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Günther Maihold: El desencanto político argentino y el “fenómeno Milei”

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La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2023 en Argentina marcó la entrada en escena del candidato libertario Javier Milei, un personaje excéntrico y outsider que desafió al establishment político de su país, especialmente al peronismo, y en particular al kirchnerismo.

El agotamiento de este movimiento, con una larga historia de clientelismo y corrupción, y una crisis económica sin fin, facilitaron el ascenso a la presidencia de un personaje que alteró por completo el panorama político argentino y logró aglutinar las esperanzas de muchos electores cansados de los recurrentes ajustes económicos, las crisis de endeudamiento y los déficits fiscales.

Sin embargo, tan solo dos años después, la atracción del “fenómeno Milei” parece haber disminuido en la opinión pública, al menos entre aquella parte de la población que no se siente identificada con el fanatismo que el presidente sigue generando en ciertos sectores de la sociedad, con su forma de comunicar como una estrella del rock, cantando y bailando, como en un reciente acto de campaña en el Movistar Arena de Buenos Aires.

La pérdida de confianza

A pesar de éxitos en el control de la inflación y del gasto público, Milei no ha podido estabilizar una variable central que rige tanto la vida económica como la gestión política: la confianza. Bastaron unos malos resultados para su fuerza política, La Libertad Avanza, en las elecciones provinciales de Buenos Aires, es decir, en las elecciones legislativas de mitad de legislatura que se celebraron el domingo 7 de septiembre de 2025, para que también se viniera abajo el apoyo al programa económico del presidente en los mercados financieros.

Así se puso de manifiesto, una vez más, que la estrategia de Milei para presentarse como un tecnócrata económico con un profundo desdén hacia la política no era sostenible. Más bien, de hecho, se convirtió en el punto débil de un ciclo político que, cuando parecía que iba a resucitar la economía argentina de una profunda crisis con altos niveles de vulnerabilidad social, está entrando en una decadencia política de la que será difícil que se recupere pronto.

El escándalo electoral de Espert

Poco antes de las elecciones legislativas del 26 de octubre, Milei se ha visto salpicado por otro escándalo de corrupción, esta vez en torno al diputado José Luis Espert, quien renunció a su candidatura a primer diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. A Espert se le señala por haber recibido un pago de 200.000 dólares de un presunto narcotraficante, lo que deja al partido del presidente en una situación muy precaria ante un panorama de por sí muy difícil.

Lo que iba a ser el momento central para alcanzar una importante presencia política de cara a la futura gobernabilidad podría convertirse en una situación de crisis similar a las experiencias de corrupción que ha sufrido el país sudamericano en el pasado.

Así, Milei ha perdido la atracción de su discurso antipolítico, basado en el desprecio a la “casta política” y en la descalificación de los diputados como “las ratas del Congreso”. Esta animadversión alimentaba el rechazo de la población hacia la clase política, precisamente las personas que hoy lo acompañan en su propio movimiento político.

El agotamiento del discurso antipolítico

No hay que olvidar que la lista de candidatos había sido configurada por el propio Milei, lo que en cierto modo explica la tardanza con la que trató el asunto de Espert, rechazando inicialmente su renuncia y manteniendo así una actitud propia de la tradición peronista en el país, corriente que anhelaba destruir con su nuevo estilo político.

Al no reconocer el acto corruptivo, Milei ha hecho ver al electorado que no es tan diferente de lo que aparenta, sino que, en cierto modo, representa más de lo mismo. La actitud del presidente profundiza la crisis de representación que muchos creían superada con la aparición de un nuevo actor político que parecía diferente.

La relación entre José Luis Espert y el narcotraficante Federico Andrés “Fred” Machado, que cumple prisión domiciliaria, acusado de tráfico de cocaína, lavado de dinero y fraude en los tribunales de Estados Unidos, está rompiendo con las expectativas de una vida política alejada del ejercicio tradicional de la política.

Lo que la política no le da, Milei lo busca en la economía

Con estas palabras, una comentarista del periódico La Nación describía la lógica de actuación del presidente Milei: “Lo que la política no le da, Milei lo busca en la economía”.

El éxito en la estabilización económica del país parecía suficiente para generar el apoyo político y electoral esperado. Sin embargo, la cercanía con el financista narco de su diputado estrella, la masiva represión a los jubilados que protestan, la desfinanciación del sistema universitario y tecnológico, el aumento de las tarifas, acompañado de un creciente desempleo, y su concentración en el ajuste en vez de en el crecimiento económico, afectan también al apoyo ciudadano ganado en los últimos meses.

La urgencia con la que tuvo que viajar a Washington para asegurarse el auxilio del Gobierno de Donald Trump, mediante programas bilaterales de crédito en dólares, ha generado muchas dudas sobre el rumbo de su programa económico, así como preocupaciones sobre la posible dolarización de la economía nacional.

