Voces de Libertad.
La firma del Manifiesto de Panamá tiene una trascendencia total, a pesar que muchos no lo ven con claridad. Ese acuerdo de visión y compromiso político encierra varios elementos esenciales para el devenir de la vida política venezolana.
En primer lugar, existe un reconocimiento pleno y total del liderazgo de María Corina Machado. Todas las fuerzas vivas de la nación reconocen no sólo a la mayor representante del sentimiento nacional, sino como la mejor guía para la coyuntura actual que vive el país.
Incluso, los sectores más reacios a aceptarla han tenido que ceder y admitir lo que está frente a sus propios ojos.
Sin duda, María Corina Machado es la fuerza nacional que nace de su constancia, del reconocimiento de la ciudadanía y como resultado de su lucha constante, firme y leal de todos estos años.
Segundo, existe una concertación de voluntades, no de cuotas, en torno al aspecto de una concepción unificadora del Estado venzolano, pues lo que nos estamos jugando aquí no es un simple gobierno sino el porvenir de nuestra nación y esto pasa por la estructuración de una línea macro de unión que permita desarrollar las políticas de cambio que Venezuela reclama.
Estamos frente al nacimiento de una visión integradora del Estado, de un proyecto aglutinador de las voluntades democráticas en aras de construir un país mejor, en procura de levantar a la nación hacia su mayor esplendor.
Y, el tercer elemento es la concordia y reinstitucionalización de Venezuela. Esto implica que el retorno de la democracia debe estar acompañado por el fortalecimiento de las instituciones del Estado, el rescate del poder de la expresión ciudadana, el respeto de las reglas constitucionales y la materialización de la democracia a través de una renovación total de los poderes públicos.
Además de todos estos elementos de carácter estratégico, el Manifiesto de Panamá también traza la línea de acción en el plano táctico enfocándose en la concreción de nuevas elecciones nacionales pasando por la garantía de las condiciones electorales mínimas, la conformación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), la depuración del REP y la designación de rectores imparciales.
Todo esto bajo el esquema de una transición organizada, dinámica, coherente y que esté estrechamente ligada a las necesidades de millones de venezolanos que ansían un cambio para dejar atrás todos los males que lo acechan y que lo perturban día a día.
El Manifiesto de Panamá es una hoja de ruta que ofrece un mapa de acción que se deben cumplir y, a la vez, deben seguir al lado de la líder que se ha mantenido integra y con determinación a lo largo de todo este proceso, como es María Corina Machado.
Estamos más cerca que nunca de un final del socialismo y del inicio de una nueva realidad para Venezuela y para millones de venezolanos que quieren ver a su país mejor y que quieren vivir mejor.
Sin más que agregar, los leemos la próxima s

