Nuestro país, viene arrastrando desde hace tiempo muchos desequilibrios macroeconómicos que afectan la calidad de vida y bienestar de los venezolanos y venezolanas y nos sitúan en un nivel de pobreza que supera los cinco (5) millones de habitantes, aproximadamente.
En él presente artículo, se hará referencia tres (3) variables económicas desajustadas, como son la inflación, tasa de cambio(Devaluación) y el circulante monetario(M2) que entre, muchas otras, son las que ocasionan inestabilidad socio-económica.
La inflación y las devaluaciones son fenómenos recurrentes y característicos de los países, después de la era post-industrial. Para atacar la inflación se requieren sacrificios por parte de los obreros y empleados en no aumentarle los sueldos y salarios a fin de que no se incremente los costos de producción de las empresas y por ende los precios de venta al público, imponiéndose la privación a la masa trabajadora de la mejora de sus ingresos y poder adquisitivo, ya, dé por si, deteriorado.
Por otro lado, el otro remedio económico de evitar la propagación de la inflación es la reducción del dinero en circulación (dinero inorgánico) e inducido por el gasto público, cuya proporción al ser mayor al nivel de producción, eleva los precios de los bienes y servicios, tal, como lo afirma el prestigioso economista de la corriente monetarista Milton Friedman, en el siguiente párrafo:
.“Solo existe un remedio para la inflación y solo el gobierno puede aplicarlo. Consiste en frenar sus propios gastos y disminuir el crecimiento monetario, lo que lleva a la reducción de los gastos particulares. No existe algún remedio de reducir la inflación que no implique una disminución temporal de paro y una disminución temporal de la tasa de crecimiento de la producción.”
En otras palabras, la reducción temporal del producto interno bruto(P.I.B.), gasto público y contención de los sueldos y salarios; expresión de la austeridad fiscal y sacrificio de la masa trabajadora; son las medidas necesarias para reducir la inflación, acompañado de la austeridad monetaria y esta se presenta bajo la forma de política monetaria restrictiva.
Pero en Venezuela, aparte de los desequilibrios descritos anteriormente; la inflación tiene otro ingrediente causal y es la devaluación cambiaria, cuyo desequilibrio se manifiesta en la depreciación del bolívar con respecto al dólar, en la cual, las empresas semanalmente reajustan los precios para reponer sus inventarios y mantener sus márgenes de ganancia.
La medida de intervención del B.C.V de inyectar dólares para cubrir la demanda no ha logrado su objetivo de desacelerar el aumento de la tasa de cambio y reducir la brecha cambiaria, ni siquiera el procedimiento de la subasta de dólares, fijando un piso de referencia por medio de la criptomoneda Stable Coin Tefher (USDT) para las transacciones cambiarias por el sector privado ha logrado el objetivo cambiario.
En resumen, estamos en presencia de tres (3) remedios económicos para atacar los desequilibrios sobre todo la inflación, como son:(1) Aumento de la producción (2) Control de los costos de producción a través de no aumentar el salario mínimo de 130,00 bolívares, mensuales (3) Inyección monetaria del B.C.V. y el encaje bancario.
La política de restricción del circulante (M2), no ha ocasionado un efecto favorable por su incremento experimentado en el año, según las siguientes cifras del B.C.V.:
Meses – Millones de bs.
Enero – 188.782,00
Febrero – 202.946,00
Marzo – 221.241,00
Abril – 243.365,00
Mayo – 273.537,11
Junio – 321.028,78
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PN.U. D), estimo que” en junio del 2025 la liquidez monetaria creció en 241% con respecto al segundo semestre del 2024 y la inflación interanual fue de 217%, siendo clara la correlación entre ambas variables”.
De acuerdo a Finanzas Digital,” Entre diciembre del 2024 y septiembre 2025, la liquidez monetaria registro un incremento de 303,38 millardos de bolívares”.
En referencia al comportamiento del sector productivo en el año en curso, el Informe de Fedecamaras, denominado: Resultados de Encuestas Cualitativa, realizados a las cámaras empresariales del país indica que “Las compañías mantienen una alta capacidad ociosa y el uso de divisas para transacciones se redujo en forma significativa en un 41,5 %,con una caída del 3,8% en su volumen de negocios, respecto al primer trimestre%, lo cual, refleja el inestable comportamiento económico del sector productivo venezolano,además,de un descenso en la contratación de empleo del 2,3%”.
Loengrid José Vival – Economista, Profesor Universitario y Doctorado en Gerencias Didácticas.

