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Pedro Mosqueda: No volverán

 

Domingo Kultural.

Estamos publicando con retraso, porque un sábado relajado terminó en trepidante -por lo menos para mí. Ayer había hecho una crónica light, suave, casi zen, para complacer a varios amigos que me decían:

-Tas muy ácido Pedrito, bájale dos…

Eso hice hasta que Cuentas Claras Digital rompió el celofán: “¡Último momento; Álex Saab será trasladado a Miami en las próximas horas; se considera una pieza clave en el juicio contra Maduro y Cilia Flores”.

Ahí cambió todo, no podía hacerme el sueco. Era una noticia demasiado importante para no celebrar. Recordé a un viejo amigo, el director de teatro Armando Gota, y su “no es paja es realidad”.  Y yo que iba a ver nuevamente la película “Michael” cambié de planes.

Lo mejor de Maracay es que la estratificación social es más atenuada y eso se proyecta en todo. Las fiestas no son la excepción: todo el mundo es rico y pobre al mismo tiempo. Anoche lo pude comprobar nuevamente. Por eso Maracay es tan de pinga.

En ese local donde llegué había una emoción rara, la gente no necesita ser politóloga para darse cuenta de que lo de Saab marca un punto de no retorno entre el rodrigato y el núcleo duro del Chavo-madurismo.

En cada mesa me llamaban, pero yo sólo quería tomarme mis tragos tranquilo. Por supuesto, en medio del rebullicio político, eso no era posible…

¿Entonces, sí se jodieron?

Qué quieren que les diga. Caí en la provocación, y sería un hipócrita si les digo que no me la gocé. Pero bueno, rescato para ustedes algunas vainas que dije y medio recuerdo:

Lo cojonudo es ver el cambio de Delcy Rodríguez; es la misma que el 20 de diciembre del 2023 dijo en Twitter (X) “Triunfo contundente de la diplomacia bolivariana, que rescató a un aplomado diplomático, Alex Saab, detenido injustamente en EEUU y víctima de violación de DDHH.”

Free Alex Saab

En Maiquetía lo recibieron Maduro, Delcy y toda la comitiva Presidencial, cámaras mediante. Alex Saab fue agasajado como héroe Nacional, un Bolívar montado en un caballo blanco. Es historia reciente, por allí quedan las vallas y pendones: “Free Alex Saab”. Caravanas y manifestaciones del PSUV en todo el país, con chupetas de cartón y franelas impresas con el eslogan de marras, que hoy todo el mundo quiere esconder, (¿quién habrá guisado con el negocio de esas franelas y esas chupetas?). Ahora incluso Delcy quiere olvidar, pero se le pasó por alto borrar aquel Tweet (X), donde cantó bien temprano.

Los muy sinvergüenzas decían que estaban recibiendo a su Embajador plenipotenciario. Plenipotenciario siempre era a la hora de cobrar.

Recibían al tipo que cobraba un barril de petróleo por cada caja CLAP; dos millones de cajas, dos millones de barriles de petróleo. El mismo que en Colombia tiene acusaciones por lavado de dólares. En eso estuvo hasta el 3 de enero de este año, cuando a tanta gente la dejaron colgando de la brocha.

Las advertencias oportunas

Alex es o fue el rey del guiso; los libros de Carlos Tablante y Marcos Tarre “Estado Delincuente”  (2013) y “El Gran Saqueo”  (2015) documentan quiénes y cómo se robaron el dinero de los venezolanos. El Gran Saqueo denunció en el año 2013 el trapicheo de ese personaje con las viviendas y los CLAP.

Esas publicaciones le costaron a Tablante el exilio. Desde entonces, no ha podido regresar a su amada Maracay, donde tantos éxitos políticos y afectos cosechó. Pero volverá, y nos contaremos todas las historias y recuerdos de estos años de lucha y resistencia.

Por cierto hace unos años, el famoso Festival Internacional que se celebra en Cartagena lo invitó, y fue el escenario propicio para denunciar que Alex Saab era el jefe de la Cleptocracia y principal testaferro de Maduro.

Entienden ustedes ahora la importancia de esta extradición apoyada por el rodrigato. Para buenos entendedores…

Atrás quedó para el recuerdo la detención novelesca de Cabo Verde y el indulto del presidente Biden. Un acuerdo a varias bandas de fijar fecha electoral y competir con reglas de juego democráticas; ya sabemos lo que hicieron. ¡El crimen no paga y pasa facturas con intereses!

La fiesta inolvidable

Estoy ronco y esta fiesta no termina, ya va para largo, y yo no vine a hablar de política, le digo a unos panas. Un rico de esos que olfatea para dónde sopla el viento, me dice: “no te vayas, vamos a descorchar este frasco que tenía guardado por allí.”

Como buen marginal tecnológico le pregunté al Dr. Google: “¿Armand de Brignac Rose?”

Agarro mi copa y brindo ante semejante bouquet y al avispado le dije: ¡Cállate!

Los ricos y sus vainas. Todo el mundo, era una algarabía: alguien convenció al DJ para que sonará “Y se marchó”, una canción que popularizó José Luis Perales desde 1979.

Y más vale que no, aquello fue un manicomio. Parece que una trompeta mágica los activó a todos y a coro empezaron con el “¡No volverán…no volverán!” Y la noche mutó en una celebración a lo del Muro de Berlín Tropical.

El tren de la alegría

Un grupo de modelos eléctricas que promocionaban una marca de bebidas pasaban por las mesas haciendo el trencito de La Hora Loca, la gente se sumaba y seguían entonando “¡No volverán…no volverán!”

Yo me pegué y en una de esas y de repente veo una pareja muy parecida a los hermanos siniestros enganchados en el “tren” con nosotros.

Me paré en seco: verga esa champaña esta puyada…

Aunque bueno, uno nunca sabe, habrá que vivir para seguir viendo vainas.

Nos vemos por ahí

 

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