La Iniciativa Internacional de Juventudes de Fe y Alegría llegó a la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) en la ciudad brasileña de Belém con siete demandas enfocadas en justicia ambiental, educación transformadora y participación real de jóvenes y comunidades vulnerables en las decisiones climáticas.
Así lo informó Tatiana Cardona, coordinadora de la iniciativa, durante una entrevista en Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, donde advirtió que esta cumbre no puede quedarse en el papel y que es urgente avanzar en compromisos concretos para evitar un punto de no retorno en el planeta.
Explicó que desde febrero el movimiento preparó una serie de encuentros mensuales con alrededor de 150 jóvenes de distintos países, quienes reflexionaron sobre cómo los afecta la crisis climática, qué les preocupa y qué soluciones proponen.
Tras este proceso, que incluyó intercambios presenciales en Colombia y España, definieron siete líneas de exigencia ante la COP30.
Las siete demandas
Las propuestas priorizan una educación transformadora, ecosocial y crítica, donde el cambio climático sea un eje obligatorio en todos los niveles educativos. También plantean escuelas seguras y resilientes, con acceso a energía limpia, agua y alimentación, capaces de continuar su labor incluso frente a desastres.
Entre las exigencias destacan la cancelación de la deuda externa, el reconocimiento de la deuda ecológica, una participación intergeneracional que incluya a jóvenes, mujeres, pueblos indígenas y comunidades marginadas, y una gobernanza climática que incorpore el conocimiento indígena.
Además, piden eliminar los subsidios a los combustibles fósiles, activar el Fondo de Pérdidas y Daños, e implementar efectivamente el mecanismo ACE (educación, capacitación, participación pública y cooperación internacional).
Representación en Brasil
La Iniciativa Internacional de Juventudes de Fe y Alegría cuenta con dos jóvenes participando directamente en los espacios de negociación: una en la zona azul y otra en la zona verde.
Beatriz de Sá e Silva (Brasil) y Camila Rodríguez Polo (Colombia) tienen trayectoria en temas ambientales, ya que la primera trabaja con juventudes en la Amazonía desde Manaos y la segunda desarrolla proyectos de conservación de manglares en Cartagena.
Cardona anunció que las chicas recibieron acompañamiento emocional, espiritual y político antes de viajar y continúan siendo apoyadas durante la cumbre.
Junto a la iniciativa PanAmazônia, recolectaron cerca de 8.000 cartas a la Tierra escritas por niños, niñas y jóvenes que expresaron cómo sueñan su planeta, las cuales están siendo exhibidas en Brasil.
Además, se realizaron varios webinars abiertos a la comunidad de Fe y Alegría para preparar a las delegaciones de cara a la cumbre climática.
Compromisos pendientes
Cardona recordó que tras la cumbre de París quedaron compromisos incumplidos, como aumentar el financiamiento climático a 1.3 millones de dólares anuales y facilitar el acceso directo a fondos para comunidades locales, pueblos indígenas, pequeños países y proyectos sostenibles.
También mencionó otro objetivo clave para 2030: expandir el uso de energías renovables, entre ellas solar, eólica e hidráulica, y disminuir la dependencia del petróleo y el carbón.
Si no tomamos acciones ahora, ya no va a haber reversa en el planeta y la nueva generación no va a tener las condiciones dignas para vivir, alertó.
Juventudes y mujeres en la toma de decisiones
Cardona subrayó que las juventudes tienen propuestas, voz y capacidad de decisión y deben ocupar espacios de liderazgo porque serán quienes sufran con mayor intensidad las consecuencias de las decisiones actuales.
Asimismo, enfatizó que Fe y Alegría promueve una participación mayor de mujeres, pueblos indígenas y pueblos afrodescendientes, al ser los más relegados en la toma de decisiones.
Tras finalizar la COP30, el movimiento publicará boletines especiales con las impresiones de las jóvenes delegadas y desarrollará acciones en redes sociales.
Aunque reconoció cierta apertura por parte de gobiernos y organismos internacionales, Cardona insistió en que aún falta garantizar que las propuestas escuchadas se conviertan en acciones reales.
María Iriarte – Fe y Alegría Noticias

