Hay pasajes de la historia que pasan desapercibidos, no por no ser relevantes, sino por las ligerezas de quiénes retraen el pasado y trasladan lo que juzgan de mayor significación. Sergio del Molino, autor prolífico de pluma ágil, ganador de diversas distinciones a lo largo de su carrera, nos regala con esta obra, que fue galardonada en 2024 con el Premio Alfaguara de novela.
En 1916, en plena Primera Guerra Mundial, arribaron a España dos barcos con seiscientos alemanes que procedían de Camerún, tras entregarse en la frontera guineana a las autoridades coloniales, por ser nuestro país neutral en el conflicto bélico. Muchos se instalaron en Zaragoza, donde vivieron de por vida, aunque la llegada al poder del nacionalsocialismo y su fin condicionó sus vidas y la de sus descendientes. Entre estos Eva y Fede, quienes cien años después se encuentran en el cementerio de Zaragoza en el entierro de su atormentado hermano Gabi. Los secretos familiares de un pasado oscuro empañan el cruce, ahondando en la siempre fosca relación entre los hermanos y su padre.

Los alemanes es un relato sobre el poder y la corrupción, sobre quiénes se arrogan la licencia de intervenir en lo contingente y cambiar la deriva de lo aparentemente irremediable. También nos permite reflexionar sobre si los hijos heredan la culpa de las acciones de padres, sobre si los malos procederes familiares, ajenos a los individuos, pueden distanciar a los implicados de la paz interior y conducirles a mundos de continua incertidumbre y zozobra…
Las sombras que conlleva la mera existencia y el arrojo por vislumbrar la luminosidad y sentir en lo más insondable que nada es inalcanzable. Y así surcamos mares y cielos… cuando no infiernos.
Les recomiendo esta novela que, con gran maestría y un riguroso conocimiento del episodio que narra, descubre las luces y sombras de tantos y tantos hombres y mujeres que arrastran su pasado como un lastre, buscando las razones y los porqués.

