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Omar González Moreno: El entramado criminal

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Voces de Libertad.

Cada vez se conocen todos los tentáculos que poseía el narco-régimen de Nicolás Maduro con los delincuentes más grandes de este mundo.

Los nexos de Maduro no sólo eran políticos-ideológicos; sino que pululaban en los círculos extremistas religiosos y en las mafias de drogas, tráfico de petróleo e incluso, no se puede descartar la trata de personas.

Hoy sabemos con certeza que Nicolás Maduro –junto con Delcy y los demás– eran aliados internacionales del ayatolá Jomeini; que los extremistas islámicos habían colocado en Venezuela bases económicas y hasta militares encubiertas; las cuales no se han desmantelado aún.

Hoy sabemos que el Cartel de los Soles era aliado de los más peligrosos carteles de Colombia y de México; que el esquema de narcotráfico era pleno y enraizado en toda una red de complicidad en América Latina y en Europa.

Se confirmó los lazos económicos –podridos hasta los tuétanos– del narco-Estado venezolano con los Castro en Cuba, con los Kirchner en Argentina y con destacados políticos del Psoe en España, empezando por José Luis Rodríguez Zapatero.

Hoy tenemos la seguridad que Miraflores traficaba con petrolero, a través de la llamada flota oscura; millones de barriles de crudo salían de Venezuela y el dinero iba a parar a las cuentas personales de los enchufados, y eso sin dejar por fuera los miles de barriles de petróleo que Cuba vendía por debajo de la mesa.

Además, el comercio de oro era otra mafia que se había construido en el país y que ingestas cantidades de dólares iban a terminar en los feudos de los más conspicuos personeros del socialismo venezolano.

Las ramificaciones inmorales del régimen estaban entrelazadas con el tráfico de petrolero, el tráfico de estupefacientes, el tráfico de oro, y muchas cosas más. El mayor esquema delincuencial de la historia de la humanidad.

Comparado con Nicolás Maduro, el “Chapo” Guzman, Pablo Escobar Gaviria, “El Mencho”, todos son unos niños de pecho; novatos en la construcción de una red delincuencial como la que estableció el régimen venezolano por más de 27 años.

Las ramas de la impudicia creadas por el régimen venezolano fueron plenas y corruptoras en todas las dimensiones; es por ello, que su final tiene que ser total y rápido. Y, jamás podemos confirmar en ninguno de los integrantes de ese aparato inmoral que sumió a nuestro país en la desgracia.

Como si fuera un nudo gordiano, todos esos tentáculos debemos cortarlos de una vez y por todas. Solo así Venezuela será completamente liberada de esa sombra del narco-socialismo que hemos padecido por casi 3 décadas. Así de simple.

 

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