En el pueblo donde transcurrió mi niñez una mañana aparecieron afiches en paredes y puertas de las bodegas con la siguiente leyenda: ¡Malditos asesinos!…Llanto, dolor y muerte.
Tenían además la imagen de un sacerdote católico cargando en sus brazos una persona aparentemente herida o muerta.
Cuando solicité a mi madre una explicación me contestó: hijo, éllos quieren terminar con la democracia.
Para un niño ocupado solo en jugar 🛝, bañarse en ríos, mecerse en los bejucos de los árboles, aquello no significaba mayor acontecimiento.
Pero quedó grabado para siempre en mi memoria.
He vivido en gobiernos dictatoriales, democráticos; otra vez autoritarios, y ahora estoy a punto de estar en un país con libertad y democracia, gracias, primeramente a Dios, María Corina Machado, al partido Vente Venezuela y al Señor Donald Trump.
De los seis años de edad recuerdo eventos de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez. Luego el comienzo de la era democrática con Rómulo Betancourt y los alzamientos de los cuarteles de Puerto Cabello y Carúpano para derrocarlo.
Soy testigo de los 40 años consecutivos de democracia representativa con la aceñanza permanente del comunista Fidel Castro, enfermando la mente de jóvenes universitarios y liceístas.
De grupos guerrilleros en las montañas venezolanas. Robos de bancos. Secuestros de personalidades. Tal como ocurrió en el gobierno de Luis Herrera Campíns, con el secuestro del ejecutivo estadounidense Frank Niehous.
Luego presencié hace 27 años el inicio de otro período dictatorial liderizado por Hugo Chávez Frías y continuado por Nicolás Maduro. (Hoy de vacaciones en la ciudad de Nueva York).
Pero la crueldad, los crímenes; las continuas violaciones de Derechos Humanos, junto a delitos de lesa humanidad en esta actual dictadura militar, comunista y retrógrada, no tiene comparación con ningún otro régimen venezolano en toda nuestra historia republicana.
Hoy lloramos la muerte de la señora Carmen Teresa Navas. Su hijo fué secuestrado y asesinado por los cuerpos represivos del estado… ¡Pero se lo negaron!… Hasta cuando la fuerza y presión de la opinión pública les obligó a admitir los hechos.
Son dos venezolanos víctimas de la intolerancia comunista. Quienes no conciben el derecho a disentir ni la pluralidad política.
…¡Solo una ideología política única y salvajemente cruel!
Predican la igualdad como un valor humano fundamental, sin embargo, viven como reyes oprimiendo y pisoteando los ciudadanos.
Relegándolos a la condición de animales. Controlándolos socialmente a través del hambre, el estómago, la escasez de todos los bienes, servicios, más la represión.
…¡Tienen las manos manchadas de sangre!
…¡Elecciones ya!
Defensor de la democracia, los Derechos Humanos, la libre empresa; la propiedad privada. De un sistema político liberal que garantice paz, respeto, salud y educación de calidad. Desarrollo y progreso para todos los ciudadanos.

