Además del IVA y de los impuestos municipales, los tributos fiscales y parafiscales afectan los costos de los productos del comercio. Los comercios en Puerto Cabello permanecieron cerrados
Los racionamientos eléctricos continúan causando estragos en la economía de Carabobo. El presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, Ernesto Abbas, alertó sobre el impacto que los constantes cortes del servicio tienen en la productividad del sector.
En horarios productivos para el comercio, e incluso para la industria, tenemos administración de carga de 4, 5 o 6 horas, que no permiten atender al consumidor en la puerta del establecimiento ni prestar el servicio que requiere un usuario común. Esto automáticamente vuelve más costosa la hora de trabajo de la empresa, porque se deben cubrir los gastos de la jornada completa mientras se trabaja con una merma del 30% – 40% de la jornada por falta de energía eléctrica, explicó.
Esto se suma a otros desafíos que afectan al sector, entre ellos el bajo poder adquisitivo de la población, que limita las ventas y la posibilidad de ofrecer más opciones al consumidor.
Carga impositiva contra el sector comercio
Uno de los hechos más importantes que afecta ese poder adquisitivo es la carga impositiva en los productos. Abbas detalló que no solo se trata del IVA y de los impuestos municipales, sino que son una serie de impuestos fiscales y parafiscales que afectan el costo del producto, que al final de cuentas es lo que paga el consumidor.
Cuando el cliente paga por un producto, está también pagando todos esos impuestos que esa empresa debe consignar al Estado. Es por ello que este es uno de los problemas más graves y que afecta el bolsillo de todos.
Aun frente a estos retos, el presidente de la Cámara destacó oportunidades que podrían impulsar al comercio. Una de ellas está vinculada a la cadena de valor del sector hidrocarburos, ya que un posible aumento en la producción a través de inversiones extranjeras generará demanda de servicios, productos y conocimiento especializado.
Es ahí donde tenemos una oportunidad, si la vemos y si nos preparamos para atenderla, consolidando nuestras empresas para cubrir con los recaudos y necesidades de todo ese sector, explicó.
Abbas también subrayó la importancia del financiamiento como herramienta estratégica para enfrentar el bajo poder adquisitivo de los consumidores. Aquellos comercios que puedan dar financiamiento, de forma directa o a través de cualquiera de las herramientas que hay en el mercado, siempre van a tener más opción para aumentar su venta, ya que precisamente por el bajo poder adquisitivo hay que buscar esquemas que financien y permitan adquirir los bienes y productos, indicó.
El dirigente gremial enfatizó que, pese a las dificultades derivadas de los racionamientos eléctricos, la carga impositiva y la limitada capacidad de compra de los consumidores, el comercio tiene vías para mantenerse competitivo y crecer si se aprovechan las oportunidades en sectores estratégicos y se implementan mecanismos de financiamiento que faciliten el acceso de los clientes a productos y servicios.
Dayrí Blanco – El Carabobeño

