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Ana Noguera: Ni corazón, ni razón y pura rabia

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Analizar la política cada vez se aleja más de la cordura. No hay nada nuevo que no se haya practicado antes. La derecha política y mediática es una verdadera maestra en la escenificación, la manipulación, el insulto directo, la desvergüenza y la negatividad.

Hemos pasado de intentar razonar el contexto y las propuestas, de ofrecer soluciones a problemas, a una emotividad desaforada donde la razón queda nublada. Pero hemos pasado la raya y nos encontramos en una rabia pura que consiste tan solo en destrucción.

La gestión de Pedro Sánchez, como la de cualquier gobernante, debería hacerse de forma equilibrada: considerando aciertos y errores. Pero eso parece imposible en estos momentos. El PP y Vox han encontrado en Cerdán/Ábalos/Koldo el verdadero motivo para hundir a Sánchez y al PSOE. Ahora sí tienen motivos y razones. Todo lo demás era una farsa, una exageración, un ruido de marabunta para confundir. Pero este trío les ha ofrecido en bandeja lo que tanto buscaban.

Y, como si el PP estuviera limpio de polvo y paja, no solamente se atreve a tirar la primera piedra, sino a dinamitarlo todo. Por fin, se puede destruir España para que vuelva a manos de sus verdaderos “dueños”.

Hay motivos para el razonamiento sosegado y poner en cada platillo de la balanza la gestión. El gobierno de Sánchez ha contribuido a grandes mejoras sociales y económicas:

*A nivel económico, lo reconoce toda la prensa internacional, España va bien. Incluso el PP y Vox que jamás hacen una pregunta en el parlamento porque no tienen ni saben qué preguntar.

*21,8 millones de afiliados a la Seguridad Social es un récord histórico. La tasa más baja de parados en 17 años. Se han creado casi 3 millones de empleos en 7 años, con un récord de mujeres trabajando. La temporalidad ha descendido del 27% a menos del 12%.

*España es el quinto país del mundo en nuevos proyectos de inversión internacionales, el segundo en inversión de renovables y el cuarto en digitalización.

*Es la economía europea que más crece, duplicando la media de la zona euro. La renta de los hogares españoles ha crecido un 3.5%, muy por encima de la media de la OCDE.

*El SMI ha pasado de 735 a 1.184 euros, un 61% más. Y la pensión media ha pasado de 1.082 a 1.505 euros.

*Las becas han pasado de 1.500 millones al año al récord de presupuesto de más de 2.500 millones.

*El déficit ha disminuido en 7 puntos y la ratio de deuda pública en 22,5.

*El porcentaje de instalación de energías renovables ha pasado del 46% al 66%, 20 puntos más. La fibra óptica cubría el 49% de los hogares y ahora cubre el 95%.

*España está recibiendo 160.000 millones de euros de los fondos Next Generation del Plan de Recuperación, que logró Pedro Sánchez durante la pandemia, promoviendo una respuesta distinta a la crisis financiera e impulsando la modernización verde y digital del país.

Y, seguramente, podemos apuntar más datos positivos. Pero eso no importa. Porque no se habla de lo bueno, de lo positivo. Eso no da rédito al PP.

Además de todo ello, podemos afirmar que la posición internacional de liderazgo español es más sólida y potente que nunca. Mal que a muchos les pese, el posicionamiento frente a Israel en defensa de Gaza o la diplomática, pero contundente, posición frente al bravucón de Trump nos hace sentirnos orgullosos como españoles.

Hay problemas sociales y laborales. Hay problemas de vivienda. Hay problemas respecto al cambio climático. Hay problemas energéticos. Hay problemas… Pero ni más ni menos que los que sufren los países europeos de nuestro entorno.

Sin embargo, hoy todo se reduce al trío Cerdán/Ábalos/Koldo. Gravísimo, sí. Sobre todo, porque mina la confianza en el sistema democrático, pese a que es la propia estructura del sistema la que pilla a los ladrones y corruptos sean quienes sean y ostenten el cargo que tengan. ¿O acaso no se acuerda el PP de que es el primer y único partido imputado por corrupción?

Intolerancia cero contra la corrupción. Pero lo que el PP y Vox hacen no es intolerancia es aprovechamiento destructivo.

Piense muy bien Pedro Sánchez cómo debe actuar para responder ante la ciudadanía progresista porque es esta la que de verdad se siente indignada, molesta, enfadada, decepcionada. Mientras que el PP lo celebra con brindis.

Pero lamento muy profundamente que ni la razón ni el corazón, juntos o separados, estén en las reflexiones de personas a las que tengo en tan alto recuerdo como Felipe González. ¿No votará al PSOE? Mi amigo Manuel de la Rocha le recordaba con acierto su cambio de posición con la OTAN, lo que nos dolió y que sirvió para anular una de las voces más auténticas como la de Fernando Morán; le recordaba también los grandes y graves casos de corrupción de su gobierno. Y solo faltaba aquel “acoso y derribo” provocado por la derecha política y mediática, como así contó Luis María Ansón en una entrevista, donde reconoció que a Felipe solo se le podía tirar del gobierno con las continuas presiones difamatorias, y no porque estuviera apalancado, sino porque era votado por los españoles. Por eso llegó el “Váyase, Sr. González” que proclamaba Aznar, quien hoy parece ser amigo de Felipe.

Hoy es el propio Felipe el que parece sufrir amnesia o falta de memoria histórica, y se apunta a una estrategia injusta frente al gobierno de Sánchez.

Yo no creo que la resistencia hoy sea la mejor salida. Lo dudo. Ya lo he explicado. Pero no creo que la voz y el papel de Felipe (que en su derecho está de hacerlo) ayude en algo ni al partido ni al socialismo ni a la ciudadanía progresista.

Mientras lanzo una pregunta al aire: aparte de la destrucción, la negatividad, el insulto, ¿cuál es el programa de Feijóo? Porque escurre bien la respuesta, quizás porque no sepa qué hacer o quizás porque sea tan ultra con el apoyo de Vox que asustaría a los españoles.

 

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