El Arístides de América.
General Bartolomé Salóm, héroe de El Callao en Perú, último bastión realista en suramerica, 23 de enero de 1826.
Puerto Cabello ha dado para sí y para la historia, muchos hijos ilustres que representan la porteñidad.
De este importante grupo se nos presentan tres grandes embajadores militares: general en jefe, (en tres países), Juan José Flores, almirante Agustín Armario y el general en jefe Bartolomé Salóm; este último vio la luz primera el 24 de agosto de 1780, cerca de la actual plaza que lleva su ínclito nombre.
Con el grado de capitán combatió en 1811, como oficial de artilleria a las órdenes del general Francisco Miranda.
Estuvo en la Expedición de la Cayos en 1816.
Retirada de los Seiscientos en 1816.
Liberación de Guayana en 1817.
Campaña del Centro en 1818.
Campaña de la Nueva Granada en 1819.
Campaña de Carabobo en 1821, como Sub jefe del Estado Mayor del Ejército Libertador.
Un Bolívar triunfante en Carabobo, lo seleccionó para continuar en la emancipación del sur del continente.
Recibió el ascenso de general de brigada en Popayán el 25 de febrero de 1822.
Combatió en Bomboná el 7 de abril de ese año.
El general José Ramón Rodil jefe de la fortaleza del Real Felipe de El Callao-Perú, (hoy Museo Histórico Nacional), al no aceptar la Capitulación de Ayacucho del 9 de diciembre de 1824, al no estar firmada por el virrey Jose de La Serna, herido en la acción bélica, y en la espera de refuerzos, permaneció sitiado durante trece meses por Salóm hasta el 23 de enero de 1826. Salom contó con varias unidades tácticas, entre ellas el batallón Caracas. (Rodil recibió uno de los dos documentos de la Capitulación de Ayacucho firmados en la pampa de Quinua, enviado por José Canterac, que le correspondían a los realistas; el general Sucre tuvo igualmente dos). La Capitulación de Ayacucho consta de 18 cláusulas.
El Libertador al enterarse del triunfo de Salóm ante José Ramón Rodil expresó:
El heroísmo de Rodil no merece castigo.
El 22 de enero de 1826, se realizaron las negociaciones para la rendición y entrega de El Callao, al siguiente día, fue arriada la última bandera española que ondeó en Hispanoamérica,( se encuentra en el Museo Bolivariano de Caracas).
Una flota integrada por navíos chilenos, peruanos y gran colombianos, mantuvieron bloqueada la instalación militar.
El gobierno peruano le otorgó a Salóm la Medalla de Honor; el Libertador lo ascendió a general de división.
Al retornar a Venezuela, el paladín porteño ocupó cargos administrativos en Carabobo, Cumaná y Maturín.
Durante el gobierno del mariscal Juan Crisóstomo Falcón, fue ascendido el 13 de junio de 1863 a general en jefe.
El veterano soldado emancipador, falleció el 30 de octubre de ese año en Puerto Cabello, contaba ochenta y tres años de edad; de los más longevos del proceso emancipador.
Sus restos ingresaron al Panteón Nacional el 5 de julio de 1909.
Una promoción de dignos oficiales del Ejército, el Grupo de Artillería auto propulsado en San Juan de los Morros, una fragata misilística, la Estación principal de Guardacostas en Puerto Cabello, una honrosa Condecoración porteña, parroquias en Puerto Cabello y Nirgua, una plaza y el aeropuerto porteño honran su nombre, igualmente instituciones públicas y privadas.
Bolívar lo denominaba: El Arístides de América, sinónimo del hombre justo como el gran personaje de la Grecia antigua.
Heródoto consideraba a Arístides como: el mejor y más honorable hombre de Atenas.
Al referirse al general Antonio José de Sucre en Cúcuta, el 20 de septiembre de 1820, cuando
O´Leary preguntó: ¿Quién es ese mal jinete que se aproxima?,
Bolívar contestó: Es Sucre, uno de los mejores oficiales del ejército, reúne los conocimientos de Soublette, el bondadoso carácter de Briceño Méndez, el talento de Santander y la aptitud de Salóm.
Bartolomé Antonio de la Concepción Salóm Borges, nos dejó una enseñanza en palabras, cuando le dijo a nuestro Libertador: Mi vida es mi Patria y perderla sirviéndola es un deber.
Salóm fue el predestinado para realizar los primeros disparos emancipadores en 1811, y los últimos en 1826 con la Toma de El Callao, último bastión español en la América del Sur.
El señor general Eleazár López Contreras publicó en 1926, su obra El Callao Histórico.
El general Salom, es apreciado entre los héroes del Perú.
Salóm casó en 1843, con Carmen Josefa Sereno, procrearon dos hijos.
En la población de San Esteban, cerca de Puerto Cabello, se encuentra la residencia remodelada del ilustre oficial emancipador.

