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Ioana Gruia: El baile de Natasha

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El baile de Natasha

 

Natasha bailó con tanta perfección que Anisia Fiodorovna,

que le había dado el pañuelo necesario para la danza contempló con los

ojos llenos de lágrimas […] a esa muchacha […] que sabía comprender

todo lo que había en ella.

León Tolstoi, Guerra y paz

 

Portrait de la jeune fille en feu

Céline Sciamma

No sé por qué te quiero,

será que tengo alma de bolero.

Víctor Manuel

 

Baila, Natasha, baila

que tuyo es el placer, tuyo es el fuego

que de la hoguera sube a tus entrañas.

 

Baila, Natasha, baila en esa estepa,

baila para que nunca pare el fuego,

que tu placer no sea condenado.

 

Baila, Natasha, baila, no te sientas

jamás avergonzada de tu impulso,

baila descalza en bosques y en tu cama.

 

Baila, Natasha, por la navegante,

por este cuarto propio que habitamos,

por la felicidad de la escritura.

 

Baila, Natasha, pisa aquellas uvas

que la vida te ofrece a manos llenas

en la larga vendimia del deseo.

 

Baila, Natasha, por ese difícil

arte de ser amada con locura

y a la vez con bondad y con respeto.

 

Baila, Natasha, no sueltes el fuego,

tampoco la templanza de la mente,

su brújula que indica el claroscuro.

 

Baila, Natasha, baila,

con la sensualidad de tu cordura,

con las manos que sepan recorrerte.

 

Baila, Natasha, asume

que cierta historia lleva a tu derrota,

que habrá tal vez que reinventarse el baile.

 

Baila, Natasha, pinta con tu cuerpo,

con tus gestos que anhelan otra historia

ese retrato de mujer en llamas.

 

Baila, Natasha, muerde la manzana

que es conocimiento y alegría,

la manzana de las noches solares.

 

Baila, Natasha, con tu inteligencia,

con el caballo que corre en tu cuerpo,

con lo que sabes que nunca defrauda.

 

Baila, Natasha, baila y atesora

la pulpa de la fruta entre los dientes,

el grito de alegría en las entrañas.

 

 

 

Baila, Natasha, para que yo pueda

escribir la bondad que hay en tu danza,

la salvación que ofrece tu deseo.

 

Baila, Natasha, baila por nosotras,

feministas con alma de bolero

y con amores de novela rusa.

 

(De La luz que enciende el cuerpo, Visor, 2021, premio Hermanos Argensola)


Ioana Gruia es autora de La luz que enciende el cuerpo (Visor, 2021, premio Hermanos Argensola, elegido por El Cultural como uno de los mejores diez libros de poemas en español de 2021), Carrusel (Visor, 2016, premio Emilio Alarcos) y El sol en la fruta (Renacimiento, 2011, premio Andalucía Joven). También ha publicado las novelas El expediente Albertina (Edhasa, 2016, premio Tiflos) y La vendedora de tiempo (Espuela de Plata, 2013), el libro de cuentos Las mujeres de Hopper (Tres Hermanas, 2022), La mujer de rojo: Escenas de una película imaginaria (Sonámbulos, 2023) y los ensayos Tocar la piel del tiempo: La poesía de Luis García Montero (Renacimiento, 2022), La literatura comparada, una disciplina hospitalaria (Universidad de Salamanca, 2021), La cicatriz en la literatura europea (Renacimiento, 2015) y Eliot y la escritura del tiempo en la poesía española contemporánea (Visor, 2009). Enseña literatura comparada en la Universidad de Granada.

 

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