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El FMI dice que la guerra de Irán golpea al mundo de forma desigual

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió este lunes 30-3-2026, que la guerra de Irán está afectando a la economía global de manera desigual, con impactos distintos según la exposición energética de cada país, la solidez de sus reservas y el espacio fiscal disponible.

En un artículo publicado en su blog, el organismo explicó que los precios de la energía, las cadenas de suministro y los mercados financieros se han convertido en los principales canales de transmisión del conflicto, que ya presiona al alza la inflación y deteriora las perspectivas de crecimiento.

La conmoción es global, aunque asimétrica. Los países importadores de energía están más expuestos que los exportadores, los países más pobres más que los más ricos, y los que tienen reservas escasas más que los que cuentan con amplios colchones, señaló el FMI. El impacto final dependerá de cuánto se prolongue la guerra —iniciada el 28 de febrero tras una operación conjunta de Estados Unidos e Israel— y del alcance de los daños sobre la infraestructura y las cadenas logísticas.

El organismo planteó que un conflicto breve podría provocar un salto abrupto en los precios del petróleo y el gas antes de que los mercados se ajusten, mientras que una guerra prolongada mantendría la energía en niveles elevados y aumentaría la presión sobre los países dependientes de importaciones.

También consideró un escenario intermedio, en el que persistan las tensiones, la inflación resulte difícil de contener y la incertidumbre geopolítica se mantenga como un factor permanente. En todos los casos, advirtió, el resultado apunta a precios más altos y un crecimiento más lento.

El estrecho de Ormuz —por donde transita el 25% del petróleo mundial y el 20% del gas natural— se ha convertido en un punto crítico. Italia y el Reino Unido figuran entre los países europeos más expuestos por su dependencia gasística, mientras que Francia y España estarían relativamente protegidos por su mayor capacidad nuclear y renovable.

El cierre parcial de Ormuz también está encareciendo fertilizantes —un tercio del comercio global pasa por esa ruta— y alimentos, lo que afecta especialmente a regiones de Oriente Medio, África, Asia Pacífico y Latinoamérica. Las poblaciones de bajos ingresos son las más vulnerables, ya que en esos países los alimentos representan en promedio el 36% del consumo, frente al 20% en economías emergentes y el 9% en las avanzadas.

El FMI advirtió además que la guerra está reconfigurando las cadenas de suministro de insumos críticos no energéticos, como el helio, esencial para la fabricación de semiconductores. El desvío de cargueros, los mayores tiempos de entrega y el aumento de los costos de flete y seguros están elevando la presión sobre sectores estratégicos.

EFE

 

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