El sector construcción en el estado Lara se encuentra en una situación de «muerte clínica», así lo denunció Pedro Peña, presidente del Sindicato de la Construcción de Lara (Suticel), durante la manifestación por el dia del trabajador este viernes 1ro de mayo, en la que alertó que la industria registra una paralización del 98%, dejando al sector sin capacidad de maniobra y a miles de trabajadores en la indigencia laboral.
Asegura que la ausencia de inversión pública y la detención de las obras civiles han transformado el panorama regional en un cementerio de proyectos inconclusos, para el líder gremial, esta inactividad no es solo un problema económico, sino una tragedia humanitaria para las familias que dependen del oficio.
Sin obras y sin ingresos
Peña describió un escenario de precariedad extrema, donde la falta de proyectos activos ha forzado a los obreros a abandonar su profesión para dedicarse a cualquier actividad que les permita mitigar el hambre.
«Tenemos una paralización del 98% de la industria de la construcción. ¿Y qué podemos hacer? Nada, buscar cómo vivir», señaló Peña, subrayando la desesperación de un gremio que ya no tiene obras para trabajar.
El «asesinato» del salario
El vocero de Suticel vinculó la falta de trabajo con las recientes políticas económicas del Gobierno Nacional, criticando la sustitución del salario por «ingresos mínimos» que no están contemplados en la Constitución.
Para el sindicato, la estrategia oficial busca asfixiar la capacidad de supervivencia del trabajador: «El Gobierno cada día nos mata más de hambre y acaba con nosotros con lo del salario, nuestro criterio es que están asesinando al salario; lo tienen como un preso político, torturándolo para asesinarlo completamente», denunció Peña.
Finalmente, el lider sindical, advirtió que seguirán con las acciones de calle, «y por eso seguimos insistiendo en la lucha de calle, seguiremos insistiendo en la lucha por las reivindicaciones de los trabajadores, y aquí nos tendrán en la calle, no vamos a permitir que el Gobierno asesine el salario», puntualizó.
Rubén Conde – EL Impulso

