*La alianza peligrosa en Caracas.
*Quien se reúne con quienes desafían a Washington, define claramente de qué lado está.
El dirigente político venezolano Omar González Moreno lanzó una dura advertencia tras la reunión en Caracas entre la encargada Delcy Rodríguez y el mandatario colombiano Gustavo Petro, señalando que el encuentro termina de desnudar la verdadera orientación política del poder que hoy usurpa funciones en Venezuela.
Si algo faltaba para demostrar que Delcy no es amiga de Estados Unidos, aquí está la prueba. Se sienta con un presidente que ha llegado al extremo de pedir públicamente que militares estadounidenses desobedezcan órdenes de su comandante en jefe, Donald Trump. Eso no es diplomacia, es una declaración política, afirmó.
González Moreno aseguró que esta reunión no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia para construir alianzas con actores que confrontan abiertamente a Washington, mientras se intenta proyectar una imagen de estabilidad y legitimidad en medio de una crisis institucional.
Pretenden vender normalidad, pero lo que hay es una operación política calculada. Se reúnen, se fotografían y hablan de seguridad y comercio, pero el trasfondo es otro, es ganar oxígeno internacional sin resolver el problema de fondo, que es la falta de legitimidad, sostuvo.
El dirigente también cuestionó el verdadero alcance del encuentro, indicando que ni Colombia tiene capacidad real para influir en una transición democrática en Venezuela, ni esta reunión cambia el hecho de que el futuro del país sigue dependiendo de decisiones claves que pasan por el decisión del pueblo venezolano y el apoyo de Estados Unidos.
Esto es más propaganda que política efectiva. Un intento de mostrarse como gobierno consolidado cuando la realidad es otra: un poder frágil, cuestionado y sostenido en equilibrios precarios, agregó.
González Moreno advirtió además que el acercamiento con Petro podría enviar señales equivocadas en un momento delicado.
Cuando te alineas con quienes desafían abiertamente a los aliados, estás tomando una posición clara. Y esa posición tiene consecuencias. Venezuela no puede seguir siendo utilizada como ficha en juegos ideológicos internacionales, sentenció.
Finalmente, insistió en que la única salida viable sigue siendo electoral.
Mientras montan estas escenografías diplomáticas, el país sigue esperando elecciones. Sin votos, todo lo demás es maniobra. Y el país ya no se deja distraer, concluyó.
Nota de prensa

