El derecho humano al cuidado.
Desde la mirada de las luchadoras y luchadores por la equidad vemos con mucho interés de que se haya podido lograr en la comisión interamericana de derechos humanos el reconocimiento el 7 de agosto en la corte interamericana de derechos humanos la declaración consultiva 31 sobre el contenido del derecho al al cuido y su interrelación con otros derechos adoptando el día 12 de junio del 2025 la propuesta a consultar realizar el reconocimiento al cuido como derecho humano.
El paso dado por la corte que los derechos humanos significa el reconocimiento de un esfuerzo trascendental de todos los movimientos sociales feministas y del logro de profundizar la búsqueda de que los derechos no pueden ser solamente a lo público sino también en lo privado como ha sido una consigna permanente de los movimientos feminista en el mundo además desde el trabajo por una humanidad más integral y una masculinidad comprometida con la democracia con la libertad y en contra de toda forma de violencia venga de donde venga.
Como expresó el tribunal en el cual considera que el derecho autónomo al cuidado comprende el derecho de toda persona a contar con el tiempo, el espacio y los recursos necesarios para brindar recibir y procurarse condiciones que aseguren el bienestar integral suyo y de otros y le permita desarrollar libremente su proyecto de vida de acuerdo con sus capacidades y etapas vitales.
Consideramos como activistas de los derechos humanos que es fundamental este paso que se ha dado en el cual se reconoce dimensiones básicas como el ser el ser cuidado cuidar y el autocuidado a continuación resaltamos algunas miradas expresadas por el tribunal sobre el derecho al cuido.
El derecho a ser cuidado implica que todas las personas que tienen algún grado de dependencia tienen el derecho a recibir atención de calidad, suficiente y adecuada para vivir con dignidad. Estas atenciones debe garantizar el bienestar físico, espiritual emocional, mental y cultural.
El derecho a cuidar consiste en el derecho de brindar cuidados en condiciones dignas tanto de manera no remunerada como remunerada implica que las personas cuidadoras pueden ejercer su labor sin descripción sin discriminación y con pleno respeto a los derechos humanos garantizado su bienestar físico, mental, emocional, espiritual y cultural.
El derecho al autocuidado implica el derecho de quienes cuidan y de quienes son cuidados de procurar su propio bienestar y atender sus necesidades físicas mentales y emocionales y espirituales y culturales.
En estos momentos en nuestra América hay un avance del pensamiento enemigo de las libertades por eso es tan importante celebrar los avances y hacerlos visibles en todos los espacios.
Esta gran noticia es producto del permanente trabajo del movimiento feminista y los movimientos sociales que luchan por la equidad la democracia y que transversalmente promueven la libertad y enfrentan las garras de las acciones contra el poder alzar la voz y activarse por los derechos de todas y todos en todos los espacios.
Investigador sociocultural y curador – Activistas feminista y de derechos humanos – @Xel_agrata / Instagram Arangure 273

