Dos meses después de la instalación de bombas de achique en el sector La Alameda de Ciudad Bolívar, la comunidad continúa sumergida en aguas estancadas. A pesar de que el nivel del río Orinoco ha descendido por debajo de la alerta verde, el sistema de rebombeo dejó de funcionar el 15 de agosto y el colapso del sistema de cloacas ha agravado la emergencia.
La permanencia del agua ha generado un aumento de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y dermatológicas. El olor fétido es constante, y la proliferación de mosquitos ha elevado el riesgo de dengue y otras enfermedades endémicas.
Además, el acceso a servicios básicos como electricidad, gas doméstico y transporte se ha visto interrumpido. Las unidades de transporte público no ingresan al sector, y muchas familias han tenido que improvisar puentes de madera para salir de sus casas.
Las bombas de achique fueron instaladas sobre una balsa flotante en agosto, como parte de un plan de contingencia. Sin embargo, no se realizó mantenimiento preventivo ni se reforzó el sistema de cloacas que colapsó semanas después.
La Alameda se encuentra en una zona baja y cercana al río Orinoco, lo que la convierte en un punto crítico durante la temporada de lluvias. Sin embargo, este año el problema no ha sido la crecida del río, sino la falta de drenaje urbano y el colapso de las redes de aguas servidas.
Segùn denuncias, la falta de coordinación entre los entes responsables ha dejado a la comunidad sin respuestas claras.
Marco Roldán – Fe y Alegría Noticias

