pancarta sol scaled

Gustavo Coronel: Mi opinión sobre los conflictos territoriales, a propósito del Esequibo

Compartir

 

 

Tengo una opinión que reconozco minoritaria sobre los conflictos territoriales. Son aquellos conflictos entre naciones limítrofes generados por el deseo de uno o ambos países en pugna por adquirir nuevo territorio, es decir, ser más grande en dimensión geográfica, lo cual no es sinónimo de grandeza nacional. Si la extensión geográfica fuera determinante en el progreso, la felicidad y el máximo bienestar de sus habitantes India, China y Rusia serían los tres países más felices y de mayor calidad de vida en el planeta, mientras que Finlandia, Suiza, Noruega y Holanda estarían en la cola del atraso y serian cunas de sufrimiento para sus habitantes.

Sobre los conflictos territoriales a propósito del Esequibo – Gustavo Coronel – jueves 2025-05-01

Y, sin embargo, es todo lo contrario. Es de una evidencia aplastante que el progreso y la calidad de vida en un país no son proporcionales a su tamaño. Sin embargo, millones de personas han muerto y han sido cruelmente desplazadas de sus hogares debido al deseo, la codicia de lideres políticos mundiales por lograr más territorios para sus países,

En este momento de nuestra historia se desarrollan varios ejemplos trágicos de esta insensatez. La India está expulsando a todos los pakistanís por causa de un viejo conflicto territorial relacionado con la provincia de Kashmir. Cuando Inglaterra abandonó  la India dividió de manera arbitraria el territorio para crear a Pakistán, dejando conflictos por zonas pobremente delineadas, los cuales se han visto aumentados por el deseo de control total de esas zonas. Esto ha sido la causa de innumerables conflictos, muertes y tragedias.

Entre Israel y Palestina existe desde hace mucho tiempo una situación de guerra permanente, la cual ha causado la muerte de niños, ancianos, gente inocente de lado y lado, un conflicto inhumano que debe avergonzar a sus protagonistas. Desde hace varios años Rusia desarrolla contra Ucrania una trágica invasión, perpetrada por las huestes de Putin, ayudadas por Corea del Norte. En otras regiones pueden verse múltiples casos latentes y activos, como si fueran volcanes, de tensión entre países limítrofes. Por alguna razón misteriosa los habitantes de estos países desconfían los unos de los otros y siempre están a punto de irse a las manos. Ese ha sido el caso de Chile y Argentina, de Bolivia y Chile o de Venezuela y Colombia.

En nuestro caso venezolano existe desde hace más de cien años un conflicto con Guyana por el territorio del Esequibo, de unos 160000 kilómetros cuadrados de tamaño. Tan grande es este territorio que representa casi la mitad de la república de Guyana. Este conflicto viene desde que un arbitraje le diera a Gran Bretaña el territorio que Venezuela alegaba le pertenecía, por ser territorio adscrito a la Capitanía General de Venezuela, antes de que Gran Bretaña y otros países europeos entraran a ocuparlo.

No es mi intención hablar de los méritos legales de nuestra posición en este litigio porque lo que opino sobre este conflicto no está basado en quien posee la verdad sobre el litigio. No tengo porque dudar que seamos nosotros quienes tenemos la razón, aunque si pienso que – si queremos ser puristas – quizás los verdaderos y únicos dueños de ese territorio son los descendientes de los nativos, los indígenas que lo habitaban antes de que España tomara posesión por la fuerza de su conquista.

Mi opinión, la cual – repito – es minoritaria y hasta arriesgada al ser expresada públicamente, dada la carga emocional que el conflicto representa para ambos países, generado en buena parte por el alto grado de politización que se le ha inyectado. Sin embargo, creo conveniente comentarla porque la situación geopolítica actual, la situación del ambiente en el planeta y la misma realidad venezolana, le confieren a este conflicto una fisonomía que va más allá de un simple conflicto legal sobre un territorio en disputa, para entrar en el campo de la geopolítica, de la energía y de la ética.

Guyana Esequiba 1

Opino lo siguiente.

