Habló sobre proceso de elección de los nuevos magistrados del TSJ y las garantías que pueden haber alrededor de las tendencias políticas de las personas elegidas.
Rector de la UCAB alertó sobre el impacto negativo para la economía por falta de Estado de derecho en Venezuela.
El rector de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Arturo Peraza, advirtió que la ausencia de Estado de derecho en Venezuela está profundizando el deterioro económico, frenando la inversión y agravando el empobrecimiento estructural del país.
Durante una entrevista con el canal privado Venevisión, habló sobre la reforma a la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que fue aprobada.
El objetivo de la justicia tiene un vínculo muy fuerte con el tema del Estado de derecho (…). En una sociedad en donde el Estado de derecho es débil, automáticamente eso se refleja en la economía, en la inversión. Es decir, donde no hay reglas claras, no hay inversión; donde no hay inversión, no hay trabajo y entonces tú tienes una secuencia de empobrecimiento real de la población sobre la base de esa ausencia de reglas claras que tienen un órgano, que es el sistema de justicia que tiene que defender ese Estado de derecho, apuntó.
Al abordar el proceso de selección de nuevos magistrados, Peraza fue categórico: las garantías de imparcialidad son prácticamente ninguna.
Aunque reconoció que es difícil encontrar perfiles totalmente asépticos, insistió en que la idoneidad, estabilidad y autonomía son condiciones mínimas para que los jueces puedan representar los intereses de una sociedad que exige pluralidad y equilibrio.
Recordó, que un juez debe decidir según su conciencia y los argumentos del proceso, no por instrucciones externas.
El problema es que el Poder Judicial no supone que alguien de arriba te giró una instrucción sobre cómo debe sentenciar. El juez debe decidir según su conciencia y usando el conjunto de argumentos que las partes le han ofrecido en el proceso y no puede venir de alguien externo, sea quien sea, la decisión sobre casos que están ocurriendo, que están conociendo (…). Hay ámbitos muy sensibles que necesitamos abordar con muchísima seriedad y eso supone incluso jueces formados, especialistas en el área, señaló el rector.
La Ley Contra el Odio
El rector también cuestionó leyes como la Ley Contra el Odio y la Ley Orgánica Simón Bolívar, por su vaguedad conceptual y potencial para criminalizar la disidencia.
Reivindicó el principio jurídico nullum crimen, nulla poena sine lege y defendió la vigencia de la Ley de Amnistía, que —dijo— los jueces están obligados a aplicar de manera independiente para evitar que la política siga siendo tratada como un campo judicial destinado a reprimir voces divergentes.
Los jueces están obligados a aplicar la ley, la ley está aprobada. Por tanto, hay una obligación y responsabilidad de los jueces, de nuevo, independientes, imparciales, estables, autónomos, que son los que tienen que aplicar la ley y además tienen que perseguir el espíritu, propósito y razón de esa ley, que es justamente pacificar al país (…) y retornar la política a la condición de política y no convertirla en un campo judicial, en donde el sistema judicial sirve para reprimir la libertad de expresión o el desarrollo de ideas políticas divergentes, reiteró.
Transición en Venezuela
Sobre la transición venezolana, Peraza sostuvo que ya está en marcha, aunque su dirección final es incierta. Afirmó que sin procesos de reconciliación —verdad, justicia, reparación y no repetición— no habrá paz sostenible.
También destacó el rol de la comunidad internacional para facilitar acuerdos básicos que permitan reconstruir la democracia.
Finalmente, reivindicó a la academia como un espacio esencial para el diálogo y la construcción de horizontes comunes, asegurando que la UCAB aspira a ser un punto de encuentro para el país que busca reencontrarse.
La academia supone siempre una suerte de espacio en donde la gente expresa ideas divergentes y en el debate tratas de encontrar puntos comunes, que son los que permiten construir horizontes. Por tanto, las universidades y en concreto la Universidad Católica Andrés Bello, sí quiere convertirse en un espacio dentro de otros que permitan construir el diálogo que el país necesita para poderse lanzar hacia adelante (…). La paz es la decisión de acuerdo social posible sobre esa verdad y sobre la justicia, pero requiere el acuerdo, requiere el reencuentro, sentenció.
El Nacional


