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Ezequiel Aranguren: Interregno

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El error es el punto de partida de la creación. George Steiner.

Una nota necesaria: Después de dos años de haber pausado mi artículo semanal Arena Política, hoy he decidido reactivarla. En honor a la verdad la crisis existencial tocó mis puertas y no es que hoy la haya superado, sino que la situación política obliga.

Necesario es categorizar el momentum político después de los sucesos del 3 de enero donde el gobierno estadounidense decide accionar su potencial bélico para tomar como rehenes a Nicolás Maduro y a Cilia Flores creando un vacío de poder sin precedentes en la historia venezolana. Antonio Gramsci en sus “Cuadernos de la Cárcel”, analizando el período de “entre guerras” (entre Primera y Segunda Guerra Mundial), define el Interregno como “una crisis en la que surgen síntomas mórbidos porque lo viejo no muere y lo nuevo no puede nacer”. Es decir, la metáfora gramsciana nos da luces claras para analizar, in extenso, la situación política actual venezolana dada la policrisis que nos trae incertidumbre y hasta posibilidades reales de dar un “salto atrás” después de haber logrado el descabezamiento del régimen autocrático presidido por Maduro. Gramsci nos habla de “Síntomas Mórbidos”, es decir, fenómenos políticos o sociales que surgen durante períodos de crisis cuando los sistemas antiguos colapsan y los nuevos aún no se han establecido. En este interregno en que nos encontramos, el Gobierno de EEUU propone tres etapas: Estabilización, Recuperación, Transición. Resulta claro que las etapas propuestas pudieran darnos una visión del camino por recorrer, ahora bien, en lo personal siento que se ha avanzado a pasos agigantados, pues, el monstruo aparentemente, no era de dos cabezas sino de una, a tal punto que los ingenios musicales han interpretado temas convertidos rápidamente en tendencias cuando se preguntan “Donde están…”, es decir, se muestra un camino despejado como para pensar en que es totalmente factible pasar a la etapa de Recuperación y a la vez abordar temas como el nuevo Proceso Electoral, que es la llave que abrirá las compuertas para que los inversionistas,  tanto las petroleras como las grandes corporaciones puedan invertir en Venezuela sin temor a ser expropiados. Y con ello sentencio, no habrá posibilidad alguna de entrar en un proceso de RECUPERACIÓN Y CRECIMIENTO ECONÓMICO si no se marca la ruta electoral, y es allí exactamente cuándo podemos hablar de la tercera fase propuesta, la Transición. La Ruta Electoral llevará más tiempo en su abordaje porque implica sanear el registro electoral, registrar a los compatriotas que se encuentran fuera del país, nombrar, vía ejecutiva, un nuevo equipo rectoral tan rápido como se seleccionó al nuevo Defensor del Pueblo, pero en este caso será distinto porque dicho equipo debe ser seleccionado cuidando las distancias con la partidocracia.

Esos Símbolos Mórbidos lo analiza Zygmunt Bauman, claro, tomado de Gramsci, como “fase de la Modernidad Líquida” y apunta, “Las viejas certezas territoriales y estatales se disuelven sin que surjan nuevas formas sólidas, resultando en un flujo perpetuo de poder desregulado, relaciones volátiles y ansiedad colectiva”. He allí el temor de muchos venezolanos que, con todo derecho, dado lo que han vivido, sientan temor de que sus propuestas políticas pierdan fuerza, que los miedos incoados por el Sistema de gobierno imperante se ralenticen y aparezca otro monstruo de mil cabezas. Ahora bien, como la Política no es unilineal y estamos obligados en éste proceso de Interregno donde con toda certeza podemos afirmar que el actual Sistema imperante que ya cuenta con 27 años de vida, “no termina de morir y el Sistema Democrático no termina de nacer”, pudiéramos aunar esfuerzos para trazar, en tanto que ciudadanos de este país, y convencidos como estamos de que conformamos la gran mayoría de voluntades, propongamos entonces una ruta electoral viable; un nuevo órgano electoral; una Junta de Gobierno que tome las riendas del Estado, tal como sucedió a raíz de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

Todo se puede lograr en el marco de la paz, de la unión ciudadana, del respeto por el adversario venga de donde viniere. La pobreza en Venezuela ha llegado a límites realmente inhumanos, los servicios públicos se han convertido en una calamidad, los salarios son una burla, el Sistema de Salud no garantiza atención al necesitado, la educación se mide por la deserción escolar. Entonces, si no es para hoy, ¿Para cuándo? El Interregno muestra sus colmillos, ¡apresuremos la marcha!

Sociólogo – Ezearanguren1 gmail.com

 

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