La visita del secretario de Energía de Estados Unidos a Venezuela confirma algo evidente: Nuestro país sigue siendo estratégico en materia energética. Pero también deja al descubierto la realidad de PDVSA.
El casco rojo que usó Delcy Eloína Rodríguez en Petropiar no es un detalle menor. En cualquier industria seria, el casco identifica funciones, niveles de seguridad y protocolos. En la PDVSA politizada, el rojo dejó de ser seguridad industrial y pasó a ser consigna.
“La PDVSA es roja rojita” no fortaleció la industria. La debilitó. Se sustituyeron estándares técnicos por lealtades partidistas. Se desplazó la meritocracia por el carnet político. Se abandonó la cultura de seguridad por propaganda.
La PDVSA que viene debe ser distinta:
– Cargos ejecutivos por concurso público
– Transparencia en la gestión
– Seguridad industrial real
– Recuperación del talento técnico
– Misión, visión y competitividad internacional
Venezuela sigue siendo potencia energética. Lo que falta es rescatar la institucionalidad. PDVSA debe volver a ser una empresa técnica, profesional y al servicio del país. No de un partido.
Secretario General del SUTPGEF – Secretario de Profesionales y Técnicos de la FUTPV.

