Los católicos decimos que una de las mejores cosas que hizo Dios, fue un día detrás del otro, pero en ese paso de los días, así como ocurren cosas positivas, lamentablemente también existen otras tantas de signo negativo.
Se refiere al hecho de que no hay promesa de que mañana será mejor, pero sí de que llegará, esto es, una nueva oportunidad de corregirnos, o –por el contrario- en el caso de los tercos; necios, e irresolutos, la ocasión para persistir en el error; el vicio, o hasta la destrucción del entorno para satisfacción de su partido; grupo familiar, o la muy personal, propia del sociópata.
La cantidad de situaciones dramáticas que comienzan a aflorar luego de la caída de Maduro el 3 de enero, así como las que se están conociendo luego de la imputación en España del ex Presidente Zapatero, todas ligadas a la dictadura venezolana (la de antes con Maduro, y la de ahora con Delcy); al actual gobierno español, y la corrupción generalizada de los Ministros; la esposa; el hermano; los ex secretarios de organización del PSOE, así como dirigentes medios; regionales, y funcionarios administrativos del partido, revelan una trama inmensa de organización criminal, propia de la mafia italiana, como la Cosa Nostra.
Cada día, y casi cada hora se va conociendo un nuevo episodio, una nueva conexión de actuaciones, todas de dudosa legalidad para no llamarlas delictivas, que destruyen la confianza y la paciencia de las ciudadanía y su pérdida de fe en las instituciones, porque de alguna manera impactan todo el sistema.
El poder judicial haciendo lo que le es propio, y la política del gobierno de Sánchez actuando como una banda criminal, todos a la caza de Jueces; Fiscales, y Policías de investigación, para chantajearles; denunciarles, y exponerlos ante los medios de comunicación comprados con el poder político y los recursos públicos.
Esta misma olla podrida, ojalá explote para que toda la sociedad mundial sepa la verdad de lo que ocurre con estos gobiernos socialistas, tendrá que ser replicada en Venezuela, cuando haya un poder judicial independiente, y autónomo y no como el actual, es decir, la secta de jueces, y fiscales puestos a dedo; adocenados; mediocres, y corrompidos por el poder omnímodo que ejercieron Chávez; Maduro; Cília, y demás cómplices de la destrucción venezolana, dedicados a la extorsión; el secuestro; el terrorismo de estado; la desaparición forzosa, y la muerte de ciudadanos inocentes bajo custodia del estado.
Así pues, dejemos que la justicia española que todavía funciona, gracias a Jueces y Fiscales profesionales; autónomos e independientes, hagan su trabajo y ya se sabrá cuál es el desenlace, pero sobretodo, que se sepa toda la verdad de lo ocurrido en materia de corrupción; enriquecimiento ilícito; delitos de lesa humanidad, entre otros, que vinculan –según lo que se sabe hoy- a España, y a Venezuela, a través de Pedro Sánchez y su gobierno; a Rodríguez Zapatero, y a la dictadura venezolana, tanto con Maduro, como con Delcy Rodríguez.
La presión interna e internacional debe continuar. Los testigos que están declarando ante las autoridades judiciales de los Estados Unidos, tales como: El Pollo Carvajal; Clíver Alcalá Cordones; Alex Saab, así como el trabajo intenso de las distintas agencias de seguridad norteamericanas, ya están dando frutos. Tanto así, que de estas mismas agencias ha salido la información que permite la imputación contra Zapatero con sobrados indicios, y su posterior sometimiento a juicio.
Estas declaraciones de testigos, así como el trabajo de inteligencia de las agencias de seguridad, comportan una inmensa fuente de indicios y pruebas contra todos los involucrados, dentro de los cuales, los más emblemáticos son Maduro, y Cília, por Venezuela, y por España, Zapatero y Pedro Sánchez. Por cierto, ya la gente se confunde y no se sabe si Zapatero es Zapatero, o Joyero, por la cantidad de prendas millonarias incautadas en su Despacho, sin que hasta ahora se sepa el origen de las mismas. Se le acaba de descubrir –también- cuentas bancarias millonarias en Panamá; República Dominicana, y México, por ahora. Caramba, pero que ahorrativo ha resultado el señor Zapatero!
En esa trama aparecen también sus hijas, que aparentemente no trabajan, pero tienen empresas que facturan grandes cantidades, hasta ahora inexplicables. Es el mismo procedimiento, es un patrón sistemático de conducta que revela como involucran en todos sus negocios a sus respectivas familias. Lo dicho, son una mafia al estilo de la Cosa Nostra.
Ahora conviene fortaleza, y sosiego en la búsqueda de la verdad, para alivio y reivindicación de nuestras propias sociedades y ciudadanos. Es inaceptable el contraste que existe entre la pobreza de las mayorías, tanto en España, como en Venezuela, mientras los corruptos desde los gobiernos pseudo democráticos (España), o dictatorial (Venezuela), se enriquecen a manos llenas sin pudor.
Lo que antes era una joya española como la seguridad social, hoy está al servicio de la invasión musulmana (que no trabaja, ni cotiza), auspiciada por la cobardía miserable del gobierno de Sánchez, forzada por el chantaje del monarca marroquí; especialmente en Cataluña; islas Canarias; Ceuta y Melilla, que luego implantan forzadamente en toda España, en detrimento de los ciudadanos españoles que por largas décadas han cotizado a la seguridad social.
En esa materia de seguridad social no vale la pena hablar del caso venezolano, porque requiere un trato especial, y muy extenso. Valga decir por ahora, que ha sido sometida al peor trato en manos de estos gobernantes de los últimos 27 años, habida cuenta de que está lo más grave de su historia, a pesar de que el país en ese mismo lapso, ha obtenido más recursos económicos y financieros como consecuencia del negocio petrolero, por citar uno solo, que en toda la historia republicana previa. Esto significa que el tamaño de la corrupción de la dictadura venezolana en este lamentable lapso, es inconmensurable.
Algunos eventos, como la reunión de Panamá, entre los dirigentes de la oposición, aunque falta mucho, auspicia entendimientos y posibles acuerdos para presionar y enfrentar los intentos de la dictadura interina y tutelada, de continuar en el poder, sin legitimidad, y sin hacer lo que les ordenaron. Seguiremos pendientes de lo que ocurra tanto en España, como en Venezuela.

