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Eduardo Fernández: El dolor de Venezuela

 

Venezuela está de luto. Los venezolanos estamos de duelo. El mundo nos acompaña en nuestro dolor. Una profunda pena invade nuestros corazones y nuestros sentimientos.

Súbitamente, un feroz movimiento sísmico sacudió la entraña de nuestra tierra. No fue uno, fueron dos a cual más fuerte.

De un momento a otro, desaparecieron vidas, muchas vidas. Gente muy querida. Padres, madres, hermanos. Gente joven y personas mayores. Vidas humanas en la plenitud de su capacidad para amar y para ser amados.

Todos tenemos algún familiar, algún amigo, algún conocido, algún vecino, afectado por la tragedia. Es difícil de entender. Más difícil todavía de asimilar. Los designios de la Providencia son inescrutables.

Solo nos queda rezar y actuar. Dar testimonio de nuestra solidaridad y de nuestro amor por el prójimo, por el hermano. Pedirle a Dios que se apiade de Venezuela y de los venezolanos. Pedirle que acoja, en Su infinita misericordia, a todas las víctimas de este espantoso acontecimiento. Pedirle también que nos de fuerzas para seguir adelante con esperanza, con optimismo y con mucha fe.

Por encima del inmenso dolor tenemos que seguir adelante!

Adelante para honrar a las víctimas. Adelante para consolar a los deudos y a los afligidos. Adelante para trasmitir esperanzas en un futuro mejor! En un futuro de paz, de armonía y de justicia.

Conocidos los antecedentes de nuestro país como tierra propicia a los movimientos sísmicos, era previsible que estuviéramos mejor preparados para enfrentar una contingencia como esta.

Ojalá, esta vez, aprendamos la lección. Recursos para hacerlo hemos tenido y seguimos teniéndolos. Solo se requiere sensibilidad y voluntad política. Ojalá esta vez, hagamos lo correcto.

Dos palabras para terminar: la primera es admiración! Admiración por los formidables testimonios de solidaridad que han surgido de la espontaneidad del pueblo venezolano. Y, la otra palabra es: gratitud! Agradecimiento a los países hermanos y a sus gobiernos, que han acudido generosamente y prontamente al auxilio del nuestro.

Finalmente: Pedirle a Dios que se apiade de Venezuela y que nos colme de bendiciones.

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM
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