafuente Portillo, Sara Maneiro, Silda Cordoliani, Silvio Salas, Slavko Zupcic, Soledad Morillo Belloso, Sonia Chocrón, Susana Benko, Toña Vegas, Vasco Szinetar, Verónica Jaffé, Víctor Guédez, Violeta Villar Liste, Yolanda Pantin, Yuleida Artigas D., Zakarías Zafra, Marianela Balbi y Aymara Arreaza. A esto se suma un mínimo portafolio sobre la ciudad de New York de Ivonne Lucía García.
VI. En la página 12 se ofrecen, además de la nueva columna de Cybele Peña, dos notas breves: una de Heberto Gamero Cottin sobre William Faulkner, y otra mía sobre Ernst Hemingway.
VII. Dejo aquí mi ramillete a la ciudadanía samaritana que, por encima de dificultades, peligros y hostilidades, salió de sus casas o de sus comodidades y, en el ejercicio de su libre albedrío -porque de eso trata la libertad, de la facultad de ir hacia el otro-, corrieron en auxilio de las víctimas.
Mi ramillete a los innumerables rescatistas.
Mi ramillete a la marea milagrosa de la solidaridad.
Mi ramillete a la voluntad compasiva y rescatista que ha insurgido en medio de la destrucción.
VIII. Gracias por llegar hasta aquí.
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Nelson Rivera.