1. Desde el punto de vista geopolítico considero imposible que Venezuela pueda hacer valer sus derechos sobre el Esequibo. Ello equivaldría a la cesión de casi la mitad de su territorio por parte de Guyana. Lo que fue cierto en una época ya no lo es. Venezuela lucia ante el mundo como el país débil, ante una potencia europea, Inglaterra. Hoy es al revés. Venezuela luce como una potencia, con actitudes agresivas, frente a un país pequeño y más débil. Estas consideraciones configuran un clima de opinión mundial casi unánimemente favorable a Guyana frente a nuestras demandas. La inmensa mayoría de los países del planeta, si no todos, apoya a Guyana.

2. Desde el punto de vista económico no me parece coherente que nuestras demandas, por muy largo tiempo adormecidas, solo se hayan reavivado debido al descubrimiento de yacimientos petrolíferos en la costa afuera de Guyana, en aguas que estarían parcialmente dentro de la zona en disputa. Estos descubrimientos han generado maniobras patrioteras del dictador Maduro, a fin de ganar simpatías con ejercicios en demagogia entre un pueblo que lo detesta. Lo cierto es que Venezuela tiene inmensas reservas probadas de petróleo, tanto livianas como pesadas y las tiene sin desarrollar, por lo cual mucho de ese petróleo probablemente se quedaría para siempre bajo tierra. En esta materia Venezuela es como un Romeo de pacotilla que no atiende a sus deberes conyugales pero que trata de conquistar a la vecina.

3. Desde el punto de vista ético pienso que nuestro país carece de autoridad moral para exigir mayores territorios por haber destruido el que tiene. En efecto, nuestros 912.000 kilómetros cuadrados de territorio venezolano están profundamente degradados, algunos más allá del rescate, debido a la negligencia de nuestro liderazgo político, tanto los dictatoriales como muchos de los democráticos. Nuestros dos lagos principales son un basurero, ya casi perdidos. El Sur del Orinoco parece una zona víctima de un bombardeo nuclear. En los años 30 del siglo pasado Henri Pittier hablaba ya de Venezuela como un deplorable caso de tragedia ambiental.

Hay mucho más que hablar sobre este grave asunto, incluyendo posibles soluciones que le podrían dar prestigio moral a Venezuela y lograr hacer del territorio del Esequibo un ejemplo de responsabilidad ambiental/ecológica para todos los países. Inclusive, creo posible negociar una solución que le dé a Venezuela parte del petróleo que pueda existir en la zona en disputa y que le de autoridad conjunta con Guyana y organismos internacionales en el manejo racional de parte del territorio Esequibo para beneficio de la humanidad. Se que no será fácil dejar la emoción patriótica a un lado para hablar del Esequibo en términos de un óptimo resultado para la humanidad y no para satisfacer nuestras ambiciones territoriales, pero creo sinceramente que este sería el camino correcto.

SOS Orinoco y Transparencia Internacional, capitulo Venezuela, documentan la barbarie en el sur del Orinoco

Venezuela Sur

He recibido dos informes que documentan la barbarie y la destrucción que se lleva a cabo en el sur del Orinoco. Uno de ellos es el informe sobre la explotación del oro en Venezuela, elaborado por el capítulo venezolano de  Transparencia Internacional  verlo en:

Saltar al contenido del PDF

 

Y el otro es el informe del Observatorio Socio Ambiental Sur de Venezuela para Enero a Abril, 2025, verlo en :

Saltar al contenido del PDF

 

Estos dos informes son producidos por organizaciones que luchan sistemáticamente en contra de la destrucción de Venezuela por parte de la pandilla que ha usurpado el poder. Paso a paso revelan como el ambiente ha sido destruido, los recursos saqueados, la gente que allí vive objeto de humillación y privaciones permanentes. Esto representa un crimen merecedor de cadena perpetua para quienes han sido y son los responsables y demuestra el abuso del cual ha sido objeto el territorio de la república de Venezuela a manos de sus malos hijos.

