Es una de las voces más singulares y profundas de la música latinoamericana contemporánea, Natalia Lafourcade
Nacida en México en 1984, ha sabido trazar un camino que une lo íntimo con lo universal, lo popular con lo ancestral. Su obra es una constante exploración de las raíces culturales de su país, una delicada alquimia entre la tradición y la modernidad, entre la nostalgia y la esperanza. Con una sensibilidad poética y una voz que parece brotar del alma misma de la tierra, Lafourcade ha logrado algo raro: emocionar sin alardes, conmover sin artificios.
Su música es, como ella misma, una búsqueda. Una búsqueda de identidad, de belleza, de raíces y de sentido.

Hoy, comparto una selección de canciones que podrían leerse como capítulos de una autobiografía musical, una suerte de diario emocional que narra la evolución de una artista que nunca se ha repetido a sí misma.
En este post voy a intentar hacer un recorrido por la historia musical de esta extraordinaria artista.
En 2002.
Ella es bonita.
Azul.
Hasta la raíz.
Nunca es suficiente.
Tú sí sabes quererme.
Danza de gardenias.
Mi tierra veracruzana.
María la curandera.
El lugar correcto (Carnegie Hall).
Pajarito colibrí.
Lo que construimos.
Ya No Vivo por Vivir con Jorge Drexler.
Tú Me Acostumbraste con Omara Portuondo.
De todas las flores
Pasan los días.
La muerte.
Nunca es suficiente con Gustavo Dudamel en el Carnegie Hall.
Nunca es suficiente – Natalia Lafourcade con Gustavo Dudamel.
Piensa en mí con Jorge Drexler.
Tonada de luna llena con Gustavo Guerrero.

Emilio Figueredo – Analítica.com

