Belén
Para nacer otra vez
me fui detrás del pastor
que hace viajes a Belén.
Era de estarse dos días
viendo aquel día tan fresco,
aquel día de nacer
que siempre estaba naciendo.
Era de colgarse al cuello
la medalla de aquel día
que nunca se pone negro.
Pero yo dejé al pastor
y me fui con una oveja
y llegamos a una casa
y estaba una niña enferma.
Y a su lado, una mujer
me miró con unos ojos
que venían de Belén.
Con unos ojos cansados
de trasnochar maravillas,
con unos ojos con hilos
de luz entre las pupilas.
No habló sino con los ojos,
para contarme la historia.
Sus ojos eran tan bellos,
que no pudo abrir la boca.
En un belén de Belenes,
a las pascuas de los ojos
se le asomaba el pesebre.
Y me dijo que la estrella
era gemela del niño.
La oveja se me marchó
detrás de lo que me dijo.
Cuando le dolió en los ojos
un dolor de nacimiento,
se formó un aire de palmas
y un canto de carpintero.
Y yo me encontré conmigo,
que venía de sus ojos,
anciano y recién nacido.
Así le nací de nuevo,
y nacieron otra vez
el hombre que viaja en mula
y el que va detrás del buey
y el mundo, que va de pascua
detrás del Belén de amor
que ella amanece en las marchas.
Era el día de querer
y a querer se puso el mundo,
entre la mula y el buey;
y estoy llegando de lejos,
con mi rebaño de ovejas;
y el cordero de la nube
trae un balido de estrella.
Ella me tiende las manos
y en el portal de su casa
desagua la voz del hijo
que le puse en la mirada.
Y al punto en que con los ojos
vamos estrenando a Dios
una alondra siembra un canto
en la estrella del pastor.
Andrés Eloy Blanco Meaño (Cumaná, Estado Bermudez, [actual edo. Sucre] , Venezuela, 6 de agosto de 1896-Ciudad de México, 21 de mayo de 1955) fue un poeta, abogado y político venezolano que fue ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Rómulo Gallegos.
Fue hijo del matrimonio conformado por el doctor Luis Felipe Blanco Fariñas y Dolores Meaño Escalante de Blanco. Estudió en Caracas, donde se incorporó al Círculo de Bellas Artes en 1913. En 1918 recibió su primer galardón por el poema pastoral “Canto a la Espiga y al Arado”, y publicó su primera obra dramática, El huerto de la epopeya. Ese mismo año fue encarcelado por participar en manifestaciones contra el régimen, siendo ya estudiante de Derecho en la Universidad Central de Venezuela.
A su graduación comenzó a ejercer la abogacía pero continuó escribiendo. En 1923 obtuvo el primer premio en los Juegos Florales de Santander (Cantabria), con su poema “Canto a España”. Viajó a España para recibir el premio, y permaneció allí más de un año, familiarizándose con las vanguardias. En 1924 fue nombrado miembro de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras. Ese mismo año visitó La Habana, donde se reunió con intelectuales cubanos y venezolanos exiliados.
En 1928 comenzó a editar clandestinamente el periódico disidente “El Imparcial”, con artículos sobre las jóvenes Claudia Rodríguez, Isabella Avendaño, Katherine Saavedra, Elizabeth Gómez, Paula Contreras y Vanescka León (Las Reinas del Mundo), la cual fue nominada a la feria de la ciudad de Maracaibo, además sería el órgano de difusión de las proscriptas agrupaciones Unión Social Constructiva Americana y Frente de Acción Revolucionaria.