La explotación del oro

Los beneficios financieros derivados del oro que se extrae del suelo y subsuelo venezolano van, en su mayor parte, a las mafias que lo extraen, no a la nación. El 14% del ingreso va a la nación, un 20% a los grupos irregulares que actúan en la región y un 66% a las llamadas asociaciones estratégica entre el gobierno y empresas fantasmas usualmente propiedad de amigos y familiares de los cabecillas de la pandilla chavista/madurista. Esto significa que unos $5000 millones anuales producto de esa actividad criminal se reparten entre los amigos y familias del régimen venezolano, quienes han formado alrededor de 70 empresas fantasmas que se ocupan de la explotación. Entre ellas se encuentra, por ejemplo, la   Corporación Petro Global, que estableció una alianza con la Corporación Venezolana de Minería (CVM) para el desarrollo de actividades de beneficio y transformación de arenas auríferas con el uso de cianuro. Según el informe citado, “de acuerdo con las investigaciones realizadas, esta empresa es propiedad de Mario Bonilla Valera identificado por la justicia de Estados Unidos, como el testaferro de los hijos de Cilia Flores, Walter, Yoswal y Yosser Gavidia Flores, y de su hermanastro Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro”. Algunas de estas empresas son chinas, tal como Hangzhou Dragon Dorado 2020, C.A. que suscribió una alianza estratégica con el Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico, “para la exploración, explotación y procesamiento de material aurífero”. Otra es Inversiones Corundum, C.A, acusada de hacer una invasión china en El Callao, estado Bolívar.

La mayoría de las actividades de este tipo criminal están en manos de militares. El informe menciona los siguientes responsables y cómplices principales:

Delcy Eloina Rodríguez Gómez, Vicepresidenta Sectorial de Economía, Héctor José Silva Hernández, Ministro del Poder Popular de Desarrollo Minero Ecológico , Héctor José Silva Hernández, Presidente de la Compañía General de Minería de Venezuela C.A. ,  Richard Alexis Sánchez Arias Jefe del Servicio Nacional de Fiscalización e Inspección Minera,  Rodolfo Clemente Marco Torres, Presidente de la Corporación Venezolana de Minería, Alejandro Miguel Martínez Herrera, Presidente del Instituto Nacional de Geología y Minería , Igneli Josefina Peretti Leiva, Presidenta de la Fundación Misión Piar, Calixto Ortega Sánchez Presidente del Banco Central de Venezuela  y Ovelio Barrera Corrales.

La zona de actividad esta plagada de accidentes, entre ellos, la tragedia de la mina Bulla Loca donde murieron 16 personas y otras 36 resultaron heridas. Además de ese accidente, en 2024 se reportaron al menos otros siete eventos que dejaron 11 personas muertas y cinco heridas. Entre las pandillas que se encuentran activas en la región se encuentran:

*El Tren de Guayana (Con poderío sobre Vista el Sol, Guasipati y El Callao) • La Organización R (Tumeremo) • El “Negro Fabio” (El Dorado) • El sistema de “Juancho” y compañía (Las Claritas y el Km 88) • El UMB30 o sistema de El ciego (La Paragua y El Manteco).

Durante el periodo el uso del mercurio en la explotación del oro ha destruido unas 100.000 hectáreas de naturaleza.

El informe de SOS Orinoco

En las palabras del capitulo introductorio del informe, este documento “ofrece un diagnóstico profundo de la crisis en la región del Escudo Guayanés, donde se entrelazan la devastación ambiental provocada por la minería ilegal, la vulneración sistemática de derechos humanos y el colapso del estado de derecho. A partir del monitoreo constante de la situación en Amazonas, Bolívar, Delta Amacuro y el Esequibo, y con el apoyo de una red de colaboradores locales, el OSV analiza cómo estos factores se refuerzan mutuamente, debilitando las instituciones democráticas e invisibilizando a las comunidades más afectadas. Durante este período, el avance de la minería ilegal ha intensificado la violencia contra comunidades indígenas, especialmente en Amazonas, donde operan grupos armados irregulares; en Bolívar, donde se documenta explotación infantil y control territorial por parte de bandas criminales como el “Tren de Guayana”; y en Delta Amacuro, donde continúa el desplazamiento forzado de pueblos indígenas como los waraos. Todo esto ocurre en un contexto de impunidad, corrupción y falta de protección institucional, con efectos directos en la vida, la seguridad y los derechos fundamentales de la población local. El informe concluye que la minería ilegal no solo destruye ecosistemas clave, sino que también actúa como motor de una crisis más amplia que incluye el empoderamiento de actores no estatales, la erosión de la soberanía, la discriminación estructural contra pueblos indígenas y el debilitamiento extremo de la gobernanza. Ante este panorama, hacemos un llamado urgente a adoptar enfoques integrales que permitan restituir el estado de derecho, garantizar los derechos humanos y avanzar hacia una gobernanza ambiental y democrática en el sur de Venezuela”.

Es decir, lo que la organización concluye es en la necesidad de un cambio de régimen político, porque con el régimen que Venezuela sufre actualmente el desastre continuará acentuándose.

