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Las comunidades de la Hacienda y la Vega en Mérida exigen soluciones para la vialidad y las viviendas afectadas por el río Chama

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Habitantes del sector Hacienda y Vega, municipio Santos Marquina del estado Mérida, solicitaron a las autoridades locales, regionales y nacionales que atiendan la problemática que se vive en la localidad tras la crecida del río Chama el pasado 24 de junio de 2025.

En declaraciones a Radio Fe y Alegría Noticias los pobladores de la zona vulnerada manifestaron que, a pesar de la visita de los entes con competencia, las soluciones propuestas aún no se materializan.

Ana María León, vecina del sector El Monte parte baja, indicó que la situación es difícil porque se cayó el paso que se tenía para el traslado diario, por lo cual ahora les toca pasar por un camino hecho con palos, que adecuaron los mismos pobladores de la comunidad.

Ahorita estamos afectados porque no tenemos ni paso, pasamos por un palito que los mismos vecinos labraron, porque ya nosotros estamos muy mayores para hacer algún esfuerzo. Yo estuve ya dos meses enferma de una pierna que me agarró el mal del nervio ciático, no podía yo ni moverme. Una señora vino y me inyectó y ya estoy mejor, pero pedimos que se acuerden de nosotros de la situación que tenemos actualmente, refirió León.

La habitante del sector solicitó apoyo a las autoridades de diferentes niveles, haciendo énfasis en la importancia de su labor una vez que son elegidos por el pueblo.

Esperamos por las autoridades, el gobernador, el alcalde de Tabay. Mejor dicho, si ellos no tienen ese recurso, está el señor presidente, para eso lo elegimos. Esperamos de él que nos eché la manito con la canalización del río y la construcción del puente. Aquí tenemos productores que siembran, un vecino puso una guaya para poder pasar las hortalizas que sacó, pero ya no quiere sembrar más porque él dice que es demasiado, precisó León.

Por su parte, Yonny Paredes, productor agrícola de la comunidad, argumentó que debido a lo que pasó hace ya casi cinco meses, la producción agrícola se ve comprometida por no poder sacar la cosecha de una manera adecuada.

Aquí cultivamos de todo, tomate, tomate de árbol, apio, cebollín, ají dulce, cilantro, todo tipo de cosas. Nos cuesta siempre sacar las cosechas porque nos toca sacarlas a hombro o arrastrarlo con lo que se pueda, afirmó Paredes.

Esta vaguada nos ha tocado fuerte porque para llevar los niños, hay barrancos, casas en peligro y nos toca pasar por debajo y se afecta uno y para la siembra toca que cargar o poner guayas, peligrando uno hasta que se pueda caer para el río o por ahí por el camino alguna piedra, afirmó Humberto Paredes, otro de los productores del campo afectado.

Los habitantes coinciden en que, si bien autoridades del municipio y del estado han visitado la zona para realizar inspecciones y anotar las problemáticas, las promesas de ayuda se han quedado en el papel.

Hace ocho días nos dijeron que venía una máquina para acá, pero esta la fecha y no hemos visto nada, señaló Marta Moreno.

José Humberto Moreno, otro de los afectados, expresó su frustración: Hemos estado en reuniones y lo que nos prometen es que nos van a conseguir una casa… pero al final no nos colaboran.

Ante la poca acción gubernamental, ha sido la propia comunidad la que ha tenido que realizar trabajos de emergencia, rellenando caminos y creando pasos precarios, los cuales son arrasados nuevamente con cada lluvia. La misma comunidad se pone a limpiar eso, lamentó Moreno.

Hacemos un llamado a los entes gubernamentales porque de verdad ya ha pasado mucho tiempo, expresó Yoselin Andrade, resumiendo el sentir de una comunidad que, tras cinco meses de espera, exige que sus voces sean escuchadas y sus derechos a la vivienda, la seguridad y una vida digna sean restituidos por el gobierno municipal, estatal y nacional.

Fe y Alegría Noticias

 

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