En un escenario enmarcado por la incertidumbre económica y la expectativa de un ajuste del salario mínimo en el país, la abogada especialista en derecho laboral, María Elena Súbero (En el centro), analizó los desafíos que enfrenta la legislación y la realidad del trabajador en Venezuela.
En medio de la creciente expectativa por un ajuste salarial, la abogada María Elena Súbero, especialista en derecho laboral, planteó una hoja de ruta para sincerar la situación del trabajador venezolano. Según Súbero, un ajuste equilibrado debería situar el salario mínimo base entre los 150 y 200 dólares mensuales, cifra que permitiría manejar de forma responsable los pasivos laborales en los sectores público y privado.
Debido al valor que tiene cada día el dólar, que se ha convertido en la moneda de transacción en nuestro país, el sueldo ya no alcanza para cubrir los gastos imprescindibles.
Durante una entrevista para Radio Fe y Alegría Noticias, Súbero enfatizó que la prioridad debe ser el rescate del salario sobre la política de bonos. Explicó que mantener un sueldo nominal de 130 bolívares congela beneficios históricos como las prestaciones sociales y el bono vacacional, obligando al trabajador a sacrificar su descanso y salud mental para poder subsistir.
Respecto a una eventual reforma de la Ley Orgánica del Trabajo, la jurista sugirió revisar el decreto de inamovilidad laboral vigente desde hace dos décadas. El objetivo, aclaró, no es desproteger al empleado, sino permitir una gestión de nómina basada en el rendimiento. Asimismo, planteó la posibilidad de un corte de cuentas, similar al ejecutado en 1997, para adaptar las prestaciones sociales a la nueva realidad económica del país.
Finalmente, Súbero envió un mensaje de esperanza a quienes se sienten desprotegidos tras años de servicio: afirmó que es jurídicamente posible establecer una aplicación retroactiva mediante instrumentos legales especiales para reparar las vulneraciones de derechos causadas por la desvalorización del bolívar.
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