Siempre fuiste bella
A mi inolvidable compañera.
¿Si tu presencia y recuerdo me inspiran, no hablan de tu belleza?
¿O tu presencia, recuerdo, me inspiran y me hacen describirte bella?
¿Si no te describo bella, dado que mis facultades no ayudan,
pierdes belleza?
¿Mi sola emoción, esfuerzo, no hablan de tu belleza?
¿Qué es lo bello, dónde está la belleza?
¿Puede algo bello que, nuestra vida haya adornado, pasar al olvido?
¿Ella, la belleza que te adornó y yo siempre percibí y percibo desde lejos,
estando en los rincones más ocultos, es real o sueño?
¿El sueño de soñarte bella, acaso no es un bello sueño?
¿Ese bello sueño, no emerge de la belleza?
¿Cómo soñar tan bellamente, si no hay nada que motive ese sueño?
Si me empeño en describirte bella, lo fuiste y lo serás siempre.
Te vi siempre bella, no sé cómo te vieron los demás;
lo bello es que yo te haya visto bella y lo pregone.
Los demás, seguro, te vieron como eras, bella.
Pero yo no sólo te vi y veo bella, sino que lo siento;
sueño y hasta vuelo por tu belleza.
En ella me inspiro y, por ella, te describo, pese me quede corto,
pues tu belleza, no es posible atraparla al describirla.
Seguro estoy que, a este texto, tu belleza, lo hace bello.

Eligio Damas y Ana Josefina Valencia de Damas.
Venezuela, Barcelona, 25-10-2025
Eligio Damas: Profesor, especializado en Historia. Nació en Cumaná, lleva unos cuantos años viviendo en Barcelona. Ha sido militante y dirigente político. Desde hace varios ha publicado en diarios y revistas. Escritor de artículos sobre temas diversos; cuentos, novelas y ensayos. Tres de sus novelas, “La Tía Panchita”, “La Mudanza” y otra sin título definitivo, están sin editar. Con la novela “El Crimen Más Grande del Mundo”, se ganó el premio nacional de narrativa del 2010, del Fondo Editorial IPAS.ME.

