Los venezolanos estamos viviendo hoy la etapa más importante desde la captura del usurpador, aunque llena de incertidumbre, manipulaciones, noticias falsas, verdades a medias, en fin, una situación que nos mantiene un pie en la alegría y otro pie en el desencanto.
Este desgobierno moribundo se ha replegado en una Asamblea Nacional ilegítima, y desde allí, pretenden mantener la hegemonía en el TSJ, nombrando magistrados que les garanticen una sentencia que matice la ausencia absoluta del presidente y evitar así el llamado a elecciones que, naturalmente perderían por paliza.
Por otro lado, tenemos el gobierno americano que pareciera estar más interesado en el tablero del ajedrez mundial, juego en el que ha tomado la delantera con el petróleo venezolano, que en un cambio real que le abra las puertas de la recuperación al país, manteniendo a Delcy Rodríguez como aliada circunstancial por haberle entregado a Maduro.
El rodrigato y su pandilla, no puede ser garantía de la recuperación de Venezuela, porque ellos mismos fueron directores en su destrucción y aunque el gobierno americano insista el país entero lo rechaza.
Entonces nos preguntamos, ¿quién va realmente, a impulsar el cambio en Venezuela Frente a Washington?, van a tener un papel principalísimo las empresas petroleras norteamericanas, que serían las responsables de la recuperación de la industria venezolana destruida casi en su totalidad, la General Electric y la Siemens que serían las empresas responsables de la recuperación de la generación y distribución de la energía eléctrica, que juega un papel esencial en la industria, la recuperación de las empresas básicas de Guayana, la agroindustria, en fin, todo el arsenal industrial que fue destruido por esta revolución de oprobio y que nadie está dispuesto a entenderse con el delcinismo.
Por otro lado, tenemos al ciudadano venezolano, liderado por María Corina, que viene enfrentando una crisis creada por el saqueo de la revolución a las arcas del estado, sufriendo la precariedad de los servicios de agua, luz, transporte, salud, sueldos de hambre. pero que no desmaya en su afán de libertad, de cambio, que el 84% rechaza al interinato, que confía y lucha por una salida electoral,
junto con el sindicalismo venezolano que hoy está tomando las calles para exigir mejoras salariales sentenciando al delcinismo a su salida, Punto para la alegría…

