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Leonardo Padilla: Las diversas dimensiones de la lucha libertaria

 

En  Venezuela, nuestra amada patria, se continúa librando con máxima  intensidad una batalla donde la luz se enfrenta a la sombra de la opresión, esta  batalla trasciende lo físico. María Corina Machado ha definido esta lucha como una confrontación espiritual, una guerra entre el bien y el mal. Pero, ¿qué es el bien en un país donde la democracia se ha convertido en un espejismo y la libertad se siente como un sueño lejano?

La lucha se presenta como un campo de batalla donde las banderas ondean en nombre de la honestidad vs la  corrupción, del militarismo vs la  ciudadanía. Sin embargo, hay una dimensión que a menudo se pasa por alto: la lucha entre los idiotas y los inteligentes. En este escenario, la ciudadanía se enfrenta a una serie de decisiones que parecen desafiantes, pero que, en realidad, son simples si se observa desde la perspectiva de la razón.

Es alarmante cómo ciertos dirigentes políticos parecen actuar con una idiotez evidente. Por ejemplo, hay quienes claman por elecciones regionales como si fueran la solución mágica a nuestros problemas. Esta idea es, sin duda, una muestra de desconexión con la realidad. La sugerencia de  unas primarias que reconozcan a María Corina como líder es una evidencia de aquellos que insisten en el protagonismo de sus propios intereses. Aquí, la idiotez se manifiesta en la falta de visión y en la incapacidad de unir fuerzas en un momento crítico.

Algunos de los partidos agrupados en la plataforma unitaria se ven a sí mismos como los únicos conductores de la política venezolana, creyendo que nada debe hacerse sin su aprobación. Esta actitud no solo es arrogante, sino que también refleja una profunda desconexión con el sentir de la ciudadanía. En un contexto donde la gente busca desesperadamente un cambio, la insistencia en mantener el control es, simplemente, una idiotez.

La ciudadanía, por otro lado, está demostrando un sentido de inteligencia natural. Castiga la idiotez con su desdén y con opiniones que no dan concesion a la estupidez, saben identificar a los  líderes que realmente representen sus intereses y aspiraciones. En este sentido, es esencial seguir haciendo un esfuerzo para no apartarnos de esa inteligencia, para no sucumbir ante las tentaciones de la mediocridad y la ignorancia que algunos líderes intentan imponer.

El libro de Álvaro Vargas Llosa, “El manual del perfecto idiota latinoamericano”, nos brinda una mirada crítica a este fenómeno. Nos invita a reflexionar sobre cómo la idiotez se ha convertido en un rasgo distintivo de muchos líderes en nuestra región, quienes parecen más interesados en el poder que en el bienestar de su pueblo. Esta realidad es un eco de la advertencia de Albert Einstein sobre la infinita estupidez humana, un recordatorio de que, aunque el universo pueda ser vasto e incierto, la idiotez es una constante que parece no tener límites.

Así, en esta lucha por la libertad en Venezuela, debemos elegir con cuidado de qué lado estamos. La batalla no es solo contra un régimen opresor, sino también contra la idiotez que se manifiesta en la política. Es nuestra responsabilidad convocar a la inteligencia, a la razón y a la unión. Solo así podremos avanzar hacia un futuro donde la libertad, la democracia y la dignidad humana prevalezcan. En este camino, cada uno de nosotros tiene un papel crucial que desempeñar, y es hora de que elijamos ser parte de la solución, no del problema. La lucha es nuestra, y la victoria será de aquellos que elijan la inteligencia sobre la idiotez.

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM
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