Bajo la dirección de su hermano César Salinas, la agrupación reunirá a más de un centenar de voces el 13 de abril en la Iglesia de los Santos de los Últimos Tiempos, ubicada en el Paseo Rotario de Puerto Ordaz.
La música volverá a ser el puente entre el recuerdo y la esperanza. La Coral Integrada de Guayana, pionera en la inclusión a través del canto y la lengua de señas, celebrará un concierto especial para conmemorar el décimo aniversario del fallecimiento de su fundador, Larrys Salinas.
El evento, que tendrá lugar el 13 de abril, a las 5:30 de la tarde, en la Iglesia de los Santos de los Últimos Tiempos en el Paseo Rotario, es una invitación abierta a toda la comunidad para reconocer la huella de un hombre que dedicó su vida a transformar realidades desde las notas musicales.
En una entrevista concedida a Correo del Caroní, César Salinas, actual director y hermano de Larrys, explicó cómo la agrupación ha logrado mantener vivo el espíritu del proyecto. Hemos podido mantener esa esencia debido al empeño, al trabajo, al compromiso y la perseverancia de querer hacer las cosas excelentemente bien. En compañía de los representantes y de los mismos coralistas, se ha logrado en estos nuevos tiempos que la coral siga avanzando, afirmó.
Llevar la batuta en este concierto, para César, es un acto profundamente familiar. Nos enseñaron que estamos todos para uno y uno para todos. Somos un equipo familiar, eso lo inculcó nuestro papá. Estoy seguro de que, si hubiese sido lo contrario, si yo hubiera partido y Larry estuviera aquí, él hubiese hecho lo mismo por mí. Es nuestra hermandad y nuestra formación familiar,expresó.
Sobre el repertorio, adelantó que habrá dos momentos: Vamos a recordar algunos temas emblemáticos bajo la dirección de Larry, y luego tendremos una segunda fase con canciones bajo mi dirección, pero que son muy especiales para él. Tal vez no las llegó a montar, pero se terminaron de concretar y ya están sonando en la Coral Infantil Integrada.
Más de cien voces y un nuevo núcleo indígena
El impacto social del proyecto trasciende las fronteras de la ciudad. Actualmente la coral cuenta con 123 niños en sus tres núcleos urbanos: Cambalache, Puerto Ordaz y San Félix. A ellos se suma una experiencia pionera en el municipio Gran Sabana. Creamos una nueva coral en San Francisco de Yuruaní, cuyo nombre indígena es Kumarakapay. Allí tenemos 235 niños pemones. La fundamos el año pasado en la ruta del sur. Ya ellos van avanzando muchísimo, con la mayoría de sus cantos en lengua pemón, y nos toca visitarlos a finales de marzo o principios de abril, detalló Salinas.
Al preguntarle sobre la evolución de los integrantes, el director no ocultó su orgullo. La evolución es gigantesca. Tengo niñas que cuando yo llegué eran pequeñas y ahora son unas damas, unas jovencitas. Su desarrollo musical ha sido espectacular. Sé que van a llegar muy alto, siempre y cuando continúen con su humildad y su trabajo musical.
La música como terapia universal
Uno de los sellos distintivos de la coral es su labor con niños con condiciones neurodivergentes. César Salinas enfatizó que la música no entiende de barreras. Luchamos con condiciones especiales y con regulares. La música ayuda a todos, es una terapia magnífica que alivia. Tan bella es la música que la usas para lo que estés enfrentando: para amores, desamores, alegrías, tristezas. El lenguaje universal de Dios es la música, enfatizó el director de la agrupación.
En estos niños, la música les desarrolla amor por el arte y, al convivir con sus compañeros en otras condiciones, el progreso viene solo, acompañado por la constancia de los padres en los ensayos y presentaciones.
Apoyo y mensaje a la comunidad
El concierto del 13 de abril será con entrada libre, pero la coral enfrenta retos para continuar su expansión. César Salinas hizo un llamado al público: Necesitamos que las empresas públicas y privadas, que tanto se benefician de la imagen de estos niños, nos ayuden con recursos para seguir formándolos. Todo aporte es bienvenido para mantener este referente social.
Finalmente envió un mensaje a las madres, a los niños y a la comunidad artística: Que se atrevan a soñar, que se atrevan a intentarlo. El arte sana, el arte enseña, el arte transforma. Tal como lo hizo Larrys, los invitamos a sumar su talento al acervo cultural de nuestra ciudad, porque aquí hay un equipo que los espera con los brazos abiertos. Larrys sembró la semilla, y hoy, diez años después, seguimos cosechando frutos.
Abelardo Rojas – Correo del Caroní