Los cruceros Global Dream 1

Mi próximo crucero

Cada semana analizo las ofertas de mi línea naviera favorita, Holland América, para seleccionar el destino y fecha de mi próximo crucero. Sería el décimo que hago, casi todos en esta línea que es una especie de Macy’s marítima, es decir, ni tan Walmart ni tan Galleries Lafayette. Es una línea para gente de clase media, no solo aquella de avanzada edad sino también parejas de mediana edad, eso sí, muy pocos jóvenes. Los barcos son muy cómodos, la comida es variada y buena, los camareros son casi todos indonesios, lo cual me permite practicar mi Bahasa Indonesia con ellos, aunque ya no puedo hablarlo como podía hacerlo en 1964, cuando trabajaba en Balikpapan para la empresa Shell.

Repaso la lista de todos los cruceros ofrecidos por la línea, que son bastantes, sabiendo de antemano que me voy a detener en dos destinos favoritos: uno, el viaje trasatlántico de Florida a Europa, otro, el viaje en el Caribe, saliendo de Florida hacia las islas de Curazao, Aruba y, luego, a Cartagena en Colombia. Estos son los dos destinos que siempre termino barajando en mi mente y, ya en varias ocasiones en las cuales me he sentido particularmente animoso, he estado a punto de reservar un camarote, interior por supuesto, el único tipo que puedo pagar. En todas las ocasiones anteriores que he viajado ha sido en un camarote interior o con una pequeña claraboya con vista semi-obstruida, que son los más baratos posibles. Sin embargo, ellos ofrecen un alojamiento adecuado para el viajero, quien esta relativamente poco tiempo en el camarote, teniendo tantos espacios agradables en el barco para pasar el tiempo.

El viaje trasatlántico me atrae mucho porque son unos 10 días en los cuales descanso plenamente. Lo he hecho dos veces antes, uno de Nueva York a Londres en el Queen Mary, otro de Florida a Barcelona, España, en el Eurodam, de Holland América. Han sido viajes maravillosos, el de Holland América con algunas escalas en islas españolas y una que otra ciudad antes de llegar a Barcelona. Y muy barato, por ser lo que denominan un viaje de reposicionamiento para el barco, al inicio o al final de la temporada. Y, al final del viaje reparador Europa nos espera, ya sea la maravillosa España, la bella Italia o la extraordinaria Holanda.

El viaje al Caribe, parando en Aruba y Curazao, también me atrae mucho, porque estas islas están muy cerca de Venezuela y estar allí me haría sentir casi en mi país, al cual no he regresado desde 2003 y al cual – por lo que parece – ya nunca volveré a ver. Dicen que en un día claro uno puede divisar las costas de Venezuela desde Curazao y ya eso sería un atractivo muy grande para mí. Ese viaje sigue a Cartagena, una de las ciudades de corte colonial más bellas del Caribe.

Estoy en ese dilema, semana tras semana. ¿Me voy a ver los tulipanes en Holanda, o a comer pasta en el Trastrevere en Roma o comida de mar en Barceloneta, o a visitar la casa donde vivió Cervantes, en Madrid, o a conocer a Brujas?  ¿Todavía existirá el excelente restaurante indonesio en Curazao?   Estar en Aruba y Cartagena será como sentirme en mi país.

Debo hacer una confesión.

Nunca ya decidiré donde ir en mi próximo crucero, no habrá un próximo crucero. Mi análisis semanal de posibles destinos es un soñar despierto, de esos sueños que tratan de remplazar por momentos nuestra realidad de la cuarta edad.  Cada día que me siento entusiasmado y estoy a punto de reservar un camarote es seguido por varios días en los cuales me resulta especialmente doloroso hacer hasta mi modesta caminata del día. Hace unos tres meses me fui en el tren desde Virginia, donde vivo, a un pueblito cercano a Boston, algo así como ir de Caracas a Yaritagua, y me dio COVID y me las vi feo. Afortunadamente estaba cerca de la casa de una de mis hijas y fui bien cuidado por ella y su esposo.

Pensar que algo similar me pueda suceder mientras estoy en una lancha por los canales de Ámsterdam o viendo a los pintores flamencos en el Mauritshaus de La Haya o que me puedo caer en alguna plaza belga, a 5000 kilómetros de mi domicilio, me enfría toda tentación de irme en un crucero.

