Abordar integralmente la crisis del transporte público en Venezuela, requiere estrategias graduales, consensuadas que equilibren la sostenibilidad financiera del servicio con la protección de los usuarios de bajos ingresos, para mayo de 2026, según datos de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), el 68.5% de los hogares en Venezuela están en situación de pobreza y sí se abarcamos la prestación de servicios (agua, electricidad, transporte, educación salud, está afectados el 55% de la población.
¿Qué debemos hacer? Primero reforma del Sistema de Subsidios, El modelo actual es “regresivo” e insuficiente, deberíamos pasar al Subsidio Directo al Usuario: Migrar del subsidio al combustible (“100% al transporte público” que, fomenta mafias y escasez) a transferencias directas a través de la Plataforma Patria o tarjetas inteligentes para los distintos sectores vulnerables y con los ingresos generados por la sinceración de los precios de los combustibles, implementar planes y programas auditables, los cuales en el mediano plazo, permitan mejorar la calidad del parque automotor actual.
Otorgando el Bono de transporte (40 dólares mensuales), se pudiera llegar progresivamente a Tarifas de Sostenibilidad, ajustar el pasaje a montos que cubran los costos operativos (estimados entre $0.30 y $0.70) para permitir el mantenimiento regular y la renovación de la flota, compensando simultáneamente beneficiar a los usuarios de menos recursos, con la prestación de un servicio regular con calidad y horarios más amplios.
Tenemos una parálisis de hasta el 70% de las unidades estatales públicas y del 40% de las unidades privadas, es fundamental concitar Financiamiento Internacional y planes de apalancamiento nacional para modernizar y renovar la flota superficial automotor nacional. Se estima que se requieren entre 4.000 y 6.000 millones de dólares anuales, en un lapso mínimo de 5 años para recuperar la red vial y los sistemas masivos de transporte.
Es fundamental fomentar la inversión privada, creando distintos mecanismos de financiamiento y garantizar la transparencia de los fondos a utilizar, optimizar la gestión de las rutas y permitir que los gremios importen repuestos e insumos directamente para romper monopolios indeseables. La dependencia de los combustibles fósiles y la inestabilidad eléctrica son cuellos de botella críticos, es prioritario garantizar el flujo de combustible sin extorsiones, ni desviaciones para que los transportistas cumplan sus horarios
Explorar, adecuar las unidades para que funcionen con sistemas duales, gas natural y/o electricidad, vinculando estos avances a la estabilización, mejoramiento del sistema eléctrico nacional.
Completar la digitalización y el uso de app, en todas las rutas para minimizar el uso de efectivo y asegurar el cumplimiento de exoneraciones del 50% para estudiantes y adultos mayores.
Reorganización de rutas: Diseñar recorridos en zonas periféricas, conurbadas para reducir los tiempos de traslado, que actualmente superan las 2 horas, construcción de terminales modernos, eliminar los terminales informales y ubicarlos su ubicación con racionalidad.
Ante el hecho de que el 70% de los fallecidos en siniestros viales son motorizados, es vital integrar formalmente este sector al sistema de transporte con regulaciones estrictas de seguridad.
Ángel Cacique. 0424-168.53.07 – caciquecatia@gmail.com – @angelcacique


