El Monseñor José Antonio Da Conceicao, IV obispo de Puerto Cabello, estado Carabobo, presidió la bendición del mar y elevó plegarias por la paz y el porvenir de Venezuela.
Puerto Cabello se vistió de fe este Domingo de Resurrección con una nueva edición de la Bendición del Mar, ceremonia que, durante más de 164 años ha permanecido en el corazón de los porteños, reafirmando un legado de espiritualidad, memoria colectiva y esperanza renovada frente a sus costas.
Desde el icónico Malecón del centro histórico, acompañado por la Banda Municipal General Bartolomé Salom, monseñor José Antonio Da Conceicao, IV obispo de Puerto Cabello, presidió la misa central de la Bendición del Mar en presencia de las autoridades civiles, eclesiásticas y una multitud de fieles.
Durante la ceremonia, elevó plegarias por la paz y el porvenir de Venezuela y el mundo entero, culminando con el solemne rito de la Bendición de las Aguas.164 años de esta hermosa tradición que une a las familias porteñas. La bendición es, en esencia, un encuentro de Dios con el ser humano.
Al concluir la eucaristía, la Bendición del Mar se fundió con cantos cargados de emoción. Pescadores, lancheros, surfistas y vecinos se unieron en un solo acto de fe, transformando el rito en una ofrenda simbólica y una plegaria colectiva por el mar.
El alcalde Juan Carlos Betancourt, junto a la primera dama María Daniela de Betancourt, participaron en esta celebración que es parte de las raíces culturales y religiosas en la ciudad.
El Carabobeño