Pero, quizás la razón mas poderosa para no irme ya en un crucero es que ahora estoy solo. Todos los anteriores fueron con mi compañera Marianela. Con ella me sentaba, tomados de la mano, saboreando un Martini, a ver el mar desde la proa del barco. Con ella hablaba de cuan felices éramos y cuanta fortuna habíamos tenido en encontrarnos. Una vez en tierra firme disfrutábamos juntos de las bellezas de los sitios que visitábamos, cada iglesia, cada museo, cada teatro, cada bar, cada restaurante. Aun las malas experiencias se convertían, por la magia del viaje, en recuerdos jocosos.

Es que viajar es compartir. Viajar solo sería hasta más doloroso mientras más bellos sean los paisajes y las obras de arte y mientras más acogedor sea el restaurante o el hotel o más pintoresca la calle visitada.   ¿A quién decirle cuan bello es lo que vemos, con quien reír, a quien abrazar? Hasta he pensado ocasionalmente en invitar a un crucero a alguna mujer más joven que yo pero temo que me diga que no o, peor aún, que me diga que sí.

No habrá ya un próximo crucero, pero si continuaran mis caminatas diarias por las cercanías de mi apartamento. Como decía Pio Baroja, a mi edad ya solo procuro ir a sitios de dónde pueda caminar de regreso a casa. En estas caminatas asisto al cambio de las estaciones, cada una con su particular belleza, me encuentro con árboles cuyas hojas pasan de verdes tiernos a verdes profundos a multicolores, admiro las flores, veo gente que camina hasta más despacio que yo, voy hasta el mercado a comprar frutas, disfruto de la tibieza del sol, experimento placeres muy sencillos, pero no muy diferentes a los que experimentaría en la Promenade de un barco.

Haciendo un pequeño ejercicio de imaginación casi podría decir que cada día me voy de crucero por el vecindario, eso sí, casi siempre haciendo las mismas escalas.

Y, luego, regreso a mi camarote con balcones y veo hacia afuera, ya en solitud, pero aún no en soledad.

No somos curazoleños

Curazao

A mediados del siglo XX estuvo muy activo en el sector sindical venezolano Manuel Peñalver, quien, para explicar la razón de nuestro subdesarrollo, a pesar de las riquezas naturales que poseíamos, respondió: Es que no somos suizos. Con ello quería decir que lo importante para un país, más que riquezas naturales, era poseer un alto nivel de educación y una población de ciudadanos, no simplemente un gentío.

Al escuchar esto los venezolanos no se sentían reganados por Peñalver.  Se decían:  Claro, los suizos son suizos, pertenecen a una versión superior del Homo sapiens, a la cual nosotros nunca podríamos aspirar a llegar. Suizo es suizo y nosotros somos tainos, arawacos, hasta caribes, pero nunca podremos ser suizos.

Pensar así ha sido un grave error, una creencia mantenida hasta por la mayoría de los lideres que hemos tenido, quienes han olvidado que el recurso natural más importante que un país puede tener es una masa crítica de ciudadanos, de gente de alto nivel educativo consciente de sus derechos y de sus deberes.

Esto es evidente al comparar a Venezuela no solo con Suiza sino con las modestas islas del Caribe cercanas a nuestro país, Aruba y Curazao.

Por ejemplo, el Producto Interno Bruto, PIB, per capita de Curazao en 2004 fue $22.192 y el de Aruba fue de $33.984 en 2023. El PIB de Venezuela en 2024 fue de $3.867, el mismo nivel de hace 30 años. El PIB per cápita de Venezuela es casi diez veces menor que el de Aruba.

Y Aruba y Curazao no tienen petróleo, ni oro, ni tierras agrícolas, nada. Solo tiene playas. Venezuela tiene de todo, incluyendo playas. Lo que no tiene es curazoleños o arubenses que trabajen con una disciplina social que a los isleños les fue transmitida por Holanda. En Curazao o Aruba la gente habla tres y cuatro idiomas. Han desarrollado una industria de servicios y una tradición de atención al turista que Venezuela nunca ha podido desarrollar plenamente porque el país tenía ingresos petroleros que hacían innecesario ser amables con los visitantes.

No somos suizos y tampoco somos curazoleños. Nuestro problema no es de recursos, es de cultura y de actitudes. Cuando falla la actitud la abundancia de recursos se convierte en un arma de destrucción nacional.

