Aunque con otros métodos, términos y recursos, la búsqueda de la longevidad, por ende, de prolongar la juventud, sigue más en boga que nunca, en nuestro tiempo, siempre, con el mismo propósito, darle más años de vida saludable a la existencia humana.
Es común enterarse por las redes sociales y grandes reportajes que circulan por internet, como cada vez es más desbordante el llamado mundo fitnes-pilates, en todos los estratos de las sociedades del mundo, para “sacar el atleta que todos llevamos por dentro”, como reza la copiosa publicidad, a fin de mantenerse en forma con la figura físico- cultural del momento, y si se quiere, más jóvenes. Es una búsqueda constante e intensa, por ganarle puntos, a “la indetenible e irreversible vejez”.
Se ha hecho frecuente, que celebridades que rebasaron los 50 años, como Jennifer López, Salma Hayek, Giselle Blondet, y la propia Chaquira, cerca de cumplirlo, muestren públicamente sus figuras, “exuberantemente jóvenes”, en un abierto reto contra el tiempo (la edad). Al igual que lo hacen divas sesentonas como Jodie Foster y Sharon Stone. NI hablar, de las maravillas de conservación e integridad física, lograda por la mítica Sophía Loren a sus 90 años, homenajeada recientemente por el mundo del cine, amigos y las autoridades de su Italia natal.
En la indetenible carrera por prolongar las expectativas de vida, estamos viendo resultados asombrosos, como los mostrados la semana pasada por las autoridades japonesas, como un auténtico, y verdadero, ejemplo digno de seguir en ese sentido. Aunque lógicamente, mas referido en este caso, a la propia longevidad.
Japón bate el récord mundial de personas mayores de 100 años (con una abrumadora mayoría de mujeres).
Fue el titular de un extraordinario reportaje publicado por BBC News, replicado para Venezuela, por El Nacional-Plus, noticia que se viralizó en las redes sociales, al poner de relieve que “con 99.763 centenarios en septiembre, Japón logró un nuevo récord por 55° año consecutivo con la esperanza de vida más alta del mundo”.
Puede leerse en el reportaje, que el ministro de Salud, Takamaro Fukuoka, felicitó a las 87.784 mujeres y 11.979 hombres centenarios por su longevidad y expresó su gratitud “por sus muchos años de contribución al desarrollo de la sociedad”.
Igualmente pudimos enterarnos, que además de poseer la esperanza de vida más alta del mundo, también es conocido por ser a menudo el hogar de la persona viva más vieja del mundo, aunque algunos estudios cuestionan la cifra real de centenarios a nivel mundial.
Se dice no obstante, que es una de las sociedades que está envejeciendo más rápido. Y que los japoneses suelen tener una dieta saludable, pero también una baja tasa de natalidad.
Se comenta, que la persona de mayor edad en Japón es Shigeko Kagawa, de 114 años, una mujer de Yamatokoriyama, un suburbio de la ciudad de Nara. Y el hombre de mayor edad es Kiyotaka Mizuno, de 111 años, de la ciudad costera de Iwata.
Otro hecho curioso que destaca la información, es que “Tomoko Horino se convirtió en 2023, en la asesora de belleza más vieja del mundo a los 100 años.
Nace a Sexalescencia,
Al mundo pilates-fitnes, para mantenerse en forma y no envejecer, o al menos alargar los llamados años dorados, o bien, de la Juventud Prolongada, con calidad de vida y excelente presencia, se suma ahora un nuevo concepto, que su autor, el Dr- Manuel Posso Zumárraga ha dado en llamar Sexalescencia. Con el término, que circula por las redes sociales, identifica a un grupo de adultos de 60 o más años.
Describe hombres y mujeres, nacidos entre los años 1.950 y 1970, que manejan las nuevas tecnologías, modernos, progresistas, con ganas de disfrutar de la vida, aprender, colaborar con la sociedad, viajar, conocer gente nueva, y ser dueños de su destino, renunciando a la ubicación como personas de la tercera edad. Es una generación que ha echado fuera del idioma la palabra “sexagenario”, porque sencillamente no tiene entre sus planes actuales la posibilidad de envejecer.
Se trata de una verdadera novedad demográfica parecida a la aparición, en su momento, de la “adolescencia”, que también fue una franja social nueva que surgió a mediados del Siglo XX.
Este nuevo grupo humano que hoy ronda los sesenta o setenta, ha llevado una vida razonablemente satisfactoria. Son hombres y mujeres independientes que trabajan desde hace mucho tiempo y han logrado cambiar el significado tétrico que tanta literatura le dio durante décadas al concepto del trabajo.
Lejos de las tristes oficinas, muchos de ellos buscaron y encontraron hace mucho la actividad que más le gustaba y se ganan la vida con eso.
La mujer sexalescente pudo sobrevivir al deseo de poder que le dio el feminismo de los 60 y pudo detenerse a reflexionar qué quería en realidad. Algunas se fueron a vivir solas, otras estudiaron carreras que siempre habían sido masculinas, algunas estudiaron una carrera universitaria junto con la de sus hijos, otras eligieron tener hijos a temprana edad, fueron periodistas, atletas o crearon su propio “yo”.
A diferencia de los jóvenes; los sexalescentes conocen y ponderan todos los riesgos. Nadie se pone a llorar cuando pierde: sólo reflexiona, toma nota, cultivan su propio estilo… Ellos no envidian la apariencia de jóvenes astros del deporte, ni ellas sueñan con tener la figura de una vedette. En lugar de eso saben de la importancia de una mirada cómplice, de una frase inteligente o de una sonrisa iluminada por la experiencia. Hoy la gente de 60 o 70, como es su costumbre, está estrenando una edad que todavía No Tiene Nombre, antes los de esa edad eran viejos, hoy están plenos física e intelectualmente, recuerdan la juventud, pero sin nostalgias y ellos lo saben. (…). (Dixit Dr. Manuel Posso Zumárraga).
Finalmente, define la longevidad, como la forma de vivir una vida más larga y saludable, y alude a ella, no solo como la duración del tiempo vivido, sino también como la capacidad de vivir con buena salud y calidad de vida.
Con información de BBC-News-Rec del artículo del Dr. Manuel Posso Zumárraga – Redes Sociales – (ezzevil34@gmail.com)

