*Manifestantes tomaron las autopistas para exigir justicia por Víctor Quero y todos los desaparecidos bajo custodia del Estado venezolano.
*Caracas se rebela contra el horror.
El dirigente político Omar González Moreno se pronunció sobre la jornada de protestas ciudadanas realizada este miércoles 13 de mayo en Caracas, donde estudiantes, defensores de derechos humanos y familiares de víctimas salieron a las calles para exigir justicia por el caso de Víctor Hugo Quero y por todos los desaparecidos bajo custodia del Estado venezolano.
Las manifestaciones incluyeron acciones de calle, consignas pintadas sobre la calzada de la autopista Francisco Fajardo y pancartas exigiendo libertad para los presos políticos y el fin de la represión.
Lo ocurrido en Caracas demuestra que el miedo se está rompiendo. Víctor Quero dejó de ser solo un caso individual; hoy simboliza el dolor, la rabia y el sufrimiento de miles de familias venezolanas que no saben dónde están sus hijos o cómo murieron bajo custodia del poder, afirmó González Moreno.
El dirigente aseguró que las protestas representan una rebelión moral de la sociedad venezolana frente a la crueldad institucional.
Cuando un país tiene que pintar consignas en las autopistas para pedir que aparezcan sus desaparecidos, significa que la justicia fue secuestrada y que el Estado perdió toda legitimidad moral, expresó.
González Moreno sostuvo que el caso de Víctor Quero destapó uno de los rostros más oscuros del sistema represivo venezolano, luego de conocerse que el preso político murió bajo custodia estatal y fue enterrado sin informar a su familia durante varios meses.
Víctor Quero no murió solo. Detrás de él hay decenas de presos fallecidos, desaparecidos y torturados. Lo que hoy se escucha en las calles de Caracas es un clamor de justicia que ya no puede ser silenciado, señaló.
Asimismo, afirmó que las manifestaciones reflejan el creciente rechazo ciudadano frente a la represión y las desapariciones forzadas denunciadas por organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales.
El Rodrigato creyó que podía gobernar sembrando terror, pero terminó despertando indignación nacional. Venezuela entera comienza a levantarse contra el horror, concluyó.
Nota de Prensa.