Nuestras carencias no son genéticas, son culturales, se pueden y se deben cambiar.   Estoy proponiendo una conferencia nacional sobre educación ciudadana, para sentar las bases de lo que debe ser un programa masivo de educación ciudadana, a ser implantado por los gobiernos democráticos que tomen el poder en Venezuela. Ya es la hora que enfrentemos nuestra realidad. Nuestra sociedad carece de una masa crítica de buena ciudadanía que nos impide llegar a ser una nación próspera y civilizada, no importa cuantos barriles de petróleo produzcamos o cuantos kilos de oro salgan del sur del Orinoco.

Para ser una nación digna debemos crear un nuevo ciudadano venezolano, en base a un sistemático programa de educación ciudadana, año tras año en las escuelas del país. Mientras se crea esa nueva legión de buenos ciudadanos quienes estemos decididos a lograr una nueva Venezuela debemos empuñar una gran escoba y barrer la basura que se ha acumulado en el país por muchas décadas: basura en el lago de Maracaibo, en el lago de Valencia, en la CVG, en PDVSA, en Miraflores y en los poderes públicos, hoy saturados de mediocridad y desvergüenza. Por ello es necesario enfrentar con vigor el régimen usurpador actual y su legión de adulantes y tiramealgos que se decian demócratas.

Human Rights Watch, Informe sobre Derechos Humanos en Venezuela, 2024

Estos son sus datos más importantes:

Más de 20 millones de venezolanos viven en pobreza multidimensional, es decir, de alimentación, salud y servicios.

Unos ocho millones de venezolanos han abandonado el país

Nicolas Maduro se robó las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. El robo ha sido certificado por el Centro Carter y por el panel de expertos electorales de las Naciones Unidas

El candidato ganador, Edmundo González, fue obligado a abandonar el país por el régimen usurpador

Las naciones Unidas, la OEA, la Unión Europea y los Estados Unidos han conminado al dictador Maduro a respetar la voluntad popular. Los gobiernos de Colombia, Brasil y México han hablado con el régimen de maduro en ese mismo sentido. Maduro esta hoy solo

El régimen de Maduro ha asesinado a 23 venezolanos que protestaban en su contra. 1900 venezolanos han ido a prisión desde el 29 de julio, 2024, incluyendo 42 adolescentes menores de 18 años.

17.883 venezolanos han sido apresados por el régimen de Maduro desde 2024

El sistema judicial no funciona como entidad independiente del gobierno

La Corte Internacional de Justicia ha resumido su investigación del régimen de Nicolas Maduro

En Argentina un juez emitió una orden de arresto contra Nicolas Maduro y Diosdado Cabello, mientras USA ha incrementado la recompensa por la cabeza de Maduro a $25 millones

La Asamblea Nacional controlada por Maduro ha pasado una ley contra las organizaciones no gubernamentales de Venezuela, buscando su eliminación

Espacio Público, una organización civil de defensa de la libertad de expresión reporto 507 violaciones a esos derechos entre enero y agosto de 2024. El régimen cerro 15 emisoras de radio y bloqueo 35 sitios de internet (incluyendo mi blog), además de X, Wikipedia y Signal.

5.1 millones de venezolanos no están obteniendo el mínimo de calorías necesarias para subsistir

43% de los venezolanos encuestados dicen querer irse del país

En 2024 unos 190000 venezolanos cruzaron el estrecho de Darién

La guerrilla colombiana opera de manera impune en la frontera venezolana con Colombia

127 mujeres fueron asesinadas durante el año

Se ha agravado el desastre ecológico en el sur del Orinoco

Concierto en Do para piano de Nikolai Rimsky Korsakov

Nikolai Rimsky Korsakov

De los cinco grandes compositores rusos que crearon la música romántica rusa del siglo XIX, es decir, Mily Balakirev, César Cui, Modesto Mussorgsky, Nikolái Rimsky-Kórsakov y Aleksander Borodin, Rimsky Korsakov fue el mejor arreglista. Muchas de las composiciones de Borodin fueron arregladas por él. Este concierto que les ofrezco hoy está repleto de melodías del folclore ruso y de la majestuosidad que caracterizaba la Rusia imperial de Alejandro III. ¡No tiene un solo momento de aburrimiento! Las melodías se suceden una detrás de la otra sin cesar. Es un deleite al oído.

 

Diario de Viernes

 

Traducción »