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Mauricio Pernía Reyes: Lenguaje claro e inteligencia artificial

 

Hace unas semanas traté en esta columna sobre la claridad del lenguaje como presupuesto necesario en la gestión pública, así como en las actividades privadas dirigidas al público. Es uno de los fundamentos de la democracia y constituye un compromiso de toda autoridad pública que favorece la seguridad jurídica, la previsibilidad de la actuación estatal, la credibilidad de las instituciones y la vida en sociedad. Frente a este desafío se presenta un elemento más: La Inteligencia Artificial.

Al respecto, la Real Academia Española (RAE) celebró esta semana las jornadas «Lenguaje claro y accesible e inteligencia artificial», que constituyeron la reunión preparatoria de la III Convención de la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible, que tendrá lugar en La Plata (Argentina) el 1 y 2 de octubre de este año, y en las que se presentaron las actividades realizadas y programadas por aproximadamente 300 representantes de instituciones que forman parte de este proyecto que asistieron de manera presencial o a distancia a las mencionadas jornadas.

En este evento, el director de la RAE, Dr. Santiago Muñoz Machado, explicó que la Academia trabaja para crear y adaptar sus obras al lenguaje claro y accesible, en la que destaca la elaboración del Diccionario fácil de la lengua española, preparado en términos de lectura fácil y dirigido a personas con dificultades de comprensión lectora, así como se está llevando a cabo versiones reducidas de diccionarios especializados, como glosarios de términos jurídicos, bancarios, de seguros o médicos, entre otros proyectos en marcha.

Sobre el lenguaje claro y la Inteligencia Artificial se trataron diversos puntos que tienen como base la consideración del avance de la tecnología y el uso de la lengua española. La premisa subyacente es que, si los modelos de inteligencia artificial siguen aprendiendo español solo de lo que encuentran en internet, puede desarrollar estructuras propias de otros idiomas dominantes o tengan giros ajenos. Frente a lo anterior, la RAE lidera el proyecto LEIA (Lengua Española e Inteligencia Artificial). La idea central de este proyecto es que las grandes empresas tecnológicas (como Google, Microsoft, OpenAI o Amazon) utilicen las herramientas, diccionarios y gramáticas de la Academia para entrenar sus herramientas, entre otras aplicaciones explicadas en las jornadas, como el observatorio de neologismos, para detectar palabras y expresiones nuevas y registrar usos nuevos a palabras existentes –procesan un millón de palabras diarias de diferentes fuentes–; el sistema de preguntas-respuestas supervisadas, sobre la base de las que formulan los usuarios de la cuenta de «X» @RAEInforma y en la nueva web para consultas, que en los últimos 30 días ha recibido más de 22.000 visitas, confirmando el interés de aclarar el sentido de palabras, términos o frases en español.

Estas iniciativas son trasladables a la educación, particularmente la universitaria, en la que resulta innegable el uso de la inteligencia artificial, pero sin que institucionalmente se establezcan buenas prácticas, que hagan auditable su uso, promoviendo la responsabilidad, la transparencia, la declaración de su uso por parte de profesores y estudiantes, incluso, aprendiendo a citar y demostrar las instrucciones dadas a los modelos de lenguaje, sus respuestas y modos de validación. Es la trazabilidad en la creación del conocimiento científico un criterio urgente para que no se oculte su uso, sino que se revele, permitiendo la evaluación con tales criterios conocidos.

En definitiva, el leguaje claro y accesible y la Inteligencia Artificial se retroalimentan y en la creación de conocimiento hemos de participar todos, conscientes de los riesgos de no hacerlo. Por ello, pude participar en estas jornadas de la RAE como delegado del Colegio de Abogados del Estado Táchira, señalando las actividades realizadas desde la adhesión de esta corporación gremial en marzo de 2025 por iniciativa de su Junta Directiva a la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible, así como las programadas para este año y los siguientes períodos. La difusión de los objetivos de la red es una de ellas, así como promover el compromiso de autoridades públicas y centros de educación a incorporar estas categorías en sus gestiones, entre otros.

Profesor -Investigador de la UCAT – Miembro directivo de CEDE y Delegado de Lenguaje Claro y Accesible del Colegio de Abogados del Estado Táchira ante la Real Academia Española.

 

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