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La guerra contra las mafias del chavismo profundiza la fractura interna del régimen, dijo Omar González Moreno

 

Acorralados por sus propios aliados.

La caída de “Niño Guerrero”, los golpes internacionales contra el Tren de Aragua y la ofensiva contra grupos armados están provocando una crisis de confianza y una lucha por la supervivencia dentro de las estructuras que durante años sostuvieron al chavismo.

El dirigente político venezolano Omar González Moreno afirmó que la ofensiva contra colectivos armados, organizaciones criminales, grupos irregulares y antiguos aliados del poder está acelerando una fractura sin precedentes dentro de las estructuras que durante décadas respaldaron al chavismo.

Estamos viendo cómo el monstruo que construyeron durante casi treinta años comenzó a devorarse a sí mismo. Los mismos grupos que fueron utilizados para controlar territorios, sembrar miedo y proteger intereses políticos hoy son perseguidos por quienes antes los financiaban y protegían, declaró en una entrevista de TV.

González Moreno señaló que la eliminación de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, no representó un hecho aislado, sino el inicio de una cadena de acontecimientos que está golpeando simultáneamente a las redes criminales asociadas al poder.

En ese sentido destacó la reciente “Operación Rota do Norte” ejecutada por las autoridades brasileñas, que permitió la captura de Gustavo Vieira Rufino, señalado como operador financiero del Tren de Aragua y presunto enlace de la organización con el Comando Vermelho, una de las estructuras criminales más poderosas de Brasil.

Las investigaciones apuntan al movimiento de cientos de millones de dólares mediante esquemas de lavado de dinero y criptomonedas.

Lo ocurrido en Brasil demuestra que el cerco ya es internacional. Después de la caída de “Niño Guerrero” ahora están cayendo sus financistas, sus operadores logísticos y sus socios. La estructura criminal está siendo golpeada en varios frentes al mismo tiempo, afirmó.

El dirigente opositor sostuvo que estos acontecimientos han generado una profunda crisis dentro de las redes políticas, militares y criminales que durante años coexistieron bajo esquemas de protección mutua.

Muchos saben demasiado. Conocen rutas, operaciones, financiamientos, negocios ilegales y complicidades. Por eso el miedo se ha extendido dentro de las propias estructuras del poder. Ya nadie confía en nadie.

A juicio de González Moreno, los hechos ocurridos en la zona minera del estado Bolívar reflejan el creciente clima de tensión que vive ese entramado criminal.

Las noticias que llegan desde Las Claritas, en el Estado Bolívar, donde presuntamente se suicidó un alto jefe policial en circunstancias que todavía generan interrogantes, son una muestra del ambiente de nerviosismo, incertidumbre y descomposición que existe en una región dominada durante años por mafias, grupos armados y economías ilegales.

Aseguró que la crisis actual ya no es solamente política o económica, sino una lucha interna entre facciones que intentan protegerse ante el colapso de un sistema construido sobre alianzas criminales.

Las purgas comenzaron. Los ajustes de cuentas también. Lo que observamos es una lucha feroz entre quienes durante años compartieron negocios, protección y poder. El régimen está atrapado en una guerra interna que él mismo ayudó a crear.

Finalmente sostuvo que la única salida para Venezuela es una transición democrática que permita desmontar definitivamente las estructuras criminales enquistadas en el poder.

Cuando las mafias comienzan a perseguirse entre ellas significa que el sistema entró en fase terminal. La fractura es inocultable y los venezolanos están observando cómo se derrumba una alianza construida sobre el miedo, la corrupción y la impunidad, expresó ante las cámaras de una televisora de carácter internacional.

Nota de Prensa.

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM
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