Aunque algunas pescaderías cuentan con alternativas como hielo o plantas eléctricas, no siempre son suficientes por las horas sin electricidad.
Pescaderías de Puerto Cabello en jaque por prolongados cortes eléctricos.
Las pescaderías de Puerto Cabello atraviesan un momento complicado marcado por los constantes y prolongados cortes eléctricos, una situación que no solo afecta la operatividad de los negocios, sino que también pone en riesgo la calidad de los productos y la confianza de los consumidores.
De acuerdo con comerciantes del sector, las interrupciones del servicio eléctrico suelen extenderse entre cuatro y seis horas continuas, y se registran al menos cuatro veces por semana. Esta frecuencia dificulta mantener activa la cadena de frío, indispensable para la correcta conservación del pescado y otros productos del mar.
La situación se agrava en jornadas más severas, como ocurrió recientemente, cuando un apagón se prolongó por más de 10 horas, generando pérdidas en varias pescaderías que no pudieron resguardar adecuadamente su mercancía.

Precios del pescado 25 3 2026. Puerto Cabello, estado Carabobo.
Pescaderías y cadena de frío
Los comerciantes de pescaderías explicaron que, aunque algunos cuentan con alternativas como hielo o plantas eléctricas, estas soluciones no siempre son suficientes o implican costos adicionales que reducen aún más sus márgenes de ganancia.
Cada vez que se va la luz, es una preocupación constante, porque no sabemos cuánto tiempo durará ni si podremos mantener el producto en buen estado, comentó uno de los vendedores.
En las pescaderías también se ha evidenciado un cambio en el comportamiento de los consumidores. Algunos clientes han optado por comprar menos pescado o hacerlo con mayor cautela, debido al temor de que los productos hayan sido afectados por las fallas eléctricas.
Esta percepción ha incidido directamente en la disminución de las ventas en las pescaderías, en un contexto donde ya el poder adquisitivo de la población es limitado y obliga a priorizar el gasto.
Pescaderías con expectativas por Semana Santa
En cuanto a la oferta en las pescaderías, los comerciantes indican que disponen principalmente de pescado fresco, mientras que aún no cuentan con suficiente pescado salado, un producto que suele tener alta demanda durante la temporada de Semana Santa.
Los precios en las pescaderías varían según la especie: el kilo de corocoro se mantiene alrededor de cuatro dólares, mientras que el carite en rueda puede alcanzar los 10 dólares, lo que representa un esfuerzo económico para muchos consumidores.
A pesar de este panorama, las pescaderías mantienen expectativas moderadamente positivas de cara a la Semana Santa. Sin embargo, reconocen que las ventas actuales están aproximadamente 30% por debajo de las registradas el año pasado, principalmente por la disminución del poder adquisitivo.
Los comerciantes de pescaderías confían en que durante los días santos se registre un repunte en la demanda que permita recuperar parte de las pérdidas acumuladas. No obstante, advierten que la estabilidad del servicio eléctrico será determinante para lograr una mejor temporada y evitar que continúe el deterioro del sector.
Dayrí Blanco – El Carabobeño

