Una propuesta de amplia composición patriótica y de modelo propio para salvar a Venezuela.
Algunas personas desconocen el documento y niegan haber firmado
El pueblo venezolano tiene en la historia de la humanidad una huella imperecedera, un lugar propio que lo empezó a construir con arrojo y valentía allá, en 1499, en Puerto Flechado, hoy Chichiriviche. Una impronta que lleva los nombres de nuestras heroínas y héroes históricos, nacionales y continentales. Por eso, hoy, como en aquella madrugada de 4 de febrero de 1992, estamos llamados a saldar nuestras deudas con ese pasado glorioso que primero venció al miedo, luego se organizó en Junta Patriótica, después fundó la República y, a partir de allí, forjó una nueva historia. Para nosotros, ésta es un hito y un culto al valor, al amor patrio, a la lucha perenne por no dejarnos avasallar por nadie ni por poder alguno, interno o extraterritorial. Cuando en el mundo se hable de coraje, de resistencia e insumisión, de vencer en la adversidad, de amor a la humanidad, ha de hablarse primero del Pueblo de la República Bolivariana de Venezuela, de los descendientes de Bolívar y Chávez.
Es en esa “genética histórica-cultural” donde encontramos las victorias del pueblo junto a su Presidente Hugo Chávez, ciclo que se cerró el 4 de octubre de 2012 en el lleno de las 7 avenidas bajo el Cordonazo de San Francisco y en los dolores de la enfermedad inseminada por los enemigos del socialismo que aquejaba a nuestro líder. Ese espíritu renace en el año 2019 cuando el pueblo derrotó a los gringos y su club de Lima y a su “ayuda humanitaria”. Pero eso no le sirvió de nada: Ahí estaban los emuladores de Popy, se adueñaron de esa victoria, la aprovecharon y construyeron una falsa narrativa de un sindicalista (seguramente patronal), “obrero, “hijo de Chávez” “indestructible”, que al final terminó siendo (como el fantoche Capriles) empleado de los dueños del circo, de Fedecámaras, pues. Pero para nosotros, la Dirección Nacional del Chavismo Auténtico, no se trata solo que la clase política, antinacional y pro empresarial, representada hoy por el madurocorinismo, se haya vendido al vil capital, sino también que haya destruido los avances democráticos, el desarrollo y consolidación de la industria petrolera, la educación y la salud, pisotearon la Constitución Bolivariana, desestructuraron los sistemas productivos nacionales para reinstalar la economía de puertos y bodegones, de “emprendedores” y bingos, de ZEE, sumieron al pueblo en una economía de sobrevivencia. Tras de todo ello, el manejo inescrupuloso de los bienes, recursos y finanzas públicas. Añadimos a eso que la soberanía y la integridad territorial las usan como juego retórico declarativo.
En síntesis, los tipos lanzaron por el barranco el tren donde van nuestros hijos.
En correspondencia con lo antes descrito, la Dirección Nacional del Chavismo Auténtico considera que:
Primero: Ante un gobierno empresarial y autoritario, que claramente perdió la legitimidad en el desempeño de la función pública, con instituciones que no generan confianza ni bienestar al pueblo venezolano;
Segundo: Con cada día que la nación pasa en manos de estas mafias políticas que tienen al pueblo trabajador emboscado en un macabro y bochornoso juego oficialismo-oposición, mientras se enriquecen sobre la pobreza y la miseria de los venezolanos, mientras niegan los derechos constitucionales a cualquier disidencia seria, y laborales a la clase obrera, no saldremos del profundo abismo al que nos condenaron.
Tercero: Ante la demoledora e insostenible crisis estructural de gran escala por la que atraviesa la patria venezolana, cuya principal causa es haber desfigurado el Estado democrático y social, de derecho y de justicia en un Estado neoliberal, al servicio de Fedecámaras, Conindustria, Venamcham, Chevron y de las mafias enquistadas en el Psuv, del comercio y del dólar.
Cuarto: Ante la necesidad de detener el intenso e incontrolable proceso de descomposición moral y ética de los poderes públicos del Estado que afecta gravemente a la constitucionalidad y el Estado de derecho.
Quinto: Ante la abolición de facto de la Constitución Bolivariana de 1999;
Sexto: Ante la urgencia de una política nacional soberana e independiente y de la defensa y protección de la integridad territorial.
