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El FMI proyecta que la inflación de Venezuela será la más alta del mundo y pronostican una nueva oleada migratoria

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Las últimas proyecciones trimestrales del Fondo Monetario Internacional (FMI) sitúan a Venezuela como la gran excepción en América Latina, con perspectivas económicas negativas para los próximos años y una inflación proyectada como la más alta del mundo. Venezolanos  cruzando la frontera  para Colombia en junio de 2020.

Mientras la región muestra inflaciones de un dígito y crecimientos moderados, el país petrolero enfrenta una cadena de malos resultados que amenaza con desatar una nueva oleada migratoria y profundizar la crisis que los venezolanos sortean día a día.

El FMI proyecta para Venezuela una inflación de 548 por ciento al cierre de 2025 y un crecimiento económico de 0,5 por ciento. Mientras que, para 2026, la inflación podría ubicarse en 628 por ciento, la más alta del mundo y desproporcionada en comparación con el promedio de América Latina, que ronda un dígito (4 a 6 por ciento). A esto se suma una contracción económica de -3 por ciento.

El economista José Manuel Puente, profesor titular del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), calificó la situación como abrumadora, especialmente para un país que vivió un colapso macroeconómico entre 2014 y 2020 y una hiperinflación entre 2017 y 2020.

En una entrevista con el locutor venezolano César Miguel Rondón, Puente —también profesor asociado a la Escuela de Negocios IE de Madrid— aseguró que, a pesar de haber salido formalmente de la hiperinflación (definida teóricamente al superar el 50 por ciento de inflación intermensual), la inflación proyectada es 300 veces el promedio de América Latina y sus impactos sociales son devastadores.

Según el informe del FMI, Guyana proyecta el crecimiento más alto de la región, con tasas del 33,8 por ciento en 2023, 43,6 por ciento en 2024, 10,3 en 2025 y 23 por ciento en 2026.

Por su parte, Brasil mantendrá un crecimiento constante alrededor del 2,4 por ciento en 2025 y 1,9 por ciento en 2026.

Colombia, por su parte, proyecta 2,5 por ciento para este año y 2,3 por ciento para el próximo, mientras que Argentina muestra una fuerte recuperación proyectada para 2025 de 4,5 por ciento y 4 por ciento para el siguiente año.

La nueva oleada migratoria como consecuencia

El experto advirtió que las proyecciones para 2025 están generando una nueva oleada migratoria de venezolanos, como respuesta a lo difícil que se hace cada día costear las necesidades básicas y a la aceleración del tipo de cambio, que se ubica hoy en 212,48 bolívares por dólar, mientras que a comienzos de mes estaba en 177,61 bolívares por dólar.

Actualmente, Venezuela supera los 8 millones de migrantes, y se estima que para finales de 2026 la cifra podría alcanzar los 10 millones de venezolanos fuera de sus fronteras.

La población más vulnerable sufre las consecuencias, especialmente los niños y las personas de la tercera edad, cuyas pensiones del seguro social han sido devaluadas a un monto cercano al medio dólar mensual.

En los supermercados se siente el efecto de la crisis, no porque falten víveres, sino por el costo que representa adquirirlos, al igual que pagar servicios básicos o transporte, y ni hablar de los medicamentos o seguros médicos.

Una pensión de 130 bolívares más 50 dólares de un bono extra es lo que recibimos los viejos de este país. ¿Qué podemos comprar con eso?, le dijo a EL TIEMPO Carmen Castillo, una pensionada de 72 años que cubre un tratamiento médico mensual que supera los 40 dólares.

Según cifras del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), el costo de la canasta básica fue de 526,83 dólares en marzo de 2025.

Factores que reavivan la crisis venezolana

Puente atribuyó el regreso a estos niveles de inflación a una tormenta perfecta de factores:

Incertidumbre política: El debate generado por los resultados electorales del 28 de julio, en los que Maduro se proclamó ganador sin mostrar pruebas, provocó que unos 80 países cuestionaran la veracidad de los mismos.

Sanciones internacionales: Políticas contra el gobierno de Nicolás Maduro.

Mal manejo macroeconómico: Principalmente la pérdida del control de la política cambiaria. El tipo de cambio oficial, manejado por el Banco Central, se ha cuadruplicado en el último año, lo que explica la alta inflación proyectada.

Venezuela no cuenta con financiamiento internacional

A diferencia de países como Argentina, que ha recibido apoyo financiero internacional a pesar de su alta inflación, Venezuela no cuenta con ni un solo dólar que venga del exterior ni se vislumbra un cambio de gobierno que rectifique el rumbo económico, recordó Puente.

Esto hace que la magnitud de los problemas económicos sea desproporcionada. Por ejemplo, la deuda vencida y no pagada (en default desde 2017) asciende a cerca de 100.000 millones de dólares, una cifra que empequeñece cualquier posible ayuda externa.

El experto enfatizó que, para abrir los mercados y recibir apoyo de los organismos multilaterales, el país requeriría entre 80.000 y 100.000 millones de dólares.

La economía con el peor desempeño macro del mundo, con una pérdida del 73 % de su PIB entre 2014 y 2020. Si no hay un cambio político, no habrá cambio económico, y no habrá cambio ni bienestar social para los venezolanos, sentenció el profesor Puente.

El Tiempo de Bogotá

 

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