La eliminación de las retenciones al campo para impulsar la oferta de dólares en el mercado de divisas ha generado un récord exportador, conocido como “fiebre exportadora”, que beneficia por cierto a los comerciantes, que podrían quedarse con la mayor parte de las ganancias, dejando a los agricultores sin participación en esta expansión económica.

Las elecciones y el valor de la confianza

Muchos temen que, después de las elecciones, se darán a conocer las cifras reales de la economía y las condiciones concretas que impone el Gobierno de Trump con dólares frescos para la economía argentina, lo que podría generar una nueva crisis de confianza en el país.

Con las elecciones, el presidente argentino tendrá que aprender que la confianza es el bien más preciado en la economía y la política de un país, y reflexionar sobre qué hacer cuando falta. Por lo tanto, una cuestión decisiva para el futuro de su gestión será cómo reforzar la confianza indispensable en las relaciones políticas para que pueda desarrollarse una fuerza de estabilización y convivencia ordenada.

La resistencia de los jubilados argentinos

Semana tras semana, los jubilados se manifiestan frente al Congreso en Buenos Aires para reclamar sus pensiones. Sufren especialmente las políticas del presidente Milei. Luchan por un sustento digno y justo.

Los miércoles frente al Congreso

Todos los miércoles, las personas mayores se reúnen frente al parlamento argentino para exigir pensiones más altas. Los jubilados que se manifiestan se han convertido en un símbolo de la dureza de las políticas libertarias del actual Gobierno, pues son quienes más sufren sus consecuencias. Luchan contra la disminución de sus ingresos y el aumento constante del costo de la vida.

Jubilados en crisis

Olga Beatriz González, de 79 años, corea consignas antigubernamentales frente al Congreso en Buenos Aires. Desde la perspectiva del Gobierno, los recortes son necesarios para frenar la inflación. Pero los jubilados solo ven menguar sus ingresos. Muchos ni siquiera pueden pagar sus medicamentos o dependen de la ayuda de sus hijos.

Lucha por la justicia social

El presidente Javier Milei ha implementado numerosos recortes en el sector público y ha reducido el gasto social. En agosto, vetó tres proyectos de ley previamente aprobados por el Congreso. Estos incluían un aumento del 7,2% en las pensiones, un aumento en los pagos de bonos y una ampliación de los beneficios para personas con discapacidad.

Disfrutando la vida por un momento

Alberto Schocron, psicólogo jubilado de 78 años, asiste regularmente a las protestas frente al Congreso. Aquí, baila tango con amigos en su departamento en Buenos Aires. Es un momento de alegría, a pesar de una pensión que apenas alcanza para vivir.

No solo un movimiento

En Argentina, bailar es mucho más que solo movimiento: es una expresión de identidad, comunidad y resistencia. Graciela Baum, de 79 años, practica danza clásica con su maestro Francisco. Es una pasión que le da fuerza. Pero su pensión no le alcanza para cubrir los medicamentos que necesita. “Sin el apoyo de mis hijos, no podría sobrevivir”, dice.

Edad de jubilación y contribuciones obligatorias

Por eso, Graciela Baum participa regularmente en las protestas en Buenos Aires. En Argentina, la edad legal de jubilación es de 65 años para los hombres y 60 para las mujeres, con base en 30 años de contribuciones completas.

Pensiones promedio y nivel mínimo de subsistencia

Actualmente, el umbral de pobreza oficial en el país sudamericano para un hogar de tres personas ronda los 898.000 pesos argentinos, el equivalente a aproximadamente 540 euros. Los ingresos de muchos jubilados están muy por debajo de este umbral. Como resultado, ya no pueden cubrir sus gastos, especialmente los relacionados con sus medicamentos y la energía.

Protesta, esperanza, futuro

María Rosa Ojeda toma mate en su apartamento. Aunque esta jubilada de 69 años vive a dos horas del Congreso, intenta participar regularmente en las protestas. El conflicto político sobre las pensiones se está intensificando. Para millones de personas mayores, su existencia depende de ello.

Un respiro

Delia Donn, de 78 años, se apoya en un policía que custodia el Congreso durante una de las manifestaciones semanales. En julio de 2025, el Congreso intentó aprobar el aumento de las pensiones a pesar de la resistencia de Milei, pero el presidente prevaleció. Milei justificó su veto argumentando que el gasto amenazaba la estabilidad presupuestaria.

Activos pese a las medidas de austeridad

Olga Beatriz González no lucha solo por su propia supervivencia. En su pequeño hogar, a sus 79 años, prepara comidas para vecinos necesitados, financiadas con donaciones que ella misma recauda. Milei anunció reformas y mayor financiación para pensiones, salud, educación y personas con discapacidad para 2026. Sin embargo, los jubilados argentinos, se sienten especialmente abandonados por el Estado.

 

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