En la península de Paraguaná, estado Falcon, enclavado en el municipio Carirubana, se encuentra el caserío más grande de Venezuela; nada menos que la pintoresca comunidad de Punto Fijo.
En efecto, hoy día, este otrora caserío más grande de Venezuela, devenido en una populosa ciudad petrolera, está conformada por más de 60.000 familias, cuyo núcleo familiar esta estructurado por personas de la tercera edad, que no tienen para pagar las altas tarifas de HidroFalcón.
Punto Fijo, irrumpió el siglo 21, deteriorándose en cuanto a empleos y oportunidades de trabajo, crueles racionamientos de agua y energía eléctrica, migración de sus habitantes hacia países vecinos, buscando un mejor modo de subsistencia.
El racionamiento eléctrico y de agua potable de tubería es terrible, las estatales responsables del suministro de estos vitales servicios públicos, llevan más de 20 calendarios en esta irregular situación.
Este sistema de empobrecimiento, lo lidera HIDROFALCON, el cual impone un racionamiento de gua por tubería de más de 45 días, añadiéndole el aumento dolarizado de la puntual tarifa de cobro mensual.
Los habitantes de estos hogares, de la comunidad de Punto Fijo, en su mayoría de la tercera edad no tienen poder adquisitivo suficiente para cancelar este vital servicio de agua potable, de hecho, motivado a mas de 45 días sin agua por tuberías, se ven en la necesidad de pagar en dólares los camiones cisternas para abastecerse y no morir de sed.
Las familias de Punto Fijo, sufren y esperan por un fluido hídrico, oportuno, confiable y con costo tarifario justo y accesible.
Nota de prensa

