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Los servicios públicos deficientes tumban los precios de los inmuebles en Venezuela

 

Venezolanos en el exterior están comprando inmuebles en zonas turísticas de Falcón para arrendarlos y tenerlos como inversión y base para su regreso al país en el mediano plazo. Valencia estado Carabobo.

Los servicios públicos deficientes presionan los precios de los inmuebles en Venezuela.

No importa la ciudad. Los inmuebles ubicados en conjuntos residenciales con mejor acceso a agua y autogeneración de electricidad se están vendiendo a un precio más elevado. No es una percepción: es un dato que la Cámara Inmobiliaria de Venezuela registra en su estadística nacional.

Noris Timaure, directora de data y estadística de la organización y presidenta de la Cámara Inmobiliaria de Lara, lo explicó con precisión: Los servicios públicos afectan mucho en el precio de los inmuebles. Notamos que parte del incremento de precios de este año, calculado entre 3% y 17%, obedece a que se garanticen los servicios públicos o que sean mejores que en otros lugares.

La búsqueda de servicios es hoy un criterio de compra tan importante como la ubicación o el metraje. La gente busca el servicio de agua. En el aspecto eléctrico, aunque es un problema nacional, piden que el edificio tenga planta eléctrica. En agua, urbanismos con pozos, detalló Timaure durante la presentación en Carabobo del informe Expectativas y Realidades: Presente y Futuro Inmobiliario en Números.

Noris Timaure, directora de data y estadística de la organización y presidenta de la Cámara Inmobiliaria de Lara.

Ese comportamiento del comprador está empujando los precios hacia arriba en los sectores que ofrecen esas garantías y generando una brecha creciente con las zonas que no pueden ofrecerlas.

El caso de Falcón ilustra el extremo de esa realidad. María Rocío Rojas, directora de estadísticas de la Cámara Inmobiliaria de ese estado, fue directa: En Falcón tenemos mucha dificultad en cuanto a los servicios públicos. En Punto Fijo nos llega el agua una vez al mes. Es decir, que todos tienen que tener sus tanques de almacenamiento para proveerse. Esa precariedad no detiene las transacciones, pero las condiciona y las encarece en los sectores que logran resolverla de forma privada.

Venezolanos en el exterior buscan invertir en inmuebles

En Falcón, las ventas de inmuebles crecieron 35% en apartamentos y 31% en casas. Rojas identificó un fenómeno particular: la reactivación de la zona libre de inversión turística en Paraguaná y la exención de IVA asociada dinamizaron un segmento que antes era prácticamente inexistente: la demanda de galpones, bodegas y locales comerciales. Antes no existía esa demanda, ahora lo piden y tenemos pocos en el mercado, señaló.

Otro fenómeno relevante en Falcón es la reactivación de inmuebles en obra gris que llevaban años paralizados. Sus propietarios los están ofreciendo con financiamiento propio, con iniciales de entre 20% y 35%, y están encontrando compradores, incluidos venezolanos en el exterior que preguntan activamente por planes de pago.

María Rocío Rojas, directora de estadísticas de la Cámara Inmobiliaria de Falcón. 

Lo que se ha detectado es que se trata de personas que desean invertir en inmuebles en zonas turísticas para arrendarlos y tenerlos como inversión y base para su regreso al país en el mediano plazo.

En 2026 los precios los fija quien vende

Más allá de los servicios públicos, el mercado inmobiliario venezolano atraviesa un cambio de dinámica que Juan Celis, director de estadísticas de la Cámara Inmobiliaria de Carabobo, describe con claridad: Estamos en un mercado de propietarios. Pasamos de un mercado de compradores a uno de propietarios.

El año pasado abundaban las ofertas, los precios de oportunidad y los compradores que llegaban a negociar a la baja. Ese escenario está desapareciendo.

El propietario ha tomado la batuta de su inmueble, explicó Celis. La incertidumbre macroeconómica, la alta devaluación y la inflación en dólares han generado lo que el directivo llama resiliencia inmobiliaria: ante la duda de si vender o esperar, muchos propietarios optan por subir el precio como mecanismo de protección de su patrimonio.

Timaure confirmó esa tendencia desde la data nacional. Los precios aumentaron entre 3% y 17% en diferentes ciudades y tipos de inmuebles, dependiendo del sector y la disponibilidad de servicios. Los porcentajes de venta más elevados se registran en Miranda, Caracas, Carabobo, Lara, Zulia, Falcón, Cojedes, Yaracuy y Mérida. En estados como Yaracuy, Lara y Zulia el alquiler se equiparó a la venta, porque son mercados con alta movilidad laboral donde la gente llega temporalmente por trabajo.

