Los intereses económicos mundiales no pueden estar por encima de los intereses del pueblo venezolano. No se trata de cambiar de amo, se trata de soberanía, de tomar nuestras propias decisiones independiente de ideologías y banderas, Venezuela no puede seguir siendo administrada por fases impuestas desde el exterior, sin fechas, sin transparencia y sin participación real del país.
Hoy vemos cómo se intenta estabilizar una economía destruida sin resolver lo fundamental: la democracia. Mientras tanto, los trabajadores siguen siendo los más golpeados. En Venezuela el salario sigue pulverizado y sustituido por bonos, lo que ha generado protestas y rechazo social en todo el país.
Pero hay algo aún más grave: en el sector sindical siguen los mismos actores que permitieron la pérdida de nuestros derechos. Dirigentes que nadie ha elegido, que no representan a los trabajadores, y que han sido funcionales a un modelo que destruyó el salario y las conquistas laborales.
Nosotros exigimos respuestas inmediatas. Exigimos el respeto a la Constitución Nacional y a la soberanía del país.
Desde el Sindicato Único de Trabajadores Petroleros, Petroquímicos, Gasíferos y Conexos del Estado Falcón, ratificamos: no vamos a descansar hasta que en Venezuela haya elecciones generales, democracia y Estado de derecho.
Sin cambio político no hay recuperación posible. Sin elecciones libres no hay futuro.
Secretario General Petrolero

