Los Rodríguez están desmontando el chavismo. Lo hacen a plena luz del día y hasta ahora nadie les está cobrando el precio por ello, quizás porque el chavismo se rindió. Los trasnochados hablan por aquí y por allá y nadie les para, es como si estuvieran afónicos (…) Consejo Editorial de La CEIBA 27-04-2026.
Las informaciones que registramos en nuestra base de datos y alimentan este boletín nº 1064, apuntan a que el asunto central de atención pública se mueve en los medios en la dirección de ponerle fin a la persistente política oficial de eliminar el salario como contraprestación al trabajo realizado, especialmente en educación y salud. Nos referimos a los clamores al cielo que provoca la infame e irresponsable bonificación del trabajo hecho, tal como se constata en lo que sigue a este editorial. Pese a lo cual, nos ponemos en modo argumental para reconocer que hay cierto chance, alguna posibilidad, para el mejoramiento cualitativo de la educación. Respecto a lo cual es de reconocer cierto esfuerzo oficial de enmienda frente a la manera como se ha gobernado la educación desde 1999. Más en preocupación que en ocupación todavía, por parte del funcionariado. No obstante, la preocupación ya es algo, la cuota inicial para una ocupación real respecto a lo que hay que hacer para que los resultados educativos mejoren en el espacio y tiempo pedagógico real, no únicamente en la propaganda que satura los medios oficiales. De todas maneras la pura intención ya es algo, pues ennoblece la gestión pública, después de tantos años de maledicencia y descuido respecto a los más elementales principios de la educación de calidad para las mayorías.
Es lo que se ve y agradece también del nuevo tren directivo de Ministerio de Educación Universitaria y del ministro Rodríguez, aun antes del 3-D-2026. El ministerio de Educación Básica (MPPE) insiste en aplicar medidas que están en el librito de cualquier gestión pública que busque la mejora permanente de la calidad de la educación, eso sí mirando para otro lado cuando se le cuestiona el terrible estado de la calidad de vida del trabajo en Educación, que la errática política educativa protagonizada por él mismo ha contribuido a forjar.
La ministra San Juan y su viceministro Ricardo Ríos han adelantado negociaciones aparentemente fructíferas con la Universidad de Estado, según lo establece la Constitución vigente. Abandonando la ciega persistencia de los ministro que hemos tenido, para conversar y atender solo las demandas de la Universidad de Gobierno. Institucionalidad totalmente engranada con la pretensión de gobernar para siempre, descuidando por lo que testimonia la información pública, todo lo que hace de una universidad, universidad y no otra cosa. Ministros que obedecieron perrunamente a la idea práctica asentada en Miraflores de gestionar la Universidad Venezolana como si se tratara de los Colegios Federales en el siglo XIX para la formación de bachilleres y mujiquitas
Hasta ahora todavía son más las palabras que los hechos contables, pero resulta auspiciosa su intervención en los remedios que necesita la zona rental de la UCV, para no seguir siendo pasto de la zamurada oficialista, y sí ejemplo verificable para el incremento de los ingresos propios. Esperemos que esta gestión continúe, por ejemplo, para que la UDO recupere el edificio de la Francia. Para que la Universidad constitucional, valga decir autónoma, recupere propiedades perdidas al calor de la funesta fiebre del exprópiese… por lo menos. Gestiones que necesitan para su buena traducción en hechos, que la Ministra del MPPEU no pierda la cabeza, cada vez que se le imponga el diálogo factores adversos, como ocurrió con el presidente de la FCU. Calma y cordura porque la tarea que supone su compromiso requiere algo más que comprensiva gesticulación de convivencia pacífica, con el contrario que no enemigo.
Revista: N° 1.064 Memoria Educativa Venezolana, paso a paso

