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Pedro Mosqueda: Juana y Juan (La entrevista)

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Domingo Kultural.

Damas y caballeros, antes que nada, ofrezco disculpas si soy irrespetuoso en hablar de estas cosas, que pueden ser tenidas como nimias, mientras el mundo se cae o nos pasa por encima.

Hace unos meses me encontré en la Sala Cabrujas con el montaje “Juana y Juan: La entrevista”.  Allí el actor Gerardo Soto se metió en la piel de Juan Liscano, mientras la primera actriz Grecia Augusta Rodríguez revivió a Juana Sujo, con tanta fuerza que nos abraza  la nostalgia: “Lo que se hereda no sé hurta”. Grecia es hija del fallecido actor Gustavo Rodríguez.

Juana Sujo fue una actriz argentina que se radicó en Venezuela a finales de los años 40. Pionera del teatro con una lista de premios y actuaciones interminables y esposa de otro gran actor, Carlos Márquez.

Una mujer que respiraba tablas, luces y aplausos.

La obra recrea una entrevista real (El Nacional, 16 de febrero de 1950), con los matices creativos de Federico Pacanins.

Juan: Siéntese por favor y bienvenida.

Juana: Gracias, veo que ha preparado todo, hasta flores tiene.

Mejor actriz en 1948 por el personaje que interpreta en La Balandra Isabel llegó esta tarde.

Él preguntó de todo y alabó cuando pudo, ella habló de su arte, se siente exaltada. Es toda pasión por el teatro.

Juan: Ha obtenido honrosos premios.

Juana: Usted me abruma con sus elogios y no me queda otra que darle las gracias.

La entrevista no termina; Juan también tiene lo suyo: es un caraqueño hermanado con Rafael Caldera (su padre adoptó a Caldera), escritor, poeta, y figura principalísima de la investigación del folklore venezolano. Un prohombre.

Juana: Usted organizó la Fiesta de las Artes y el Folklore con motivo de la toma de posesión del escritor Rómulo Gallegos.

Juan: Sí, eso fue en el Nuevo Circo de Caracas. Rómulo Gallegos nos felicitó; llevamos las mejores expresiones culturales de Venezuela.

La conversación los lleva a rememorar al autor de Doña Bárbara, un gran momento histórico que vivió nuestra patria al hacerlo su Presidente.

El mundo entero hizo loas a nuestra naciente democracia. Según la revista Time del 25 de febrero de 1948 asistieron a la toma de posesión alrededor de 37 países; además de la Marina de EE.UU con un portaaviones y un destructor. Una pléyade de diplomáticos y generales estadounidenses nos “invadieron” para colmarnos de elogios.

Y aquí viene la joya:

El poeta Archibald MacLeish (jefe de la delegación) enviado especial del presidente Harry S. Truman junto a toda la intelectualidad mundial presente, elogiaron el discurso del nuevo presidente.

Todas sus impresiones fueron testimoniadas al regresar a sus países.

Archibald MacLeish hace un guiño al contraste entre la enorme riqueza del país y la decisión de la nación en elegir a un líder culto y reflexivo. Lo cual le pareció fantástico.

Ese elogio fue ampliamente comentado en EE.UU.

Rómulo Gallegos tomó posesión el 15/2/1948, llamó a las Fuerzas Armadas a respetar la Constitución de la República y alejarse de la injerencia política. Señaló el fin de los gobiernos dictatoriales y convocó a fortalecer la democracia.

Todavía andamos en eso…

Volviendo al presente:

Fue una buena idea de Federico Pacanins la de montar esta obra en plena semana del teatro; Juan y Juana contó con unas actuaciones geniales y un contenido de palpitante actualidad. Un acierto redondo, al que le debía hace rato un comentario. Pacanins, el director, es muchas personas a la vez. Disculpen, es como una navaja suiza que sirve para todo. De hecho a veces es Guillermo Vegas el abogado y en otras Federico Pacanins el productor artístico, escritor, poeta, radiodifusor, editor y hacedor de revistas. Colaborador insigne del Papel Literario de El Nacional; Presidente de la junta directiva de la Asociación Cultural Humboldt. Es catedrático y por si fuera poco, padre de la clarinetista y directora de orquesta Elisa Vegas.

Juana, Juan, Gerardo, Grecia y Federico Pacanins son especies en extinción. Así que si los ve por allí no deje de aplaudirlos.

Nos vemos por ahí

 

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