En Carabobo la demanda migró hacia Naguanagua y San Diego

En Carabobo, la variación ponderada de precios de inmuebles en el primer trimestre de 2026 comparado con el último trimestre de 2025 se ubica entre 25% y 26%. Pero el comportamiento no es uniforme dentro del estado. Valencia registra la tasa más alta, con un incremento del 31%, mientras que Naguanagua y San Diego muestran variaciones del 15% y Los Guayos se acerca al 22%.

Esa diferencia tiene una explicación directa: Valencia se encareció y la oferta se contrajo, explicó Celis. Los precios promedio en Valencia se ubican sobre los 600 a 650 dólares el metro cuadrado.

Juan Celis, director de estadísticas de la Cámara Inmobiliaria de Carabobo.

El sector comercial en Carabobo, siendo el estado industrial del país, presenta un comportamiento distinto y menos alentador. Los precios han aumentado 17% en venta y 10% en alquiler, pero la demanda es muy baja. Hay inmuebles industriales en oferta, pero poca demanda efectiva, lo que posiciona al sector comercial como el menos favorecido del mercado carabobeño en este momento.

Para fin de año, Celis estima que la variación acumulada de precios de inmuebles en Carabobo podría alcanzar el 38%, lo que convertiría al sector en uno de los principales mecanismos de preservación de valor para quienes tienen capital disponible en la región.

Cojedes con alza pronunciada

En Cojedes, el mercado de inmuebles mostró cifras llamativas en el primer trimestre. Naira Escobar de Casadiego, directora de data y estadística de la Cámara Inmobiliaria de ese estado, reportó un aumento de 65% en ventas y una variación de precios de entre 70% y 80%. El salto, explicó, está directamente vinculado al contexto político y económico: El alza se dio después de los eventos del 3 de enero. Las casas lideraron el crecimiento sobre los apartamentos, mientras que en alquiler la tipología más activa es precisamente la de apartamentos.

Escobar destacó el potencial industrial de Tinaquillo, donde existe una zona industrial activa que requiere financiamiento para seguir desarrollándose. En cuanto a las fincas, su comercialización ocurre principalmente entre propietarios privados, fuera del alcance de la data formal de la Cámara.

Naira Escobar de Casadiego, directora de data y estadística de la Cámara Inmobiliaria de Cojedes.

Venezuela a mitad de precio frente a Latinoamérica

Pablo González Travieso, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, sitúa el mercado local en perspectiva regional y el contraste es revelador. El precio promedio por metro cuadrado en Caracas ronda los 600 dólares, mientras que en la ciudad latinoamericana más cercana en precio el promedio sube a mil 200 dólares el metro.

Pablo González Travieso, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela.

Estamos más o menos en la mitad, señaló González Travieso, quien ve en esa brecha una oportunidad de inversión que la Cámara está promoviendo activamente ante fondos internacionales.

A eso se suma una rentabilidad por alquiler que arranca desde el 8% anual, un nivel que González Travieso califica de extremadamente elevado en comparación con otros países de la región. La combinación de precios bajos y alta rentabilidad es el argumento central que la Cámara lleva a los fondos de inversión internacionales para atraer capital al mercado de inmuebles venezolano.

Retos del sector inmobiliario en 2026

El presidente de la Cámara reconoce que hay obstáculos legales que frenan ese potencial. La organización tiene planteada ante la Asamblea Nacional y el Ejecutivo la revisión de tres leyes que impactan directamente el negocio inmobiliario: la ley del deudor hipotecario, la ley de estafa inmobiliaria y, con mayor urgencia, la ley de arrendamiento de viviendas.

Su revisión y actualización nos conduce a pensar que daría una oportunidad importante para que en Venezuela se pueda reactivar en el corto plazo la industria de la construcción, afirmó, señalando además el impacto que esa reactivación tendría en el empleo y en el PIB nacional, que acumula una caída del 70% en los últimos 20 años.

El otro reto que González Travieso identifica como prioritario es la profesionalización del sector. La Cámara promueve un programa de certificación que combina actualización académica constante con estándares éticos, en alianza con la Universidad Católica Andrés Bello a través del programa Preani. El llamado es a todos los profesionales inmobiliarios de Carabobo a agremiarse y certificarse para estar preparados ante la demanda que, según la Cámara, está comenzando a construirse alrededor del mercado venezolano de inmuebles.

Dayrí Blanco – El Carabobeño

 

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