Séptimo: Ante las demandas insatisfechas de las clases trabajadoras para salir del atraso económico y social, político, cultural y ambiental…
Por tanto, y con base en los mencionados considerandos, esta la Dirección Nacional del Chavismo Auténtico declara y propone, en aras de cumplir y hacer cumplir la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, lo siguiente:
En nuestra condición de ciudadanos y militantes del chavismo auténtico, que es decir de la vida y la esperanza, venezolanos por nacimiento y con conciencia social, identidad histórico-cultural y amor a la Nación y siendo consecuentes con los postulados políticos y programáticos que profesamos como militantes revolucionarios, impulsados por la preocupación que llega hasta la misma angustia por el destino y la integridad de la patria y de hacer una revolución que entierre para siempre esta formación social productora de injusticia y empobrecimiento, hemos tomado la iniciativa, en medio del convulso panorama político que atravesamos y sin importar convertirnos en el centro de animadversiones, repetimos, tomamos la decisión de ejercer el derecho inalienable de postular a un grupo de ciudadanas y ciudadanos para que conformen la Junta Patriótica de Salvación a la cual maduro está obligado a entregarle las riendas del gobierno. Elección que hemos hecho cuidando el equilibrio de no caer en el terreno minado de sectarismos y dogmatismos que dañen la unidad nacional patriótica.
En la Dirección Nacional del Chavismo Auténtico reconocemos en este grupo de venezolanas y venezolanos ampliamente conocidos por el pueblo trabajador por sus virtudes y aciertos que hoy son necesarios para enfrentar la difícil situación por la que atraviesa la república venezolana, son patriotas comprometidos con el mejor destino de la nación y el pueblo empobrecido, porque las creemos personas íntegras, decentes, optimistas, dignos venezolanos(as) y profesionalmente preparadas, con una conducta ética que les otorga créditos y capacidad para asumir la suprema responsabilidad de manejar el timón del Estado venezolano por un lapso de dos años y conducirlo en función de la satisfacción de las necesidades básicas y elementales del pueblo venezolano, resembrando nuestros más importantes recursos naturales en el desarrollo de toda la sociedad, su producción, su salud, su educación, su alimentación, su democracia participativa y protagónica, su soberanía e independencia y el restablecimiento de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
La propuesta que hoy hacemos al pueblo venezolano, la de erigir una Junta Patriótica de Salvación, está supeditada a la necesidad de provocar un cambio radical en toda la esfera económica de la sociedad venezolana; en las relaciones humanas que se forman a partir del modo de producir, distribuir y consumir lo creado por el trabajo social. En este sentido, nuestra propuesta se diferencia tanto del oportunismo que plantea que para cambiar la sociedad es imprescindible primero desarrollar las fuerzas productivas ignorando así los saltos dialécticos como ley universal. Y marca también distancia del desespero infantil de izquierda que pretende que el “comunismo” se construya instantáneamente como un conejo sacado del sombrero. Asimismo, plantea una ruptura con el tradicional y fracasado modelo presidencialista (unipersonalista) en el cual reposa de manera casi absoluta la mayor responsabilidad en el manejo y administración de los asuntos nacionales.
Desde la Dirección Nacional del Chavismo Auténtico estamos absolutamente convencidos de que la Junta Patriótica de Salvación es el esquema político ideal, el modelo nacional más pertinente, el mestizaje apropiado para sacar a Venezuela del desastre en que la ha hundido el madurismo, pero también la ultraderecha fascista y las agresiones políticas neocoloniales de los gobiernos imperialistas norteamericanos.
Proponemos, entonces, que se lleve a cabo un referéndum consultivo, en el cual se le pregunte al pueblo venezolano: ¿Está usted de acuerdo en que Nicolás Maduro Moros renuncie y entregue a la Junta Patriótica de Salvación la administración del gobierno por un período de dos años y que luego de ese lapso la misma convoque a elecciones generales?
Firmantes
Alfredo Chirinos
Ángel Navas
Aryenis Torrealba
Atahualpa Díaz Carlos Aspúrua
Carlos Mendoza Potellá
Diego Molero Bellavia
Edgardo Lander
Edmeé Betancourt
Eduardo Samán
Einstein Millán Arcía
Esteban Emilio Mosonyi
Fernando Travieso
Francisco Visconti
Gino González
Gonzalo Gómez
Gracián Rondón
Gustavo Martínez
Gustavo Pereira
Jacobo Mora
Jesús M. Vivas
Jorge Giordani
José Manuel Rodríguez
José Ornella Ferreira
Lenin Romero La Rosa
Luis Alberto Angulo
Luis Alberto Crespo
Luis Bonilla Molina
Luis Brito García
Luis Enrique Gavazut
Malfred Gerig
Manuel Sutherland
María Alejandra Díaz
María Verdeal
Maripily Hernández
Memo Fernández
Mercedes Malavé
Miguel Rodríguez Torres
Numa Molina
Oscar Feo
Pascualina Cursio
Pedro Eusse
Rafael (Chemón) Sánchez
Rafael Uzcátegui
Ramón Machuca
Sandino Primera
Sergio Rodríguez Gelfenstein
Sirio López Velazco Sirio Quintero
Toby Valderrama
Tony Boza
Vanessa Davies
Víctor Álvarez
Vladimir Villegas
Walter Martínez
Dirección Nacional del Chavismo Auténtico
Aporrea

