Este jueves 12 de marzo de 2026, trabajadores de diversos sectores laborales en Venezuela salieron a las calles para exigir mejoras salariales porque, en los últimos cuatro años, han tenido que afrontar la realidad del país con un salario mínimo y una cesta alimentaria que no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas.
Orelis tiene 42 años trabajando como enfermera, pero también cría y vende cochinos para sobrevivir.
Esta situación ha llevado a varios docentes, enfermeras, obrero, entre otros, a realizar otro tipo de emprendimiento para generar un ingreso de dinero extra que les permita llevar la comida a su hogar. Tal es el caso de Orelis Jaime, una enfermera deltana que tiene 42 años de servicios.
Jaime, de 63 años de edad, relató a Radio Fe y Alegría Noticias que a pesar de todos esos años de servicio apenas percibe un salario quincenal de 225 bolívares, una cantidad que no le alcanza para cubrir sus necesidades. Cuando veo cuánto percibo, me da dolor, dijo.
Cuenta que hace años con su salario construyó su casa y sacó adelante a sus hijos, sin embargo, en medio de la coyuntura del país cuatro de ellos se fueron del país y están trabajando en el extranjero, desde donde le envían algo dinero para que siga sobreviviendo en Tucupita, capital del estado Delta Amacuro.
Gracias a Dios, mis hijos me mandan entre $10 y $20 al mes, lo que me ayuda a comprar comida. Con mi sueldo hacíamos tantas cosas, cosas que ahora no puedo hacer, lamentó.
A pesar de esta ayuda económica, Orelis no ha bajado los brazos y junto al hijo que está con ella optaron por reinventarse a través de la cría y venta de cochinos. Con lo que vendemos y lo que me envían mis hijos, gracias a Dios, seguimos adelante, afirmó.
La mujer, al igual que varios trabajadores en Tucupita, han tenido que desprenderse de comprar ropa, calzado o electrodomésticos. Pero, a pesar de estar al borde de la jubilación, dijo que espera que este se le dé cuando haya una mejora en el salario y en los beneficios que les han sido recortados por la ONAPRE.
Tane Tanae

